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miércoles, 5 de mayo de 2021

25 Frases Inspiradoras sobre la Observación

Tengo una pregunta para ti, y no es baladí: ¿qué haces, ves, miras u observas? Porque no es lo mismo, ni mucho menos. Ver implica percibir a través de los ojos, del sentido de la vista. Mirar es dirigir o apuntar la vista, enfocarla en algo o en alguien. Pero observar es mucho más que ver o mirar, es examinar atentamente algo o a alguien, mirar con atención, advertir o reparar (según definiciones de la RAE). 

 

¿Y no tienes la sensación que solemos ver o mirar más que observar en la mayoría de parcelas y situaciones de nuestra vida? ¿No crees que nos quedamos en la superficie, sin prestar atención a lo que vemos o miramos, sin reparar en ello, sin prestarle atención?

 

Y esa ausencia de observación reduce nuestro mundo y nuestra forma de relacionarnos con él. En todas las facetas de nuestra existencia: familiar, académica, profesional, social, la que tiene que ver con nuestra seguridad... casi incluso me atrevería a incluir la espiritual, y no hablo de religión.

 

Como es un tema que requiere reflexión (y práctica), comparto contigo mis 25 Frases Favoritas e Inspiradoras sobre la Observación


25 frases inspiradoras sobre la observación


1.- “Para adquirir conocimientos, hay que estudiar; pero para adquirir sabiduría, hay que observar”.
 

Marilyn vos Savant


 

 

2.- “Quien lee sabe mucho; pero quien observa sabe todavía más”.
 

Alejandro Dumas


 

 

3.- “Es a fuerza de observación y reflexión que uno encuentra un camino”.
 

Claude Monet


 

 

4.- “El auténtico viaje de descubrimiento no consiste tanto en buscar nuevos paisajes como en contemplar los viejos con ojos nuevos”.
 

Jon Kabat-Zinn


 

 

5.- “Basta mirar algo con atención para que se vuelva interesante”.
 

Eugeni D’Ors

 

Personas mirando a través de microscopios


 

6.- “La observación es como un músculo. Se fortalece con el uso y se atrofia sin él. Ejercita tu músculo de observación y te convertirás en un decodificador poderoso del mundo que te rodea”.
 

Joe Navarro


 

 

7.- “No podemos crear observadores diciendo "observad", sino dándoles el poder y los medios para esta observación y estos medios se obtienen a través de la educación de los sentidos”.
 

María Montessori


 

 

8.- “La observación, no la vejez, trae la sabiduría”.
 

Publilio Siro


 

 

9.- “Lo importante es saber qué es lo que debe ser observado”.
 

Edgar Allan Poe


 

 

10.- “Sólo hay un modo de observar las cosas con justeza, y éste es el de verlas totalmente”.
 

John Ruskin


 

 

11.- “No basta examinar; hay que contemplar: impregnemos de emoción y simpatía las cosas observadas; hagámoslas nuestras, tanto por el corazón como por la inteligencia”.
 

Santiago Ramón y Cajal


 

 

12.- “Sé lento con la lengua y rápido con los ojos”.
 

Miguel de Cervantes


 

 

13.- “Hay en todo algo inexplorado, porque estamos habituados a no servirnos de nuestros ojos, sino del recuerdo de lo que se ha pensado antes que nosotros sobre aquello que contemplamos.”
 

Guy de Maupassant

 

Persona mirando una fotografía en la calle

 

14.- “Poca observación y muchas teorías conducen al error, mucha observación y pocas teorías a la verdad”.
 

Alexis Carrel


 

 

15.- “La facultad de crear nunca nos es dada por sí sola. Siempre va de la mano del don de la observación”.
 

Igor Stravinsky


 

 

16.- “La observación atenta de las pequeñas cosas es el secreto del éxito en los negocios, en el arte, en la ciencia y en todas las actividades de la vida”.
 

Samuel Smiles


 

 

17.- “Si sois prudentes observaréis atentamente a los hombres para que no os oculten lo que piensan”.
 

Solón

 

Primáticos vintage


 

18.- “La precisión en la observación es equivalente a la precisión en el pensamiento”.
 

Wallace Stevens


 

 

19.- “La estrategia requiere pensamiento, la táctica requiere observación”.
 

Max Euwe


 

 

20.- “Todo hombre que observa atentamente y resuelve con firmeza, se convierte inconscientemente en un genio”.
 

Edward Bulwer-Lytton


 

 

21.- “En este mundo hay que aprender a observar primero y a hacer las preguntas adecuadas después”.
 

