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miércoles, 15 de mayo de 2024

Conceptos Por los Que No Te Pueden Cobrar en un Bar o Restaurante

España es el país con más establecimientos de hostelería por habitante del mundo. En las estadísticas del INE de 2020 se afirmaba que había 1 por cada 175. Eso significa que hay muchos bares, muchos restaurantes, muchas cafeterías... y muchos clientes. Y aunque una buena parte de establecimientos ofrecen calidad en sus productos, un servicio profesional y una práctica honesta de la actividad, también es cierto que hay otros que dejan mucho que desear. 

 

De hecho, en los últimos años hay algunos propietarios que están implantando unas políticas bastante peculiares: no servir café en terrazas las tardes de los fines de semana (porque cuesta más servir un café que tirar una caña), obligar a los clientes a tomarse un aperitivo en la barra (para dejar las mesas libres por si llegan clientes que quieren comer), regular el tiempo que un cliente puede estar sentado en una terraza o no permitir que alguien utilice su portátil (porque si va a trabajar, ocupará la mesa mucho tiempo consumiendo poco). No entro en si tienen sus motivos para hacerlo o no, pero algunas de estas costumbres no existían antes, y los clientes no las toleramos bien, especialmente cuando los precios suben cada vez más.


Pero dejemos de lado estas nuevas prácticas hosteleras, porque de lo que realmente quiero hablarte es de los conceptos por los que te pueden cobrar en un bar o restaurante y de aquellos por los que no pueden añadirten ningún suplemento. Siéntate, pide lo que quieras y sigue leyendo, que te interesa... 


Conceptos por los que no te pueden cobrar en un bar o restaurante


Los precios

 

Los precios en España son libres, eso quiere decir que cada establecimiento decide qué cobra por cada producto o servicio.

 

Pero todos los establecimientos de hostelería están obligados a reflejar esos precios deben estar a disposición de sus clientes en una lista, que debe ser completa, veraz, fácil de entender y estar a la vista.

 

Los precios que aparezcan en la lista de precios deben tener ya incluido el IVA, así que cualquiera que no lo incluya, por mucho que aparezca la famosa coletilla del +10% de IVA o IVA escondida al final o el IVA no incluido junto a cada precio, está incumpliendo. 

 

Ten mucho cuidado con los precios según mercado (SM o PSM) o según peso, porque puedes llevarte una desagradable sorpresa cuando llegue la factura. Pregunta siempre cuál es el importe para ese alimento o plato ese día y cuál es el precio por peso y el tamaño de lo que te van a servir antes de aceptarlo. 

 

Camarero tomando nota a un cliente que le señala algo en la carta

 

Y también debes estar atento con los productos que el camarero ofrece y que están fuera de carta. Pregunta antes de pedir cuál es su precio. 


Conceptos por las que no te pueden cobrar en un bar o restaurante


Hay cosas por las que, aunque se hace en algunos casos, no te pueden cobrar ningún tipo de suplemento. Y es conveniente que sepas cuáles son, para defenderte de posibles abusos. 


No te pueden cobrar por el cubierto, puesto que se da por hecho que está incluido en el precio. Nadie lleva sus propios cubiertos, vajilla, servilletas o mantel a un restaurante, porque son elementos imprescindibles para prestar el servicio. ¿Te imaginas que te cobrasen por las sábanas o las toallas en un hotel? ¿O por el uso de un calzador en una zapatería?

 

El agua del grifo tampoco puede tener coste para el cliente, por lo que si pides una jarra o un vaso de agua corriente, no pueden cobrártelo después. 

 

Vasos con agua

 

Otro concepto por el que no pueden añadir un extra a tu factura es la reserva. Es decir, no te pueden cobrar por el hecho de hacer una reserva, pero sí pueden pedirte una cantidad a cuenta que luego deben descontar de la factura. 

 

Y, por supuesto, tampoco pueden cobrarte por la propina para los trabajadores. En otros países es obligatorio, pero no en España. Por lo que si aparece en la cuenta y no has sido tú quien ha pedido expresamente que añadan esa propina en la factura (hay quien lo hace cuando se la puede desgravar), reclama. 

