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miércoles, 6 de diciembre de 2023

Así Puedes Defenderte de las Trampas de los Vendedores

¿Alguna vez te has arrepentido de haber comprado algo que no necesitabas, que no querías o con una calidad ínfima? ¿Te has sentido como un pardillo después de haber firmado un contrato según te has despedido del comercial? Me aventuro a decir que la respuesta es sí a ambas preguntas, porque es algo que nos ha sucedido a la mayoría.


Detrás de estas malas decisiones suele haber dos factores: un buen vendedor y un cliente incauto. Y es que los clientes debemos tener en cuenta que los comerciales profesionales tienen una formación excelente, experiencia y ambición, lo que los convierte en contrincantes fabulosos si quieren vendernos a toda costa. Aunque también he de decir, que si a esas características de un vendedor profesional se le suma la ética y la preocupación real por el cliente, son los mejores aliados si tienes de comprar.


Para que tú no seas un cliente incauto y puedas defenderte de las trampas de los vendedores que no actúan con ética y a los que no les importas ni un ápice, a continuación encontrarás algunas de las técnicas de emplean y algunos consejos básicos que pueden serte útiles.


Así puedes defenderte de las trampas de los vendedores


Técnicas que los comerciales usan para vender 


Hacen valer su autoridad como expertos (reales o impostados). Muchos vendedores se erigen como maestros de una parcela de conocimiento para imponerle su criterio al cliente y forzar la venta. Si has ido a adquirir un equipo informático a unos grandes almacenes, probablemente sabes de lo que te hablo... Para no caer en este tipo de trampas, mi consejo es que te asesores antes de ir a comprar, para al menos tener unos conocimientos mínimos sobre el tema. También puedes recurrir a alguien de tu confianza que domine esa materia para que te ayude. Y, por supuesto, acude a establecimientos en los que sus vendedores sean realmente profesionales y que estén bien formados. 


▣ Explotan la valoración de expertos, famosos o incluso de otros usuarios. Una de las bazas a las que se suele recurrir para vender más y mejor, son las recomendaciones de (supuestos) expertos o de celebridades. Esto no siempre es una garantía, porque en la mayor parte de los casos no se conoce al experto o no se puede corroborar que realmente tengan los conocimientos y la experiencia suficiente para poder recomendar esa compra. Tanto con los expertos como con los famosos puede suceder (y ocurre, créeme), que su opinión tenga su origen en una suculenta compensación, o incluso que se esté utilizando su imagen sin su consentimiento. En el caso de los comentarios o recomendaciones de otros usuarios, puede que no sean reales.


▣ Utilizan tus mismas palabras en sus argumentos. El mero hecho de que empleen tu propio lenguaje durante la venta, sirve para acercarse a ti y favorecer la compra. Fíjate en la las palabras que han empleado al comienzo de la conversación y a las que recurren una vez pasados unos minutos. 


▣ Replican tus movimientos, casi como si te reflejases en un espejo. Es una manera muy sencilla y efectiva de vincularse contigo. Los buenos vendedores lo hacen de forma sutil, los que no lo son tanto llegan a ser casi insultantes. 


▣ Utilizan tu nombre constantemente durante la conversación. Una de las primeras preguntas que te hará cualquier comercial (incluso los teleoperadores), es preguntarte tu nombre. ¿El motivo? Muy sencillo, a cualquiera la palabra que suena más dulce a sus oídos es su propio nombre. Y esto funciona muy bien si eres tú quien le proporciona esa información, porque les dirás cómo quieres que te llamen, no lo que pone en tu ficha de cliente. Te pongo un ejemplo, el mío. Mi nombre es María Aránzazu, pero nadie me llama así más que en situaciones burocráticas. Y en una porcentaje mayoritario, los comerciales no saben acentuar correctamente mi segundo nombre (¿no conocen un nombre relativamente común? ¿no saben que las esdrújulas se acentúan en la antepenúltima sílaba?), pero si soy yo quien les dice que soy Arancha, no me harán sentir incómoda por la forma en la que se dirigen a mí. Eso sí, hay algunos comerciales que emplean este recursos en exceso y son capaces de utilizar el nombre del cliente decenas de veces por minuto, y eso llega a ser tan irritante como el hecho de que no sepan tu nombre o lo pronuncien mal. 


▣ Emplean la simpatía como herramienta de trabajo, así como una cierta empatía. En algunos casos realmente son simpáticos y empáticos, pero en otros muchos son simplemente una forma de manipulación. En todo caso, es importante no dejarse llevar por ese encanto y cordialidad, porque lo que está en juego es el dinero que tanto trabajo cuesta ganar. 