Santiago Posteguillo


 

 

22.- “Las mentes de las personas cambian a través de la observación y no a través de la discusión”.
 

Will Rogers


 

 

23.- “Sin especulación no hay ninguna nueva observación”.
 

Charles Robert Darwin


 

 

24.- “No hay nada como mirar, si queréis encontrar algo”.
 

J.R.R. Tolkien


 

 

25.- “Sed espectadores atentos allí donde no podáis ser actores”.
 

José Enrique Rodó


¿Te consideras observador/a? Yo lo intento con ahínco, pero todavía me queda mucho camino por recorrer, así que estas frases me resultan muy inspiradoras; espero que también a ti.


 

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miércoles, 10 de febrero de 2021

Mejora Tu Capacidad de Atención y Concentración

¿Cómo anda tu capacidad de atención y concentración últimamente? Aunque hay patologías que están relacionadas con dificultades en ese sentido, para la mayoría de nosotros el estrés, la sobrecarga de trabajo y de responsabilidades, el abuso de la tecnología (y de las redes sociales) y la vida que llevamos en general son nuestros enemigos declarados a la hora de prestar atención y enfocarnos. Y estoy convencida de que sabes de qué hablo...

 

Y esa atención y esa concentración no son asuntos menores, porque están directamente relacionados con el registro y procesamiento de la información que nos llega a diario, con la memoria y los recuerdos, con la capacidad de respuesta, con nuestra forma de relacionarnos y con la eficiencia en el desempeño de nuestro trabajo. Ahí es nada.

 

Para ayudarte a mejorar tu capacidad de atención y concentración, aquí tienes algunos consejos que pueden serte útiles.


Mejora tu capacidad de atención y concentración

 

En general

 

Lo primero que debes hacer para mejorar tu capacidad de atención es querer hacerlo. De nada sirve decirlo, sino tienes intención de trabajar y esforzarte, aunque sea mínimamente, para conseguirlo. Y más que tengo que aumentar mi capacidad de atención, funciona mucho mejor el decirse a uno mismo quiero (o voy a) mejorarla

 

Practica la autodisciplina. Mejorar en cualquier faceta de la vida implica disciplina para lograrla, también en el caso de la capacidad de prestar atención. Es una cuestión de elección, pero también de acción.

 

Márcate metas pequeñas y realistas en tu camino hacia un mejor y mayor capacidad de enfoque y atención. No pretendas ser un experto desde el primer día, porque todo lo que merece la pena requiere tiempo y esfuerzo. Si te poner unas metas excesivas, te desanimarás pronto y dejarás de trabajar esta habilidad tan útil.

 

Motívate para conseguir tus metas. Para ello es importante que tengas claro por qué quieres incrementar tu atención y tu concentración. Puede ser simplemente por el deseo de crecer y mejorar tus habilidades y capacidades de forma general, aunque quizás quieras lograrlo para ser más eficiente en tu trabajo o en tus estudios. Sea cual sea, lo importante es que cuando inicies la tarea no lo hagas porque sí, sino con un fin determinado. También es importante que cada vez que des un pasito más, te felicites y te premies de algún modo por ello. 


Cartel motivador: Remenber why you started

 

Esfuérzate, pero no en exceso. Si te exiges demasiado, al final abandonarás. Esto es lo mismo que las dietas de adelgazamiento, si son demasiado estrictas, se acaban dejando enseguida. En este caso no recuperarás el peso perdido y más, sino que perderás la capacidad de prestar atención extra que hayas conseguido... e incluso la verás todavía más mermada que al principio. 

 

Procura estar presente en cualquier entorno y situación. Vive cada instante si dejar que haya nada que te distraiga. Si estás en un concierto, disfruta de la música y no estés pensando en la reunión que tienes al día siguiente o en lo que tienes que comprar en el súper sin falta. Si estás hablando con un cliente, presta atención a lo que dice y lo que no, a lo que necesita, a tu forma de expresarte, en vez de estar pendiente de lo que hacen en la mesa de al lado o a mirar de reojo las notificaciones de tu smartphone.

 

Organización y planificación de las tareas

 

Planifica tu día a día. Si organizas tu agenda de forma eficiente es más fácil que puedas centrarte en casa una de las tareas, porque habrás establecido un orden y habrás reservado un tiempo suficiente para cada una de ella, incluidos los descansos y los tiempos para imprevistos. 