 

Aunque es algo muy poco frecuente, en ciertos lugares pretenden cobrar por ir al baño, y no pueden hacerlo. Aunque sí están en su derecho de exigir que consumas para poder hacerlo. 


Cosas por las que te pueden cobrar, pero con ciertas condiciones

 

Hay una serie de productos por las que pueden cobrarte en el establecimiento de hostelería, pero únicamente si lo indican en la carta, en la lista de precios o si te informan de ello previamente. En cualquier caso, te recomiendo que si no has estado nunca en ese bar, restaurante o cafetería, antes de consumirlo, leas la carta detenidamente o le preguntes al camarero si  el aperitivo o el pan están incluidos o tienen un coste, porque suelen ponerlos en la mesa según te sientas. Si no los vas a consumir o no quieres pagar por ellos, es importante que le indiques al camarero que los retire antes de pedir siquiera la bebida. 


Suplemento por terraza. Los establecimientos que tienen terraza, pueden cobrar un extra por consumir en ella en lugar de en el interior.


Suplemento por mesa. También hay bares y restaurantes que pueden añadir un extra por que consumas en una mesa en lugar de en la barra. 


Copas de vino y aperitivos


Pan. En la mayor parte de los restaurantes suelen poner el pan en la mesa según llegan los comensales, y en muchos de ellos cobran por ello, ojo con ello, sobre todo si no lo vas a comer. Y comprueba en la carta si cobran por persona o por pieza, porque en este último caso, si te acabas la primera, automáticamente te pondrán otra o te preguntarán si quieres más, y pagarás por todas las que consumas. 


Hielo. No es habitual, pero algunos bares y restaurantes ponen precio a los cubitos que te ponen en el café, infusión, refresco o incluso en el agua. 


Leche. Tampoco es lo corriente, pero pueden pedirte un extra por ponerte leche en el café o en el té. 


Analgésico. Si pides una aspirina o un ibuprofeno para tomártelo con el café y acabar con ese tremendo dolor de cabeza que te lleva atormentándote toda la mañana, puede que te lo cobren.


Táper. Si ha sobrado comida y te la quieres llevar a casa, están obligados a entregártela, pero pueden añadir un extra por el recipiente y/o bolsa que utilicen para ello. 


¿En algún caso te han cobrado un extra por alguno de los conceptos que te he detallado antes? ¿Y cómo has actuado cuando te ha llegado la cuenta?


 

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La primera vez que apareció el post Conceptos Por los Que No Te Pueden Cobrar en un Bar o Restaurante fue en el blog de Todos Somos Clientes.


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miércoles, 17 de julio de 2019

Cosas por las que No Te Pueden Cobrar en un Restaurante... y por las que Sí

Cada vez es más frecuente ver en las redes sociales que se comparten facturas de bares y restaurantes en las que se han cobrado cantidades inverosímiles por productos cotidianos, y también en las que aparecen cargos por conceptos poco habituales.


Estos suplementos pueden ser de lo más variado, desde cobrar por el hielo hasta hacerlo por el uso del baño a los clientes. Y lo habitual es que se paguen, aunque sea a regañadientes. Esto sucede porque suele haber cierto desconocimiento entre lo que es un extra legítimo y lo que es un abuso.


Para que no te tomen el pelo la próxima vez que vayas a disfrutar de unas tapas en una terraza o de una comida en un restaurante en tu lugar de vacaciones, aquí tienes una recopilación de las cosas por las que te no pueden cobrar en restauración... y por las que sí.


Cosas por las que no te pueden cobrar en un restaurante... y por las que sí

 
Por el principio


Lo primero que debes tener en cuenta es que los establecimientos de restauración deben tener expuesto al público los precios de las comidas y bebidas que venden y de los servicios complementarios que ofrecen.


También tienen la obligación de expedir facturas simplificadas o completas si el cliente lo solicita.


Otra de sus obligaciones ineludibles es la de contar con Hojas de Reclamaciones oficiales disponibles para el público en general, sin perjuicio de que puedan tener también hojas internas en las que recoger las quejas y reclamaciones de los clientes. Si el establecimiento no dispone de esas Hojas de Reclamaciones cuando se desee formalizar una reclamación, conviene llamar a la policía municipal para que levante acta del hecho.