Dos hombres sentados en un sillón, uno de ellos mostrándole la pantalla de su portátil y ambos sonriendo


▣ Buscan puntos en común (ciertos o impostados) entre el vendedor y tú, para contactar mejor contigo y crear un ambiente de confianza entre vosotros que facilite que compres o que firmes el contrato. Se fijarán en las fotos, objetos y detalles que les den pistas acerca de tus intereses y de tu personalidad para establecer una relación más cercana contigo. Por ejemplo, si ven varias fotos expuestas en la que aparecen tus hijos, comenzarán una conversación acerca de sus vástagos, de los tuyos o de la paternidad en general. O en caso de que tengas una bufanda de tu equipo de fútbol favorito, te comentarán algo acerca del último partido o del deporte en general. Charlar amigablemente con alguien es algo muy agradable, por supuesto, pero eso no debería influir en tu decisión de compra. 


▣ Utilizan emociones e impulsos para llevarte a la compra. Puede ser la nostalgia, la vanidad, el orgullo, el miedo, la culpa, la incapacidad de negarse a algo... Todos respondemos de forma consciente o inconsciente ante ciertos estímulos, y los comerciales son capaces de detectarlos y emplearlos. Para muestra un botón: las empresas que venden sistemas de alarma, no juegan la carta de la seguridad, sino con la del miedo, y de forma nada sutil. Otra muestra: la de la vanidad y el orgullo que emplean en los establecimientos de lujo. Para no ser víctima de este reclamo, es vital que te conozcas a ti mismo y que sepas detectar estas artimañas cuando las usen contigo. 


▣ Te llevan a visualizarte poseyendo el producto o disfrutando del servicio. Si llegas a verte conduciendo ese coche que te quieren vender, viviendo en esa casa que te está mostrando el comercial de la inmobiliaria o vistiendo ese elegante vestido en ese importante evento al que te han invitado, las probabilidades de que compres es mucho mayor. 


Comercial con una casita de juguete en la mano y una calculadora sobre la mesa


▣ Recurren a un truco infalible: contar una historia. El storytelling funciona de maravilla, porque a la inmensa mayoría de humanos nos encanta. Las historias, ya sean simples o muy elaboradas, venden mejor el producto o el servicio, porque dejan de ser algo prosaico y les dotan de significado y valor. 


▣ Uno de los trucos que más utilizan es la escasez. Seguro que has escuchado eso de "unidades limitadas", "últimas unidades", "oferta por tiempo limitado" o "hasta final de existencias". Pues bien, son técnicas para urgirte a la compra, sin darte apenas tiempo para reflexionar acerca de si lo que te venden es realmente interesante o si es lo que necesitas. Piensa que si no lo habías comprado hasta ahora, es porque no era vital para ti, por lo que no ocurre nada si pierdes la oportunidad. La mayor parte de los proveedores pelean con la competencia a través de los precios, por lo que más tarde o más temprano encontrarás un nuevo chollo. 


▣ Te presionan para que no pierdas la oportunidad, presentándolo como un producto o un servicio sumamente demandado. El miedo a quedarte sin algo que muchas personas (hipotéticamente) adquieren, puede incitarte a una compra impulsiva. Valora si lo que te venden es necesario, si sus características y su precio te conviene y si es el momento de adquirirlo, si no es así, por mucho que te digan que es el producto más vendido en el mundo quizás deberías abandonar la compra. 


▣ Recurren a la norma de reciprocidad, por la que si a alguien le hacen un favor, tienden a devolver el gesto del algún modo. Por eso los regalos, las muestras y las pruebas gratuitas allanan el camino a la venta posterior. Por mucho que te regalen, si el producto o el servicio que te ofrecen no son para ti, es importante resistirte al impulso de devolver esa atención y no comprar.


▣ Te ofrecen ventas adicionales sobre el producto principal. Esos extras en muchos casos llegan a superar el precio inicial de lo que querías adquirir.  


▣ Primero te hacen preguntas a las que la respuesta obvia es un sí y que no suponen un compromiso de compra, hasta que llegan a hacerte la pregunta que decide la compra, que por inercia es probable que también sea un sí. Ya sabes: "¿hablo con (tu nombre, que lo saben por su base de datos)?", "¿es el titular de la línea?", "¿dispone de unos minutos?", "¿le gustaría ahorrar?"...


▣ Dan por hecho que tu respuesta es un sí. Hay comerciales que a partir de un determinado momento dan por hecho que la venta está cerrada y su discurso y sus acciones lo demuestran. 


Mano femenina con un smartphone en la mano en el que hay un postit con la frase "sign here"


▣ Te piden explicaciones cuando les das una negativa. Y es que es de primero de ventas: averiguar las objeciones para poderlas rebatir. Si no te justificas y no das explicaciones, no podrán contraatacar con nada.


▣ Te ponen delante de los ojos un producto de tal forma que parece que es perfecto para ti, que estás delante de la mejor compra de tu vida, y luego te dan un precio o un descuento tan atractivo que es casi imposible resistirse. 


▣ Te van informando de los beneficios del producto de manera gradual para que así parezca que son mayores.