 

Planificador semanal en una tableta

 

¿Multitarea? No, gracias. Realizar varias tareas a la vez es garantía casi segura de no prestarle la debida atención a ninguna de ellas. Procura hacer una detrás de otra, no todas al mismo tiempo. 

 

Y, del mismo modo, cambia de tarea cuando lo necesites. En algunos casos se puede mantener la atención y la concentración durante mucho tiempo en alguna actividad, sobre todo cuando nos gusta o es muy absorbente de por sí. Pero si son muy tediosas, repetitivas o exigentes conviene intercalar otras tareas que sirvan para descansar el cuerpo y la mente.


Haz descansos. Nadie, ni niños, ni adultos ni mayores somos capaces de mantener la atención al 100% durante períodos largos de tiempo. Es cierto también que cuanto más se practica, esos períodos son más extensos. Lo ideal es hacer descansos mientras se desarrolla la actividad que requiere atención para volver a ella con fuerzas renovadas. No hace falta que sean muy largos, con apenas 10-15 minutos cada 3-4 horas puede ser suficiente. De todas formas, debes ser tú quien marque esos descansos según tus necesidades.

 

Haz listas. Son una herramienta ideal para prestar atención, tanto a los asuntos importantes como a los más triviales. Te permitirán analizar lo que debes hacer y aprender a priorizar. Por supuesto, debes consultarlas y gestionarlas para que sean completamente útiles. Úsalas para organizar tus tareas diarias, tus metas o objetivos, tus proyectos... para todo. Mi consejo: las que sean importantes tenlas siempre a la vista, de ese modo te será más difícil despistarte.

 

Lista

 

No a las distracciones

 

Evita las distracciones. Aunque la práctica constante debería permitirte prestar atención y concentrarte en cualquier entorno y en cualquier circunstancia, al menos al principio conviene que elimines la mayor cantidad de distractores posible. Apaga o silencia el teléfono, desactiva las notificaciones en el ordenador y en el móvil, destina determinados momentos para consultar tus dispositivos, reduce tu interacción en redes sociales si no tiene una finalidad laboral o productiva, busca espacios tranquilos y silenciosos, no tengas a mano nada que pueda despistarte (TV, consolas, revistas o libros que tenga el ocio como única finalidad...), no estés cerca de personas que son potenciales ladrones de tiempo y atención, etc. 


 

¿Música? Pues depende. Hay personas que se concentran mejor con música ambiente y otras a las que les distrae. Analiza a qué tipo perteneces y actúa en consecuencia. 

 

Escuchar y preguntar

 

Acostúmbrate a escuchar de forma activa a todo el mundo. Eso quiere decir que tienes que escuchar, no que oír solamente. No pienses en otras cosas mientras otros hablan. No dejes de escuchar pensando en lo que vas a decir tú a continuación. Fíjate en las palabras, pero también en el tono de la voz, en los silencios, en los gestos... intenta averiguar lo no que está diciendo tu interlocutor, sino lo que realmente quiere decir. No juzgues lo que dice, únicamente escucha. En fin, presta atención...

 

Reunión con personas escuchando atentamente

 

Haz preguntas. Además de ser una manera de demostrar que estabas prestando atención a lo que el otro estaba expresando, también es una forma de enfocarte tú mismo en el tema que se está tratando. Procura que las preguntas sean interesantes y que aporten valor a todos: al que hablaba, a los que estuviesen escuchando y a ti mismo. 


Por escrito

 

Toma notas. Es una forma estupenda de enfocarse y de prestar atención. Eso sí, el hecho de tomar notas debe ser una consecuencia de prestar atención, no la actividad principal. Si te acuerdas, casi seguro que cuando eras un adolescente tomabas apuntes en clase. Pues bien, es muy probable que en ocasiones te perdieses las explicaciones que estaba ofreciendo el profesor, precisamente porque estabas intentando tomar nota de todo lo que decía, sin prestar atención precisamente a las propias explicaciones. Las notas deben servirte para fijar ideas, para apuntar posibles preguntas, para anotar detalles que luego quieras consultar... son una herramienta, no un fin. Por cierto, tomar notas es más eficaz cuando se hace con papel y bolígrafo (yo uso lápiz, del de toda la vida) que en el teléfono o en el portátil. 

 

Mujer concentrada tomando notas

 

Haz dibujos y garabatos. Aunque hay quien piensa que eso distrae, lo cierto es que es muy útil para concentrarse más y mejor. Eso sí, es importante que eso vaya unido a una escucha y a una presencia activa. 