Cada Comunidad Autónoma o municipio tiene una normativa aplicable a la restauración, por lo que es recomendable consultar la que corresponda en caso de duda.

Pan


El pan suele ser uno de los conceptos por los que suele haber más conflictos. El restaurante puede hacer dos cosas: indicar en la carta su coste (tanto de la ración como de las piezas extras)  o incluirlo en el precio final en el caso de los menús y platos combinados. Si no se da ninguno de estos casos y te ponen el pan sin solicitarlo, puedes devolverlo (sin haberlo probado, claro) y no te podrán cobrar por él.


Así que antes de hincarle el diente a esos estupendos panecillos calientes, comprueba si están dentro del precio del menú o su coste por separado si no lo están, porque en ocasiones pueden salir a precio de oro.


Cesto con pan
 
Agua


Es un asunto complicado, porque actualmente sólo hay algunas normativas autonómicas en las que se obliga a bares y restaurantes a ofrecer agua del grifo a los clientes, incluido el uso de vasos para su consumo. Pero en las que no hay normativa, hay discrepancias entre los que afirman que hay que ofrecerlo sin coste, puesto que es un bien común, y los que piensan que su servicio y el uso de jarras y vasos, así como su limpieza posterior merece una compensación económica. En cualquier caso, si está reflejado en la carta, sí que podrán cobrarte por el agua del grifo.


Hielo


Si no está específicamente indicado en la carta o la lista de precios, no, no te pueden cobrar por el hielo de las bebidas. Pero, ojo, si está indicado, sí pueden hacerlo, salvo en el caso de que la bebida se consuma habitualmente fría y no lo esté. Así que lee bien la carta antes de pedir un café o un té con hielo.


jarra y vasos con agua y hielo


Menú con sorpresas


Los menús deben reflejar su precio final. Esto implica que el establecimiento tiene que informar detalladamente de lo que incluye y lo que no, como el pan, las bebidas, el postre o el café.
Por cierto, si únicamente pides un plato, en lugar de primero y segundo, no tienes derecho a pedir que te rebajen el precio, salvo que tengan especificado en la carta el importe del medio menú.


Aperitivos


Si no aparecen en la lista de precios como concepto con coste, no podrán cobrártelo. Pero si figuran en la carta o la lista de precios (visible), sí que podrán hacerte pagar por la tapita que te han puesto con la caña. 


Copa de vino con aperitivos


Aderezos


En caso de que en la carta aparezca que te cobrarán suplementos por salsas y otros complementos (queso rallado, sal, sobres extras de azúcar...), podrán cobrártelos, por muy mal que te parezca. Si no están reflejados claramente, no podrán hacerlo. 


Cubiertos y mantelería


Un bar o un restaurante tienen la obligación de ofrecerlos para dar el servicio, por lo que no te pueden cobrar por los cubiertos, la vajilla o la lavandería de manteles y servilletas, incluso aunque aparezca en la carta o en la lista de precios. 


Servicio de mesa completo: mantel, servilletas, cubiertos, platos y copas

 
Medicamentos


Ningún bar o restaurante puede facilitarte medicamentos, puesto que no están autorizados para hacerlo.


Piensa que un simple analgésico puede tener consecuencias graves si se tiene una alergia (conocida o no), interactuar con otros medicamentos o causar otros daños para la salud de quien lo ha consumido. Por no hablar de que pueden haberse conservado en malas condiciones o haber caducado, con todo lo que conlleva. Y, por supuesto, además de no poderlos ofrecer, tampoco pueden cobrar por ellos.


Precio según mercado


El precio de cada alimento, bebida o suplementos debe aparecer indicado en la carta o la lista de precios, de modo que no pueden dejar en blanco ese concepto y cobrarte uno u otro precio dependiendo de su precio en el mercado. Aunque es comprensible que haya momentos en los que un alimento, sobre todo los pescados y mariscos, tengan un precio mayor o menor según la temporada o la disponibilidad, el cliente debe saber lo que va a pagar antes de pedir. El bar o restaurante debe cambiar el precio cada vez que sea necesario.