▣ Se centran en un valor (real o ficticio) del producto, que supera con creces el precio del producto o del servicio. Esto les funciona muy bien si averiguan qué aprecia realmente ese cliente en concreto y lo explotan a su favor. 


▣ Puede que se enfoquen más en lo que pierdes si no compras que en lo que ganas si lo haces. Antes de caer en esta forma de manipulación, ten en cuenta que hasta ahora no tenías el producto o no disfrutabas del servicio y ya sabes lo que supone prescindir de ellos. Es mejor que únicamente te enfoques en los beneficios que puede suponerte la adquisición. 


▣ Negocian primero al alza para luego ofrecer rebajas sustanciosas en el precio, aprovechando que la mayoría de clientes aman los descuentos y los chollos. El precio inicial es muy alto, pero luego por ser tú lo rebajan hasta un importe que parece razonable, incluso barato. 


▣ Relativizan el precio, comparándolo con otros gastos, como el famoso "por sólo lo que cuesta un café al día...". Aunque si multiplicas ese café al día por 365 días, puede que el importe no sea tan atractivo, o incluso que ese producto o servicio ni lo necesites ni te convenga en absoluto. 


▣ También suelen centrarse en los gastos recurrentes que te ahorras con el producto o servicio o en lo que no vas a volver a pagar nunca más si compras. Imagina que te están vendiendo una cafetera de grano, cuando tú tienes una de cápsulas en casa. Probablemente el comercial hará hincapié en el dinero que te ahorrarás en cápsulas. Aunque no te hablará de que tendrás que seguir pagando por el agua, la electricidad, por la leche, el azúcar o el propio café en grano, por no hablar de que ya tienes la cafetera de cápsulas en casa y por la que ya has pagado. 


Dos personas sentadas en un banco mirando una tablet


Algunos consejos imprescindibles


▣ Conócete a ti mismo. Saber cuáles son tus fortalezas y debilidades en general y ante las compras en particular es fundamental. 


▣ No vayas de compras cuando estés triste, enojado, frustrado, exultante o con hambre, porque casi con toda seguridad tomarás malas decisiones que te saldrán muy caras. 


▣ Márcate un presupuesto antes de adquirir cualquier cosa, sobre todo si el desembolso va a ser grande. 


▣ Al plantearte en comprar ten siempre en mente el dinero y lo que te cuesta conseguirlo, ese simple detalle te hará gastar de una forma más inteligente. 


▣ El tiempo es tu mejor aliado. Antes de comprar es muy recomendable valorar si el producto o el servicio de interesan, si sus prestaciones son las que necesitas, sus garantías, si su precio es razonable o no y lo que supone ese gasto en tu economía, y para eso hace falta tiempo. 


Espero que esta información te sea útil y que siempre seas tú el que compra, no que sean otros los que te venden. 



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miércoles, 4 de julio de 2018

Cómo Pasar el Filtro de Secretarias o Recepcionistas

Hay algo que tienen en común los comerciales, los emprendedores que buscan financiación, los empleados que quieren solicitar un aumento de sueldo o un ascenso y los desempleados que quieren solicitar una entrevista a un directivo para pedir un empleo: tienen que pasar el filtro de secretarias y recepcionistas.


Y pasar ese filtro con éxito no es tarea fácil. Te lo digo por experiencia, y triple. Por una parte, lo sé porque yo también realizo en cierta medida trabajo de tipo comercial. Por otra, también tengo alguien que me sirve de filtro a mí. Y, finalmente, he sido secretaria de dirección muchos años y he actuado de filtro para directivos... y he formado a muchas secretarias y recepcionistas para que también fuesen la barrera perfecta para sus jefes.


Aunque te diré que no constituye una tarea sencilla, porque no se hace bien. No se enseña a pasar esos filtros con soltura o se enseña mal, con técnicas trasnochadas y poco eficientes. Para que tú pases esas barreras con honores, en este post quiero darte unas claves sencillas y muy útiles, que te facilitarán llegar a tu objetivo sin trabas... o con la menor cantidad posible de ellas. 


Cómo pasar el filtro de secretarias y recepcionistas


Antes de nada: investiga


Haz un trabajo de investigación previa. En muchas ocasiones no se accede al objetivo, porque éste no es el correcto. Si quieres vender un servicio de máquinas vending para una empresa y te empeñas en presentárselo al Director general de la compañía a pesar de que te han dicho que debes acudir a Servicios generales, ten por cierto que ni vas a hablar con el Director general, ni vas a colocar las máquinas vending allí. Así que antes de llamar o acudir al despacho de alguien, averigua a quién te debes dirigir, su nombre, su cargo, la actividad y características de la empresa y cualquier otro dato que te allane el camino a la hora de conseguir tu objetivo.


Mantén las (buenas) formas


No desprecies al filtro, sin su ayuda nunca llegarás a hablar con tu objetivo. Para que atienda tu llamada o te reciba en el despacho, tendrás que pasar el muro de la secretaria o recepcionista, así que muestra respeto ante su labor.