Buenos hábitos

 

Duerme lo suficiente. El sueño es reparador y permite que nuestro estado mental tras las horas de descanso necesarias (serán diferentes según la persona) sea más lúcido y centrado. 

 

Evita el estrés. Es una obviedad, pero el estrés constante es realmente perjudicial para nuestro cuerpo y para nuestra mente. Tampoco lo es el relax constante, desde luego. Ya sé que es difícil llegar a un estado de calma y serenidad, pero que te permita estar alerta, aunque hay que intentarlo.  

 

Ejercita tu cerebro. Es como si fuese un músculo más que necesita ejercicio, entrenamiento y disciplina para rendir al máximo. Estudia, lee, escribe, resuelve rompecabezas y juegos de ingenio, juega al ajedrez, haz crucigramas o sudokus, aprende cosas nuevas...


Mujer leyendo y tomando café

 

Y haz ejercicio físico. Es un hábito excelente para tu salud y para tu cerebro. Combate el estrés, mejora la memoria, facilita la consolidación de los conocimientos adquiridos... e incrementa la capacidad de concentración. Todo son ventajas.


Espero que estos consejos te ayuden a mejorar tu capacidad de atención y concentración, al menos a mí sí lo hacen.




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Cómo Organizar Tu Jornada Laboral de Forma Productiva

Cómo Aprovechar Mejor Tu Tiempo

 

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miércoles, 12 de febrero de 2020

Potencia Tu Capacidad de Concentración

Concentrarse es fundamental para rendir al máximo en cualquier tarea, aunque la capacidad de enfoque de los humanos es bastante limitada, no nos vamos a engañar. De hecho, la digitalización ha conseguido que sea todavía menor. Y cuando hablo de completar una tarea no me refiero únicamente a terminar un presupuesto o un informe, también de algo más sencillo como completar un pensamiento o una frase.


El éxito en lo que se hace, incluso la supervivencia si llevamos el desempeño de las tareas al límite, depende de la capacidad de enfoque. Suena casi aterrador, ¿verdad? La ventaja: que la concentración es una capacidad que se puede entrenar.


Si quieres mejorar tu concentración y tu destreza a la hora de enfocarte en tu trabajo, aquí tienes algunos consejos que pueden serte útiles.


Potencia tu capacidad de concentración


Prepárate


Antes de comenzar una tarea que requiera mucha concentración, predisponte a ello. No hace falta que hagas nada más que sentarte o incluso permanecer de pie, sin hacer nada más que cerrar los ojos o mirar a un punto fijo y respirar de forma lenta y profunda. Con uno o dos minutos es más que suficiente para calmar tu mente y prepararla para la tarea que vas a comenzar.


Ten claro lo que merece el esfuerzo de tu concentración


Aunque en teoría deberíamos concentrarnos al máximo en todo lo que vemos, lo que escuchamos, lo que decimos y lo que hacemos, lo cierto es que es (casi) imposible lograrlo. Por eso es fundamental decidir qué es lo que realmente merece nuestra concentración máxima, y lo que no lo merece.


Sé positivo ante la tarea


Visualizar lo positivo de la tarea que va a necesitar tu atención es una forma de darle el valor suficiente para concentrarte al máximo en ella. Si te dices una y otra vez que el trabajo que vas a comenzar es tedioso, inútil y penoso, no te enfocarás en él jamás. Convéncete de su importancia, de su utilidad (tanto para ti como para los demás) y de todo lo positivo que puede aportarte y verás cómo te es más fácil concentrarte en lo que haces. 


Ejercítate


Lo mismo que entrenas los músculos de tu cuerpo puedes ejercitar tu concentración. Fuérzate a realizar tareas completamente concentrado a diario. Primero puedes retarte con unos pocos minutos de enfoque y poco a poco ir aumentando el tiempo que dedicas a la concentración.


E igual que de forma consciente te obligas a enfocarte, también debes evitar las distracciones de forma voluntaria y consciente, aprendiendo primero a identificarlas y luego a apartarlas de tu centro de atención.


Planifícate


Planificar tu trabajo diario te ayudará a concentrarte y enfocarte mejor en cada una de sus tareas.


Mujer trabajando concentrada en su agenda


Soluciona antes lo que pueda despistarte


Si tienes alguna llamada, conversación o mensaje pendiente que tiene importancia para ti, o hay alguna tarea menor que está taladrándote la mente porque tendrías que haberla finalizado, soluciónalo antes de ponerte a trabajar en lo significativo. Eso sí, tiene que ser algo que te lleve poco tiempo y que no sea un rosario de tareas que te impidan realizar la tarea que requieren absoluta concentración.