Diferencias entre barra y mesa


En caso de que el establecimiento considere precios diferentes para sus distintas zonas (barra, mesas, terraza...) tendrá que indicarlo claramente en la carta, apareciendo el precio establecido para cada producto en todas las zonas con precio por servicio diferenciado. El habitual "el servicio de mesa/terraza tiene suplemento" no es admisible al no especificar cuál es.


Terraza de restaurante


A vueltas con el IVA


Los precios en la carta deben aparecer con el impuesto ya incluido, de forma que el precio que aparezca en la carta sea el que te cobrarán en la factura, tal cual, sin incrementos de última hora.


Cuenta sin desglose


La factura simplificada (que no ticket o una factura de talonario rellenada al desgaire) debe indicar cada uno de los conceptos desglosados para que puedas comprobar que todo está correcto.


Sin factura


Si precisas una factura completa, no la simplificada, el establecimiento está obligado a facilitártela, sí o sí. Mi consejo es que no dejes de pedirla si la necesitas, y que exijas que te la entreguen en el momento, porque hay locales en los que te toman los datos y te aseguran que ya te la enviarán... y jamás lo hacen.


Uso del WC


Hay locales en los que pretenden cobrar por el uso del baño. Los motivos: costear la limpieza y mantenimiento. Pues bien, eso es una obligación del establecimiento, por lo que no te pueden pedir dinero por ello. Es como si pretendiesen cobrar a los clientes por usar las mesas o pisar el suelo, porque hay que limpiarlos después, o incluso por mantener la luz encendida... es evidente que para dar el servicio deben hacerlo.


Restaurante y señal de WC


¿Has tenido alguna experiencia memorable con los suplementos en la factura de algún restaurante?



 
Información de interés:  
Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y otras leyes complementarias
Legislación nacional y autonómica en restauración


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martes, 29 de abril de 2014

Ventajas de los Sistemas de Cita Previa

dietario
La cita previa es cada vez más común en las empresas que dan atención al público, incluso la Administración está apostando cada vez más fuerte por la cita previa en su atención al ciudadano... y por algo será. 


Cuando antes íbamos a la peluquería o al dentista, lo habitual era acudir sin tener hora reservada, con la seguridad casi absoluta de una espera interminable. Ahora, por suerte, cada vez es más frecuente que los negocios implanten un sistema de cita previa, aunque aún siguen existiendo ciertos establecimientos resistentes a esta práctica. 


restaurantePor ejemplo: ¿quién no ha querido reservar una mesa en ciertos restaurantes y le han dicho que no era posible? En mi caso, esto es un motivo más que suficiente para no ir nunca a esos lugares, porque no me apetece tener que esperar una hora a que me den una mesa. Hay quien piensa que eso les ayuda a trabajar mejor y que esas esperas agotadoras consiguen que el cliente valore más el restaurante y la comida cuando, por fin, consigue una mesa. Craso error.


La cita previa, sea cual sea la actividad a la que se dedique la empresa ofrece muchas ventajas. Algunas de ellas son:


  • Te permitirá planificar mejor el tiempo y las tareas. Evidentemente, la cita previa ayuda a organizar el tiempo que se dedicará a cada cliente y a destinar ese trabajo a la persona que esté libre antes o que sea más adecuada para él.

  • Te facilitará una distribución de tareas dentro de tu equipo de trabajo mucho más racional y eficiente.
 
  • Te ayudará a controlar el desarrollo y la calidad de los procesos. Si sabes quién hace qué y a qué hora, te será más fácil ejercer el control sobre el cómo se hace.

  • Se ahorran costes, porque la organización eficiente del trabajo y los recursos siempre redunda en una reducción de costes.
 
  • Mejora la productividad. Todo lo anterior (planificación, distribución de tareas, control de procesos y calidad y reducción de costes) conllevan un incremento directo de la productividad de tu empresa/equipo.
 
  • Te permitirá racionalizar el volumen de trabajo de tu equipo, evitando que hay personas que estén desbordadas y otras no tengan ninguna tarea que hacer.
 