No emplees un tono prepotente y soberbio. Hay quien recomienda apabullar con su personalidad arrolladora (más bien mala educación) a la persona que selecciona quién accede a su jefe y quién no, con la (vana) intención de que ceda sin rechistar a sus pretensiones. Y lo que se consigue con ello es justo lo contrario, porque quien hace de filtro pondrá todas las dificultades posibles para que llegues a hablar directamente con su superior. 


No seas agresivo ni grosero. Nunca llegarás a tratar con la persona que te interesa.


Sé amable, pero no te pases. Lo ideal es no excederse ni con la arrogancia ni con la amabilidad, porque esta última también funciona en tu contra. La fórmula ideal: educación, cordialidad y sobriedad a partes iguales. Y, por supuesto, hay que evitar ser demasiado campechano con alguien a quien apenas se conoce, porque una buena secretaria huele a un vendemotos con piel de cordero a 100 km. de distancia, y eso si está resfriada... 


Gesto de exceso de confianza


Pregúntale el nombre, para poder dirigirte de una forma más personal a ella o él, pero no abuses y digas su nombre cada 30 segundos. Debe ser una forma de acercamiento, no de querer hacerte pasar por su amiguete. 


Cuestión de actitud


No muestres inseguridad. Es fundamental que no seas agresivo ni maleducado, pero también es importante que seas asertivo en tu petición. Si ni tú mismo crees en ti y en lo que planteas, ¿cómo pretendes que lo hagan los demás?


Escucha, escucha y escucha. También es conveniente que escuches lo que te está diciendo quien filtra las llamadas y visitas de su jefe, porque te dará una información preciosa. Te dirá (de forma directa o entre líneas) si vas a poder acceder en algún momento a su superior, te indicará si tu objetivo es el correcto o debes dirigirte a otra persona, el estilo de la empresa, etc.


Las técnicas


Sé transparente y facilita información sobre tu nombre, tu empresa y el motivo por el que llamas o el que visitas su oficina. Puede que si llamas a la centralita o a la recepción general de una empresa preguntando por alguien consigas pasar el primer filtro, pero si no te identificas ante quien está realizando la última criba de las llamadas o las visitas, no te van a pasar con tu objetivo jamás, créeme.


No te escudes en el misterio o en la confidencialidad, no cuela. La secretaria o asistente lo sabe todo acerca de su superior, tanto en el ámbito profesional como en una buena parte del privado, por lo que hacer valer un supuesto secreto no te va a abrir ninguna puerta.


Top secret


No funciones con un guion predeterminado. Una cosa es escribirlo, interiorizar después lo que quieres transmitir y prepararte las objeciones habituales con sus correspondientes respuestas, y otra muy distinta soltar un discurso como un papagayo.  


No utilices las técnicas pseudopsicológicas que suelen recomendarse para pasar filtros y secretarias, porque no funcionan. Algunas de ellas son: responder a la primera pregunta del filtro con más preguntas para evitar que consiga información y que dé un no por respuesta; dar por hecho que te van a decir que sí (porque eres todo un crack); utilizar un tono y unas expresiones poco profesionales para no parecer un vendedor y engañar a la incauta secretaria...


No te hagas pasar por un amigo o por una persona superimportante para sortear al filtro. La secretaria conoce a todos los amigos o contactos que pueden llamar o presentarse en el despacho, por lo que el truco no va a funcionar. También es preciso recordar que alguien muy cercano tiene el móvil personal del objetivo, por lo que llamaría directamente si necesita charlar con él. Y, por otra parte, si la persona a la que quieres acceder tiene un cargo directivo y una secretaria personal, las llamadas de directivo a directivo de tipo oficial las hacen las secretarias y se las pasan a sus jefes. De hecho, hay un protocolo a la hora de pasarse las llamadas según el nivel jerárquico de cada uno de ellos, no te digo más. 


No aproveches la hora de la comida para intentar puentear al filtro, porque no va a funcionar. Normalmente la secretaria o asistente se va a comer al mismo tiempo que su jefe, y vuelve incluso antes de que lo haga él (o ella), por lo que no te va a servir de nada. Además, según el cargo que tenga tu objetivo, nunca va a atender el teléfono en persona, por lo que quizás puedas saltarte a la secretaria si no está en su despacho, pero tendrás que pasar por la recepcionista que se encargue de la centralita.


¿Por correo electrónico?


Si el filtro te pide que le hagas llegar la información por correo electrónico, no utilices el manido "no enviamos información por escrito" o "no enviamos información general, por eso debo hablar con el Sr. XXX, para saber qué es lo que realmente requiere su empresa".  Lo ideal es enviar la información y hacer una llamada posterior para comprobar si ha llegado y si le puede interesar a su jefe. Probablemente sea la única oportunidad que tengas de tener una entrevista con tu objetivo. 