Olvídate de la multitarea


Aunque muchos (me incluyo) somos practicantes convencidos del multitasking, lo cierto es que es tu mayor enemigo a la hora de enfocarte. Quizás puedas hacer 3 cosas al mismo tiempo, incluso más, pero estarás apostando por la cantidad, no por la calidad, porque ninguna de ellas tendrá toda tu atención.


Identifica lo que te desconcentra


Si eres capaz de detectar lo que te distrae, te será más fácil romper ese patrón. En algunos casos lo que desenfoca son los propios pensamientos, el estrés o la preocupación. En otras las distracciones son externas como las redes sociales, las llamadas telefónicas o las conversaciones de otros.


Elimina distracciones


Si necesitas enfocarte, apaga el teléfono o pide que no te pasen llamadas. Al fin y al cabo sólo serán unos minutos o unas pocas horas, y cualquier comunicación puede esperar. Eso sí, luego devuelve todas las llamadas y mensajes con la mayor rapidez.


La atención constante al correo electrónico y a las redes sociales es uno de los mayores ladrones de tiempo... y de atención. Si necesitas concentrarte realmente en tu trabajo, olvídate de revisar compulsivamente tu bandeja de entrada y tus redes sociales. Deberías poderlo hacer sin ayuda, pero si no te es posible, hay aplicaciones que te ayudarán a conseguirlo.


Si te distraen mucho, desactiva las notificaciones de las aplicaciones para que no te molesten.


En resumidas cuentas, detecta cuáles son las posibles distracciones y luego elimínalas. Cuando tengas práctica a la hora de enfocarte no necesitarás aplicar estas medidas, porque serás capaz de concentrarte en cualquier lugar y cualquier circunstancia.  


Persona enfocando un paisaje con las gafas en la mano


Haz pausas


Es importante que hagas pausas durante el trabajo, porque el agotamiento te hará perder concentración. Lo ideal es planificarlas (y que no sean muy extensas) para que no te hagan perder tiempo ni concentración en exceso y te sirvan de apoyo.


Si las tareas no son muy largas, puedes hacer una pausa entre una y otra. Si es un trabajo que requiere tiempo, puedes ponerte una alarma en tiempos prudenciales para parar. De hecho obligarte a descansar da muy buenos resultados a la hora de volver a enfocarte más y mejor cuando retomes la tarea.


Cambia de tareas


Si ves que comienzas a perder al concentración, puedes cambiar de tareas para despejarte. Así no estarás parado y aprovecharás el tiempo, pero podrás despejarte para luego seguir con el trabajo que has dejado por cansancio. Ojo con esto, porque si confundes el cansancio y la falta de concentración con la pereza que dan algunas tareas, te estarás engañando y no finalizarás nunca lo que debes hacer. 


Relájate


El yoga, la meditación o incluso el deporte te pueden ayudar a relajarte, lo que te ayudará a enfocarte mejor.


Encuentra la actividad que mejor encaja contigo, porque cada uno de nosotros somos un mundo. Por mucho que te digan que el yoga es una disciplina excelente para cuerpo y mente (que lo es, doy fe), si no te gusta en absoluto, en lugar de servirte para relajarte y trabajar a todos los niveles, será fuente de aburrimiento y estrés.  


Mujer practicando yoga


Camina


Caminar a paso vivo durante un buen rato puede ayudarte a concentrarte si lo que necesitas es encontrar una idea brillante, buscar una solución u organizar pensamientos.


Despeja tu mesa


La acumulación de objetos sobre la mesa puede despistarte fácilmente, así que conviene que esté ordenada y limpia.


Si necesitas enfocarte, quizás debas eliminar esos objetos personales que puedan hacerte perder la concentración como fotos, dibujos de tus hijos, regalos de tu pareja, etc. Hay ocasiones en los que el mero hecho de posar la vista sobre ellos te hacen ponerte en pensar en lo que te inspiran o te recuerdan.


Ojo con la temperatura


Un espacio de trabajo en el que hace mucho calor o mucho frío es un enemigo puede entorpecer tu concentración más de lo que te imaginas. Hay estudios que afirman que la temperatura ideal está entre los 20 y los 25ºC, aunque te recomiendo que busques la que más se adapte a ti.


Ya sé que esto no es siempre posible si en tu despacho no tienes accesible el termostato o trabajas con más personas que imponen sus criterios térmicos. Si es tu caso, recurre a ventiladores, climatizadores portátiles, chaquetas o bufandas.