  • Mejora la imagen profesional de la empresa y sus trabajadores. Con un sistema de cita previa bien organizado se transmite una sensación de orden y eficiencia.

    reloj
  • Te ayudará a mejorar la orientación y atención al cliente. La cita previa te permitirá personalizar mucho más la atención a tu cliente, utilizando los recursos y personal que mejor se adapten a las necesidades de tu cliente. Por otra parte, podrás incrementar el tiempo de atención, porque no se perderá en tiempos muertos. Y al eliminar de la ecuación las esperas innecesarias, evitarás que los clientes se disgusten y conseguirás que estén más receptivos a lo que les vayas a proponer cuando les atiendas.


Eso sí, para que el sistema de cita previa funcione, es necesario cumplir una serie de requisitos esenciales:


  • Es imprescindible diseñar un método de cita previa adecuado a la actividad que desarrollamos, nuestros horarios de atención, nuestro equipo y la clientela a la que nos dirigimos. El sistema debe ser eficaz y sencillo de poner en práctica, para que clientes y personal lo acepten sin problemas.

  • Es necesario comunicar ese sistema al personal involucrado en la atención al público para que lo conozca y participe en su correcta implementación. El ser humano es resistente al cambio y es importante comunicar esos cambios de forma adecuada, si no se hace, al proyecto de cita previa de tu empresa se lo llevará el viento.
 
  • Y, por supuesto, es indispensable respetar los tiempos escrupulosamente. Si tenemos un centro de belleza con cita previa y, aun así, el cliente debe esperar más de media hora para que le atendamos, será peor el remedio que la enfermedad. Todos entendemos que puede haber un retraso de 5 ó 10 minutos, pero más de ese tiempo puede ser un motivo de enfado... o de pérdida del cliente

  • También es vital motivar al personal para que lo considere una ventaja, no un engorro. Hay muchas personas que consideran las novedades como un trabajo extra, no como una forma de ahorrar tiempo y esfuerzo, como es este caso. Lo ideal es transmitir, además de los procesos a seguir, los beneficios que se obtendrán a corto, medio y largo plazo.
 
    agenda
  • Es imprescindible comunicar el sistema al cliente para que haga uso del mismo desde el primer momento de su implantación. Y, por supuesto, animarle a que lo utilice, explicándole las ventajas.
 
  • Es necesario analizar periódicamente el sistema de cita previa para comprobar si se utiliza correctamente, se cumplen objetivos y si es necesario incluir algún cambio o mejora para obtener el máximo rendimiento.


¿Ya tienes cita previa en tu empresa o institución? ¿Cuál es tu experiencia? Cuéntanoslo, estaremos encantados de aprender contigo.





miércoles, 28 de agosto de 2013

Casos de Exito: Bar con Terraza

terrazaHoy me gustaría hablarte de un Caso de Éxito en atención al cliente que es un éxito aún mayor por los Casos de Mala Atención al Cliente que le rodean. En esta ocasión se trata de bar-restaurante con terraza, de esos que tanto nos gustan en este país.

 
Este establecimiento es de esos que son conocidos y frecuentados por clientes habituales, ambiente tipo Cheers, pero en cañí. Es el típico sitio donde te sientes a gusto.

 
Y eso que no cuenta con un espacio amplio, ni con unas instalaciones bonitas, ni con una terraza preciosa con plantas y vaporizadores de agua que refresquen el ambiente, ni con unos aperitivos de alta cocina....

 
aperitivos
Pero tiene lo que buscamos los clientes: un lugar agradable y de confianza, de esos donde te preguntan: ¿lo de siempre, chicos? Donde aunque los aperitivos no sean de jamón ibérico, son generosos en cantidad y en intención y cuidan las bebidas. Donde si te gusta el champiñón a ajillo que hace la dueña y ese día lo ha cocinado, te lo ofrecen según te sientas a la mesa. Donde el camarero y dueño a su vez, se ocupa de que la gente esté contenta, sin alharacas ni confianzas excesivas; con esa forma de hacer las cosas donde te encuentras como en casa, no de visita. Por si estáis en Madrid y lo queréis visitar: El Alcázar - Pº de las Acacias, 11 - Madrid... y pedid los champiñones, están riquísimos ;)

 
Y, además, cuenta con una competencia que no hace lo que debe: competir. En la misma calle, en aproximadamente 30 metros alrededor, hay otros 3 establecimientos que se dedican a lo mismo. Bueno, a lo mismo no, estos se dedican a perder clientes, no a conservarlos. 