Llamada telefónica desde el despacho


Aunque lo ideal es exponer en persona lo que quieres transmitir, ya sea vender productos o servicios o pedir un aumento de sueldo, si te resulta complicado acceder a tu objetivo, es más recomendable que envíes un correo electrónico o un documento escrito y junto con ellos solicites una entrevista personal.


Las negativas


Si te cuesta acceder a la persona con la que quieres hablar deberías plantearte dos cosas: si estás utilizando la técnica correcta y si realmente es la persona adecuada. 


Muro de ladrillo
¿Te estás dando contra un muro? Quizás no estés haciendo lo correcto


No te tomes las negativas como algo personal. La persona que ejerce de filtro está haciendo su trabajo, no te tiene manía, salvo que estés intentando engañarla o ningunearla. 


Si te dicen no, no te desanimes, procura aprender de tus errores y así tendrás más éxito la próxima vez.


Si has llamado ya varias veces (o has visitado su oficina) y tu objetivo no te atiende, no sigas insistiendo, no quiere hablar contigo... y no lo hará. De hecho, te recomiendo que no insistas más de 3 veces.


Espero que estos consejos te hagan más sencilla la tarea de pasar los filtros de secretarias y recepcionistas, lo que te ahorrará tiempo, contactos fallidos y estrés.




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miércoles, 30 de agosto de 2017

Qué Hacer con las Objeciones de Tus Clientes

Cada vez que leo un artículo sobre las objeciones de los clientes y cómo desmontarlas suelo terminar con un enfado monumental. La mayoría de estos artículos, que parecen no haber revisado sus planteamientos desde principios de los años 90, afirman sin rubor que las objeciones son mentiras que los clientes nos sueltan con premeditación y alevosía. Unas veces porque quieren retarnos y otras porque están deseando que les saquemos de su error con nuestras depuradas técnicas de venta y nuestra sabiduría superlativa. Vamos, que según este criterio el cliente es mentiroso o cortito, o ambas cosas.


Probablemente esta forma de abordar las objeciones parta de la idea obsoleta de que hay que vender a toda costa, incluso aunque el cliente no quiera o no necesite lo que le ofrecemos; una reminiscencia de la cultura del pelotazo, en la que es mejor ganar una venta y perder un cliente... para siempre.


Y lo peor no es que esto sea una teoría, es que se pone en práctica de forma sistemática. Todos hemos sufrido a comerciales belicosos e insistentes que nos acusan casi literalmente de mentirosos cuando les decimos que no tenemos presupuesto para adquirir su producto, cuando es rigurosamente cierto. O que han pretendido crearnos una necesidad ficticia para vendernos la moto y se han enfadado porque lo hemos rebatido con argumentos sólidos, tachándonos de ignorantes.


Esta forma de actuar siempre me ha causado estupor, porque el comercial puede terminar ganando la partida, sí, pero son ventas que terminan con un comprador que se siente coaccionado y engañado. Y eso se traduce en la pérdida del cliente o en una venta que anula a las pocas horas. 


Desde mi punto de vista, cuando mi cliente pone una objecion sólo puede ser por tres motivos:


  • Porque realmente le ve reparos al producto o servicio.

  • Porque no me he sabido comunicar bien con él.

  • Porque he sido demasiado agresiva y se parapeta en las objeciones en lugar de decir que no directamente.

 
A continuación encontrarás quiero ofrecerte información para actuar ante las objeciones de los clientes que parten de la experiencia personal y de la reflexión.



Qué hacer con las objeciones de tus clientes



Motivaciones


Los reparos de los clientes pueden tener motivaciones objetivas:


  • Un precio elevado.

  • El producto o servicio son de mala calidad. 

  • El producto no es el adecuado para el cliente

  • Las condiciones de la venta no son aceptables para el cliente: forma de pago, plazo de entrega, servicio postventa...

  • La persona con la que has hablado no tiene poder de decisión. 

 
Pero también puede que esas objeciones sean subjetivas, pero igual de importantes:


  • Tu discurso no ha sido convincente.

  • Tu actitud no ha sido la adecuada: tímida, prepotente, distraída...

  • No has sido capaz de generar confianza en tu cliente. 

  • No has elegido el momento adecuado para la entrevista.



Objeciones. Atentamente: el cliente



¿Cómo evitar las las objeciones?


Evitarlas es casi imposible, no te voy a mentir, lo que sí se puede hacer es allanar el camino para que sean menos y más débiles. Algunos tips para lograrlo son:


  • Apúntate al conocimiento. Conócete a ti mismo, a tu empresa, a tu producto, al mercado, al sector, al cliente...

  • Identifica tus fortalezas y debilidades. Y no solo las tuyas, también las de la competencia y las de tu cliente. 