Evita el ruido


Para muchas personas el ruido ambiental no supone un problema a la hora de concentrarse, porque son capaces de enfocarse en la tarea que están realizando y fluir con ellos, pero lo habitual es que distraiga, y mucho.


Una opción es utilizar tapones para los oídos, aunque no siempre es posible aislarse tanto si necesitas estar atento a llamadas o a la presencia de clientes o compañeros que requieran algo de ti. Puedes elegir unos que te permitan amortiguar el sonido, pero sin aislarte totalmente.


También sirve utilizar un sonido que sirva para camuflar el ruido, como la música o incluso el ruido blanco. Si trabajas con más personas en el mismo espacio, ponte auriculares para no molestar.


Mujer concentrada con auriculares


Garabatea


Según los expertos, hacer dibujos o garabatos en un papel durante una reunión o una conferencia mejora la capacidad de concentración y el rendimiento cognitivo.  


No le des la espalda a la fisiología


Si necesitas ir al baño o si te hace falta beber agua o tomar un café para despejarte, hazlo antes de ponerte a trabajar o cuando sea necesario, porque si no lo haces no te enfocarás. Puede parecer un asunto menor, pero no lo es, porque tu cuerpo estará reclamando tu atención hasta que le hagas caso.


Hidrátate


La deshidratación te volverá más lento, menos eficaz y te hará tomar peores decisiones, así que beber suficiente agua o incluso alguna que otra infusión te hará estar más despejado y concentrado.


Lleva un ritmo de vida saludable


Cuidar la alimentación, dormir lo suficiente y hacer ejercicio te ayudarán a concentrarte más y mejor.


Ahora ya sólo hace falta una cosa más: poner en práctica estos consejos. Yo lo intentaré... ¿y tú?




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Aumenta Tu Capacidad de Concentración (I)
Aumenta Tu Capacidad de Concentración (II)
Cómo Organizar la Jornada Laboral de Forma Productiva 
Cómo Aprovechar Mejor Tu Tiempo


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domingo, 22 de diciembre de 2013

Trucos para Recordar los Nombres de Tus Clientes

memoria usbEn el post En el Nombre de Tu Cliente te hablé de la importancia utilizar el nombre del cliente en nuestra interacción con él. Genera confianza, le predispone positivamente, consigue que la comunicación sea más cercana y fluida... todo ventajas. Pero para obtener esos beneficios a la hora de utilizar el nombre de nuestro cliente cuando tratemos con él, tenemos que recordarlo. Y eso, a veces, es muy complicado.


Para conseguir retener los nombres y apellidos de tus clientes, aquí tienes 10 trucos para recordarlos:


1.- El primer truco es algo que todos conocemos y que sabemos que funciona, aunque no siempre ponemos en práctica: prestar atención. Es cierto que es muy difícil prestar toda nuestra atención durante todo el tiempo, pero es conveniente hacerlo al 100% al menos en lo importante. Por ello te recomiendo que te enfoques en el nombre de tu interlocutor cuando se presente. Es el primer paso para conseguir recordarlo siempre.


2.- Una vez que tu cliente te haya dicho su nombre, prueba a escribirlo mentalmente. Ayúdate de la imaginación para hacerlo: escríbelo en una gran pizarra con letras de molde, píntalo en un bloc gigantes con un rotulador indeleble... 


modelo estudio cerebro
La memoria necesita "ejercicio"
3.- Aprovecha cualquier oportunidad durante la primera conversación (y en la siguientes, como refuerzo) para repetir el nombre o el apellido de tu cliente. Eso sí, hazlo con mesura. Si pronuncias su nombre en cada frase conseguirás molestarle y ponerle a la defensiva. Si en el primer paso utilizamos el truco de escribir el nombre mentalmente, en el segundo utilizaremos la repetición en voz alta; ambos recursos bien conocidos y eficaces para retener datos y conceptos en la memoria (acuérdate de las canciones que te sabes, de la tabla de multiplicar, de las declinaciones en Latín, etc.).


4.- Cuando tu cliente diga su nombre y/o apellidos y cuando tú los pronuncies en voz alta, mírale a los ojos. Es una fórmula excelente para recordar, porque al mirarle asociarás el nombre a la persona. Si no lo hacemos y estamos mirando a otro lado, despersonalizaremos el dato y no lo retendremos.