 
camareroUno de ellos, el que está más cerca del exitoso, viendo que su vecino tenía la terraza llena y sólo conseguía equilibrar algo las cosas cuando este libraba, decidió que tenía que hacer algo. Y lo hizo: puso la terraza más bonita, con pulverizadores de agua, con menús más elaborados, con más camareros... pero se lo olvidó lo fundamental: una buena atención al cliente. Muchos malos camareros no atienden mejor, se reparten más los clientes a los que atienden mal. Y algo ganó, desde luego, pero no todo lo que podía haber conseguido con una buena orientación al cliente.

 
Otro de ellos, en la misma acera pero un poco más retirado que el anterior, es de apertura reciente y de más reciente fracaso, tras haber invertido un buen dinero en una reforma. En este caso, no aciertan ni con el menú, ni con los aperitivos, ni con el servicio (desagradable, en el mejor de los casos; pésimo si somos realistas), ni con nada. Resultado: clientela poca y en descenso.

 
vino tintoY el tercero... el tercero lo he dejado para el final, porque este tiene su miga. Se trata de un bar con un buen restaurante y, por supuesto, con una bonita terraza. Es un establecimiento especializado en comida asturiana que ha tenido su fama en Madrid. Pues bien, cada vez tiene menos clientela. Es patético ver cómo todos los clientes están sentados en las terrazas que te he comentado (sobre todo en la exitosa, claro) y, en ésta, no hay nadie; especialmente patente en la primavera, época en la que todos estamos deseando que haya un día templado para llenar las terrazas y conversar con los amigos tomando una cerveza fresquita.  Y eso que tiene unas ofertas interesantes, sobre todo tratándose de mariscos y vino. Y eso que se anuncia en carísimas cuñas y publi-reportajes de radio. Y eso que tiene una terraza muy bien puesta. Y eso que está rodeada de árboles y frente a un pequeño jardín. Y eso... lo que le falta es eso: una buena atención al cliente por parte de su personal. Son perfectamente capaces de, en el interior en invierno, tener todas las mesas del bar montadas para comer (sin nadie que esté esperando, ni en ese momento ni en un futuro a medio o largo plazo) y no permitir que un cliente se siente en una de ellas a tomar tranquilamente un aperitivo; si lo quiere, a la barra. Y se permiten que el cliente espere la cuenta en la terraza durante más de una hora, forzándole a tener que levantarse enfadado a pedirla él. Y, por supuesto, les encanta tener al cliente esperando para tomarle la comanda durante mucho tiempo, mientras los camareros se agazapan en el interior, no vaya a ser que tengan que atender a un cliente... Puede parecer cruel, pero es real. En dos o tres años este establecimiento habrá perdido el 70% de su clientela y parece que la cosa no va a quedar ahí.

 
terraza¿No sería más eficiente y más rentable invertir en una formación y motivación adecuada del personal que atiende estos establecimientos hosteleros, en lugar de gastar dinero en instalaciones, ofertas o en publicidad? Y, lo peor de todo, es que estos establecimientos que no hacen lo que deben, se quejan de que no hacen caja por la crisis... Será por la crisis de visión empresarial, por la crisis de conocimiento de lo que es un servicio cara al público, por la crisis en la elección y formación de su personal... claro, por la crisis, pero no la económica. Y tampoco es por la prohibición de fumar en la hostelería, que no se engañen y busquen excusas. Porque el caso de éxito que os he contado en primer lugar no acusa ni la crisis ni la legislación antitabaco en esa medida, por algo será, digo yo. 

martes, 30 de abril de 2013

Caso de Mala Atención: Restaurante y Tarjeta de Crédito

el comerciante debe garantizar la seguridad en el pago con tarjetaEn esta ocasión, me gustaría compartir con vosotros una situación que me ocurrió hace poco y que me pareció interesante como ejemplo de lo que no se debe hacer cuando se atiende al cliente en un restaurante.