  • Prepárate un listado con las objeciones más habituales de tus clientes y cómo has conseguido solventarlas con éxito en el pasado. Aprende de tus éxitos y de tus errores. 

  • Averigua con la persona con la que realmente tienes que tratar. No llames preguntando por el director o el gerente para concertar una entrevista, porque no lo vas a lograr nunca. Debes saber el nombre, apellidos y departamento antes, así te será más fácil iniciar el contacto. 

  • Mejora tu capacidad de comunicación. 

  • Escucha realmente a tu cliente. No te preocupes tanto por hablar como por escuchar.

  • No prejuzgues. Aunque hayas preparado exhaustivamente la entrevista, no pienses que sabes todo, porque tu cliente puede darte más de una sorpresa.  

  • Practica la sinceridad y la honestidad

  • Si tu cliente se muestra evasivo ante tus avances, pregúntale de forma directa si está realmente interesado en tu oferta. Dale una salida para evitar que se sienta acorralado. 

  • En caso de que en ese momento no puedas cerrar una venta, puedes pedirle permiso para contactar en un futuro. Si te dice que sí, hazlo, pero no le agobies con tus llamadas de repesca. 

  • Agradece su tiempo a tu cliente, en persona, con una nota o con un e-mail breve. 

  • Recuerda que es mejor perder una venta y ganar un cliente.  

  • No olvides nunca que el cliente tiene derecho a decir no. ¿O es que tú no sientes que tienes ese derecho cuando estás al otro lado de la mesa?


¿Cómo actuar ante las objeciones más habituales?


No tengo tiempo


Una de las más habituales es que el cliente te diga que no tiene tiempo. Y lo peor que puedes hacer es insistir hasta la extenuación para que te conceda una entrevista. Si realmente tiene una agenda muy apretada, lo mejor que puedes hacer es ofrecerle alternativas que le resulten cómodas, pero que te permitan abrir la puerta a una posible venta: una llamada telefónica programada, una videoconferencia, tomarte un café con él adaptándote a sus compromisos... las posibilidades son infinitas.


Precio


En muchas ocasiones el precio no es una excusa, sino una barrera real. Si el cliente realmente está interesado en el producto, pero el dinero es un problema, lo ideal es llegar a un acuerdo con él. Te doy algunas ideas:


  • En muchos casos se puede negociar una reducción de prestaciones y por consiguiente de precio, para que pueda acceder al producto o el servicio de manera inmediata; con la posibilidad de ir actualizándolo poco a poco. 

  • Otra buena opción es ofrecer un aplazamiento en el pago, siempre que el cliente sea solvente o que haya medios para asegurarse de que se va a cancelar la deuda. En nuestro caso, a los clientes se les ponen unas marcas en el software en las fechas en las que deben pagar. Si no se introduce una clave o el administrador desbloquea el programa, este deja de funcionar, así el cliente se ve obligado a pagar si quiere seguir utilizándolo. 

  • También se pueden proponer descuentos, siempre que sea posible. Aunque este es un asunto delicado, puesto que si la rebaja es lo suficientemente importante como para que el producto le resulte asequible, lo más probable es que piense que el precio oficial es un engaño. 



El cliente dice no



No nos sirve


Los clientes pueden poner como objeción que el producto o el servicio no les hace falta.


Para minimizar el riesgo de que esto ocurra hay varios trucos infalibles:


  • Preparar la entrevista exhaustivamente, aprendiendo todo lo posible sobre el sector, la actividad concreta y la propia empresa a la que se va a visitar. De ese modo es más fácil averiguar sus posibles necesidades, su visión o su lugar en el mercado. Hay comerciales que ni siquiera se preocupan por visitar la web de su cliente potencial, incluso no se molestan en aprenderse el nombre de la compañía... ¿cómo van a tener ni remota idea de lo que pueden requerir? En nuestro caso nos llaman constantemente para ofrecernos diseño de páginas web, por ejemplo. 

  • Preguntar al cliente de forma directa o indirecta sobre sus procesos, sus necesidades y sus expectativas.

  • Escuchar más que hablar. Es importante presentar nuestra empresa o nuestro producto, por supuesto, pero tan importante o más es escuchar activamente al cliente. Y no sólo lo que dice, también cómo lo dice y su lenguaje gestual.  

  • Ser creativo. Puede que el producto o servicio que se va a vender en un primer momento no sea adecuado, pero quizás con una modificación sea ideal para el cliente, o incluso otro muy diferente. Claro que esto sólo es posible si se ha preguntado y escuchado antes.


Sois demasiado pequeños


Hay clientes que ven a las pequeñas empresas poco fiables. Creen que no podrán asumir sus compromisos, que cuentan con menos recursos para hacer frente a los pedidos o servicios o que son menos solventes que las más grandes, aunque en la realidad no sea un inconveniente.


En este caso tienes dos posibilidades:


  • Acreditar ante el cliente la capacidad para asumir los compromisos contraídos: informes, memorias, demos, visitas a las instalaciones, etc.