5.- Cerciórate de que has oído bien el nombre y los apellidos (también el cargo). Una mala pronunciación por parte del cliente, un nombre extranjero o ruido externo pueden dificultar que entendamos y retengamos el nombre. De hecho, comprobar que lo hemos oído bien, es una forma de ir fijando la información en nuestra mente. Un "disculpe, pero no le he entendido bien con este ruido, me puede repetir su nombre" o un "perdóneme, el apellido es Hertz, terminado en zeta, ¿verdad?" te serán muy útiles para retener nombres y apellidos... y hacerlo bien; que a nadie le gusta que le cambien la filiación ;)


laberinto
Hay trucos para que la memoria no sea un laberinto
6.- También funciona el comentar algo sobre el nombre o los apellidos. El origen o las asociaciones con algo o alguien conocido pueden servir para recordar mejor a nuestro cliente. Por ejemplo, si el cliente se apellida Gutiérrez y nuestro mejor amigo de la infancia también, quizás te funcione decir algo así como "Vaya, qué casualidad, el mismo apellido de Pepe, mi amigo del colegio". Te aseguro que así no lo olvidarás.


7.- Otra forma de utilizar las asociaciones es hacerlo de forma creativa. Por ejemplo, si el nombre tu cliente es José y tiene barba, siempre puedes asociarlo al San José del Belén que acabas de poner en Navidad. Si el apellido de tu clienta es Padilla y es la persona más seria que te has encontrado, te acordarás de ella cuando la asocies con la cómica Paz Padilla; en este caso porque se trata de su antítesis. También funciona la asociación con varios sentidos (vista, oído, olfato...), la caricaturización mental, etc. Y lo primordial para utilizar las asociaciones es prestar atención, sobre todo a los detalles.


neuronas8.- Si utilizas la asociación, debes renovarla. Es importante que repases los criterios que te llevaron a la asociación para que puedas seguir recordando el nombre y/o apellidos a lo largo del tiempo. Si dejas de prestar atención y no te sigues esforzando, es fácil que termines olvidando los nombres, por mucha asociación y trucos que hayas utilizado al principio. Si retienes el nombre de tu cliente, Jorge, porque se parece a George Clooney (vaya suerte que tienes con tus cliente, oye); vuelve a repetirte mentalmente esa asociación de vez en cuando o lo olvidarás.


9.- Si el cliente te da el nombre y apellidos a través del teléfono, apúnta el nombre en un papel, varias veces si es necesario. En este caso, utiliza la asocación a través de la voz, por ejemplo.


10.- Una forma de recordar los nombres y apellidos es utilizar un CRM o cualquier otra aplicación o base de datos de clientes. Si la mantienes actualizada, al ir introduciendo datos sobre tus contactos, te ayudará a retener su nombre.


Y, por supuesto, conociendo estás técnicas, también puedes aprovechar para recuerden tu nombre: dilo alto y claro, utiliza tú mismo la asociación para que otros lo retengan (así ya se lo das hecho), etc.


Aquí te dejo dos vídeos que te ayudarán a mejorar tu memoria en general, que nunca está de más: 


Si no puedes visualizar el vídeo, por favor, pincha aquí. (7:08)



Si no puedes ver el vídeo, pincha en este enlace. (1:17)


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En el Nombre de Tu Cliente
El CRM: un Must Have en la Atención al Cliente

lunes, 22 de abril de 2013

¿Aún No Envías Notas de Agradecimiento a Tus Clientes?


las notas de agradecimiento son una herramienta de fidelizacion del cliente
Nos pasamos la vida diseñando e implementado estrategias muy elaboradas para fidelizar y retener a nuestros clientes, porque sabemos que es importante transmitirles que son el centro de nuestro negocio, que nos importan. Y, en ocasiones, tenemos a nuestra disposición técnicas mucho más sencillas y efectivas
  

¿Te imaginas que el comercial con el que mantuviste una reunión ayer por la tarde, te enviara una nota de agradecimiento por tu tiempo y atención? ¿Qué sentirías si el banco con el que acabas de abrir una cuenta para tu empresa te enviase una carta dándote las gracias por elegirles? Bien, esto último quizás roza la ciencia ficción, pero todo es posible en este mundo ;)


Bromas aparte, a todos nos gustaría esta deferencia por parte de nuestros proveedores. Es un gesto muy sencillo y económico, pero con un impacto total en nuestro cliente; más acusado aún porque no es lo habitual. 