Aquí está el relato:


Hace unos días, fui a cenar a un restaurante al que llevo yendo hace más de 10 años, lo que indica una cierta confianza. Es un restaurante algo variable en cuanto a calidad y servicio, aunque la media suele ser buena.

el restaurante debe ofrecer confianza, no tomarse confianzaLa cena transcurrió sin mayor problema hasta que llegó el momento de pagar la cuenta. Entregué mi tarjeta de crédito y mi DNI, algo habitual. El camarero llegó con el terminal (inalámbrico) para cobrarme, me devolvió mi identificación y se llevó terminal y tarjeta, una vez introducido el PIN, porque esa zona del restaurante tenía mala cobertura

Pasado un buen rato sin que apareciese el camarero con la tarjeta y el recibo, preguntamos al jefe de sala por el paradero de ambos. Éste, algo sorprendido y molesto, nos dijo que no nos preocupásemos, que como había mala cobertura el camarero aún no había podido hacer la transacción... que, total, ellos eran de confianza.

Habrá confianza pero, personalmente, me pongo nerviosa cuando pierdo de vista mi tarjeta de crédito y, más nerviosa aún, cuando he introducido mi PIN.

Pasado unos cuantos minutos más, el camarero apareció con tarjeta y recibo, con una disculpa y con una invitación a una bebida que no aceptamos.

Finalmente, nos marchamos del restaurante con un mal sabor de boca, a pesar de la buena comida.


Esta situación, tan desagradable e innecesaria, se habría evitado si el camarero me hubiese invitado a acudir con el a la zona en la que hubiese cobertura para realizar el cobro. Probablemente y por la confianza existente, habría declinado la invitación, aunque me habría quedado mucho más tranquila.


la seguridad con las tarjetas de credito es cosa de todosTodos los comerciantes deben ser conscientes de que los fraudes con tarjetas de crédito, por desgracia, son cada vez más habituales. Una tarjeta de crédito es fácilmente clonable y, para ello, sólo hay que perderla de vista un instante. Por ello, el comerciante debe ser parte de la seguridad en las transacciones electrónicas.


El responsable del restaurante debe aleccionar a su personal en las buenas prácticas en establecimientos de hostelería que incluyen, como una de sus máximas principales, procurar que la tarjeta de crédito siempre esté a la vista del cliente.


Como reza el dicho: "la mujer del César no sólo debe ser honrada, también debe parecerlo".



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miércoles, 10 de abril de 2013

No al "Precio Según Mercado" en los Restaurantes

Todavía es frecuente encontrar cartas en restaurantes en los que, ciertos platos, no incluyen su correspondiente precio, incluyendo la expresión "precio según mercado" o similares. 


Suele tratarse de productos cuyo precio es muy variable en los mercados mayoristas y, por ello, el establecimiento justifica la no aparición del precio en la carta. Es habitual que suceda con productos costosos y de temporada, generalmente pescados y mariscos, con el posible susto a la hora de pagar la cuenta.

 
La normativa exige que el establecimiento indique todos los precios de sus productos o servicios en la carta, independientemente de sus variaciones de precios en el mercado, de hecho, si se trata de restaurantes y cafeterías de primera categoría, tambien tienen obligación de exhibir la carta con sus precios en el exterior del establecimiento.


Recuerda que el Real Decreto legislativo 1/2007, de 16 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y otras leyes complementarias establece que, desde enero de 2007, en toda la información que se facilite al consumidor acerca del precio de los bienes o servicios que se ofrezcen, se dará el precio final completo; desglosando en su caso los gastos añadidos o descuentos que sean aplicables, financiación y otras condiciones de pago similares.


Por ello, debes recordar que la expresión "precio según mercado" o "SM" está expresamente prohibida y, por tanto, puedes (y debes) exigir que se nos informe del precio del producto antes de pedirlo. 


Es cierto que es tedioso para el establecimiento eso de cambiar constantemente los precios de una carta, pero debe hacerlo si ofrece este tipo de productos de precio muy variable. Además, piensa que el "según mercado" puede ser la excusa perfecta para inflar los precios en ciertos momentos interesantes: vacaciones, días festivos, congresos, conciertos, eventos deportivos, etc.


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Real Decreto legislativo 1/2007, de 16 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y otras leyes complementarias. 

Facua: Tus Derechos.