  • Unirse a una empresa más grande para ese proyecto en concreto, ofreciendo más solidez. Esto no es siempre posible, pero este tipo de sinergias suelen ser bastante productivas. Importante: establecer unas condiciones justas para ambas compañías, no permitiendo que la más grande pisotee a la nuestra.


No sois conocidos


Ante este reparo del cliente, lo mejor es facilitarle toda la información y referencias posibles. Y, por supuesto, hacer hincapié en lo que tu empresa puede hacer por él.


Estoy contento con mi proveedor / la competencia es mejor


Lo primero que debes hacer para que esto no sea un inconveniente es conocer a la propia empresa, y luego a la competencia, y muy bien. De este modo conocerás las fortalezas y debilidades que tenéis ambos.


También es importante no hablar mal de otras empresas delante de tu potencial cliente. Es algo que les pone a la defensiva de manera inmediata. Si no ha trabajado todavía con esa compañía, pensará que eres un chismoso y poco de fiar. Y si ya son proveedores suyos se sentirá ofendido, porque si criticas a a esa empresa, de algún modo también les estás criticando a él porque les ha elegido. Cuidado con esto.


Si quieres actuar ante este tipo de objeciones, puedes:


  • Ofrecerle una prueba de tu producto o tu servicio por un tiempo limitado y sin coste, para que pueda comparar, por ejemplo. 

  • Preguntarle cómo podrías mejorar lo que te ofrece la competencia. Aunque no consigas cerrar la venta, al menos habrás conseguido una información inestimable para el futuro. 


¿Cómo actúas tú ante las objeciones de tus clientes? ¿Qué trucos tienes tú para convertir a un potencial comprador reticente en un cliente convencido y fiel?





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miércoles, 23 de julio de 2014

¿Clientes Tóxicos? No, Gracias (II)


icono toxicoEn la primera parte de ¿Clientes Tóxicos? No, Gracias, te di algunas claves para identificar a este tipo de elementos negativos para ti y tu empresa. En esta segunda parte, podrás encontrar los efectos que pueden generar, por qué decirles bye-bye sin contemplaciones y cómo conseguirlo sin demasiada dificultad.


Vamos a ello...


Qué efectos (muy negativos) pueden tener sobre ti y sobre tu negocio
 

  • Te generarán ansiedad y estrés, lo que verá perjudicada tu relación con otros clientes, con tus compañeros y con tu entorno familiar.

  • No te enfocarás en clientes y proyectos realmente interesantes, porque estarás perdiendo tu tiempo y tu energía con personas que te intoxican.

  • Te sentirás inseguro en el desempeño de tu trabajo y comenzarás a cuestionarte personal y profesionalmente.

  • Comenzarás a no disfrutar de tu trabajo

    recortando dinero
  • Te harán perder dinero en forma de tiempo, de clientes perdidos (otros) y de impagos

  • Estos clientes son capaces de arruinar tu prestigio personal, profesional y de empresa porque, para justificar sus actitudes, echarán públicamente por tierra tu labor y tu imagen sin que les importe nada.


Por qué romper la relación comercial con ellos


Aunque todos pensamos que siempre hay que conservar a los clientes, en este caso es mucho más rentable decirles adios para siempre. Aquí tienes las razones:


  • Porque conseguirás una mayor serenidad y tranquilidad en tu trabajo, lo que repercutirá en tu vida personal y laboral.

  • Optimizarás tu tiempo y tu energía

  • Podrás dedicar tu tiempo y esfuerzo a tus clientes, los buenos, que realmente te darán alegrías... y beneficios. Y te lo agradecerán, créeme.

  • Tendrás más tiempo libre y de mejor calidad.

  • Te sentirás más alegre y podrás disfrutar de tu trabajo.

incremento de ingresos
Si quieres incrementar tus ingresos... diles adiós
  • Incrementarás tu confianza y seguridad en tus capacidades personales y profesionales, porque no habrá nadie que te cuestione con malas artes y sin motivos.

  • Incrementarás tus beneficios y evitarás impagos.

  •  Mejorarás tu imagen profesional y de empresa. 


Cómo "quitártelos de encima"


  • Infórmate acerca de tus nuevos clientes, sobre todo de los especialmente amables, para comprobar si ya tienen antecedentes de ser clientes tóxicos. 
 
  • Especifica cuidadosamente las condiciones de trabajo en el proyecto y en el posterior presupuesto. Valora y mide cada punto del trabajo. 

  • Evita los "puesyaqués" con contratos de servicios perfectamente definidos, donde quede claro que los cambios y modificaciones están sujetos a un nuevo presupuesto, sin ceder en los "pues ya que estamos, cámbiame/añádeme esto". 

  • Valora tu tiempo... literalmente. Si vas a invertir más horas de las lógicas en un proyecto, ponles precio e inclúyelas dentro del presupuesto.