Veamos cómo aprovechar notas y cartas de agradecimiento, estas útiles herramientas de comunicación con nuestros clientes:


Motivos por los que enviarlas

  • Por el tiempo que te ha dedicado el cliente.
  • Por elegir tu compañía para mantener una relación comercial.
  • Por presentarte a un contacto que se podría convertir en cliente.
  • Por llevar una cierta cantidad de tiempo siendo cliente de la empresa.
  • Por cerrar una venta.
  • Por cualquier otro motivo que merezca un sincero agradecimiento.


Cómo hacérselas llegar al cliente


Por email


Este tipo de notas son adecuadas para relaciones entre proveedores-clientes:

  • Con una relación comercial con formalidad medio-bajo.
  • Entre los que hay mucha confianza.
  • Con el mismo rango jerárquico.
  • De sectores donde este tipo de comunicación es la que prima.
  • Cuando se busca la rapidez en la comunicación del agradecimiento. 


Por carta (o tarjetón)


las cartas o tarjetones son adecuadas para agradecer a cierto tipo de clienteLas cartas o tarjetones de agradecimiento son apropiadas:

  • Cuando la relación comercial tiene una formalidad alta-muy alta.
  • Entre proveedores-clientes entre los que no hay un conocimiento previo.
  • En relaciones entre personas de distinto nivel jerárquico. Si tu cliente tiene un rango superior al tuyo, es una muestra de respeto.
  • En sectores empresariales donde la formalidad es un punto a tu favor.
  • Cuando buscas el efecto, no la rapidez.


Cómo redactarlas


Notas de agradecimiento vía email


Esta forma de comunicación debe mantener un tono y estructura formales, independientemente del canal que se usa. No debes olvidar:

    las notas de agradecimiento por email son informales pero deben ser correctas
  • Incluye el Asunto, en el que indicarás de lo que se trata el contenido. Si alguien ve en el asunto que se trata de Gracias o Nota de agradecimiento, lo leerá, ni lo dudes. ¿Tú no lo harías? Aunque sólo sea por curiosidad, tu cliente lo abrirá.
  • El encabezamiento, cuerpo, cierre y firma, igual que si fuese una carta convencional (de hecho, debería ser el formato de cualquier email, no sólo de las notas de agradecimiento).
  • Debe guardar corrección en gramática, sintaxis y ortografía. Nada de mayúsculas, emoticones y lenguaje sms.
  • No incluyas adjuntos ni ofertas añadidas, salvo que se trate de algún obsequio o ventaja excepcional para el cliente. Mejor déjalos para ocasiones posteriores. Se trata de un gesto desinteresado, no de vulgar spam.
  • No escribas más de 3-5 líneas de texto. Es una longitud más que suficiente para expresar el agradecimiento.
  • Escribe el texto desde la sinceridad, en estos casos no son aconsejables las plantillas. Además, se nota mucho (muchísimo) cuando es un texto precocinado.


Ejemplo:


Estimado Carlos:

Gracias por el tiempo y atención que me dedicaste en la reunión que mantuvimos ayer por la tarde. Siempre es un verdadero placer poder charlar contigo.

Como siempre me pongo a tu disposición para ampliarte la información que necesites sobre el Producto XXX que te presenté ayer y que, tal y como comentaste, podría ser útil para tu próximo proyecto. Y, si el Sr. Sánchez, requiere una presentación más formal y exhaustiva, no dudes en solicitármela.

Recibe un cordial saludo,

Paloma Prendes
Directora Comercial Zona Centro


Cartas o tarjetones de agradecimiento


Para redactarlos, sigue los consejos anteriores y ten en cuenta también:


    las cartas deben llevar obligatoriamente la firma manuscrita
  • Si es una carta, puedes decantarte por escribirla en el ordenador o de forma manuscrita. En cualquier caso, la firma siempre debe ser original.
  • Si es un tarjetón, es mejor que el texto sea manuscrito o, al menos, la parte de la despedida y la firma.
  • Cuida la caligrafía, se busca que entiendan lo que leen, no que tengan que consultar con un experto en jeroglíficos.
  • Emplea un papel de buena calidad.
  • Envíalos por correo postal o mensajero lo antes posible, si la entrega se retrasa mucho, el gesto pierde efectividad


Si no sabes cómo empezar a redactar una carta de agradecimiento, aquí tienes algunos ejemplos. Son muy extensos pero te pueden servir de inspiración:


Carta de agradecimiento a un cliente nuevo (Office-Microsoft)
Carta a un buen cliente (Edwin Allen)
Cartas de agradecimiento clientes nuevos (Consejos Gratis)
Modelos de cartas de agradecimiento (Modelo-Carta)


¿Te animas entonces a probar este método infalible para fidelizar a tus clientes?