  • Sube los precios y asegura los pagos (adelantos de factura, factoring, etc.) de tal forma de puedas compensar las molestias y/o pérdidas que preveas que te van a causar. Normalmente no aceptarán, así que perderás un cliente... en este caso con mucho gusto.

maniqui diciendo adios
Diles adiós, sin pena
  • Si ves que el perfil de cliente es altamente peligroso, es reincidente o no acepta las condiciones que te he comentado anteriormente, ni lo dudes, dile amable y firmemente que no podéis mantener una relación comercial. Justifícalo como prefieras: no tenéis feeling, no tenéis la misma visión del proyecto, estás saturado de trabajo y no puedes atenderle como se merece ;)... eso sí, no entres en una confrontación directa con él.

 

¿Has tenido algún cliente tóxico a lo largo de tu carrera profesional? ¿Qué efectos tuvo sobre ti? ¿Conseguiste quitártelo de encima? Cuenta, cuenta...




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miércoles, 16 de julio de 2014

¿Clientes Tóxicos? No, Gracias (I)

Los clientes tóxicos son uno de los peores especímenes con los que puedes encontrarte en tu desempeño laboral. Son capaces de minar tu paciencia, tus resultados e, incluso, la viabilidad de tu empresa. Y claro, algo así merecía un post... doble, claro. 


warning
¡Peligro! Clientes tóxicos a la vista...
En esta primera parte te daré las claves para identificarlos. En la segunda te comentaré los efectos que pueden tener sobre tu negocio, por qué te interesa decirles adiós y cómo hacerlo de forma sencilla.


Comenzamos...


Pistas para identificar a los clientes tóxicos


  • Antes de nada te diré que los clientes tóxicos se saben camuflar a la perfección. Al principio serán encantadores y estarás deseando trabajar con ellos... craso error.  Es la mejor forma que tienen de captar a pobres incautos.

  • No te escuchan, aunque aparenten estar haciéndolo. No prestarán atención a tus razonamientos, consejos o advertencias. Y no me estoy refiriendo a que puedan diferir de tu opinión, es que directamente no la han escuchado, porque sólo importa lo que quieren y necesitan. Ellos van por libre y tú no tienes ni voz ni voto.

tunel y dolares
Su falta de planificación, te cuesta dinero...
  • Hacen gala de una falta de planificación fuera de lo normal. No es que no hayan previsto algunos puntos o inconvenientes en el proyecto, es que no han planificado nada. Tienen unos objetivos nebulosos que cambian constantemente durante el desarrollo del trabajo.

  • Este último punto les lleva a cambiar mil veces de criterio, lo que llega a resultar un verdadero infierno.

  • Consumen tu tiempo y tu energía de manera desproporcionada. Todos somos conscientes de que todos los clientes necesitan nuestra atención y nuestro tiempo, pero los tóxicos exceden con creces lo que cualquiera debería esperar de nosotros.

  • Buscan que aceptes cada petición sin cuestionarla y sin oponer resistencia, por muy injusta y descabellada que sea. Una cosa es negociar de forma dura y otra muy distinta lo que buscan estos clientes, que raya en la tiranía más descarada.

  • Si no accedes a esas peticiones descabelladas, intentan hacerte sentir culpable por todos los medios. Te intentarán manipular de forma emocional, haciéndote ver lo desconsiderado que eres al no ceder a sus requerimientos; incluso llegarán a cuestionarte a ti y a tu empresa.

  • Que se quejan de todo y por todo. Nunca están satisfechos con lo que les das e insisten en hacerte sentir mal porque no estás a la altura de sus expectativas, aunque hayas cumplido escrupulosamente punto por punto con sus requerimientos.

  • Son desconsiderados en el fondo y en las formas, llegando a rozar la grosería.

  • Intentarán hacerte creer que te están haciendo un favor por trabajar contigo. Esto siempre ha ocurrido así con este tipo de clientes, pero es algo que se ha agudizado con la crisis económica, donde estos elementos han visto el cielo abierto.

postit discount
Regatearán... o no te pagarán.
  • Pueden llegar a regatear contigo el precio de forma realmente despreciable, llegando incluso a pagarte tarde y mal. O, peor aún, pueden llegar a no pagarte.  

  • No te agradecerán nada de lo que hayas hecho por ellos. Nunca. Claro, como te están haciendo un favor...

  • Y, ojo, que algunos te harán pasar por un verdadero calvario como el que te he descrito en los puntos anteriores, sólo para que les des un presupuesto y condiciones extremadamente favorables, con las que posteriormente presionar otros proveedores.


Hasta aquí llega esta primera parte. Te espero en la segunda y, hasta entonces, cuidado con los clientes tóxicos para ti y tu negocio.


Para terminar te dejo un vídeo que probablemente te haga sonreír:
 




Si no puedes visualizar el vídeo, por favor, pincha en este enlace.