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miércoles, 24 de abril de 2019

Cómo Evitar los Impagos en Tu Negocio

Los impagos y los retrasos a la hora de abonar las facturas por parte de los clientes son uno de los peores lastres para autónomos y pymes. Todos los hemos sufrido en alguna ocasión, y los volveremos a padecer si no tomamos medidas para protegernos.


Y no es un asunto menor, no. La morosidad es un gravísimo problema para profesionales y pequeños empresarios, porque llega a poner en riesgo el negocio. Si los clientes adeudan una cantidad considerable de dinero al autónomo o a la empresa, acabarán teniendo serios problemas de liquidez. Este desfase de liquidez y tesorería acaba asfixiándoles, impidiéndoles cumplir con sus pagos o llevándoles a pedir créditos que irán mermando su capacidad de maniobra.


Es un tema serio, como puedes comprobar, pero hay muchos clientes que son profesionales de la morosidad. De hecho, se vanaglorian de cuánto han dejado a deber a una empresa o del tiempo que llevan reteniendo un pago a un proveedor, que en muchos casos llegan a superar los 12 meses.


Por mucha Ley Antimorosidad que haya, lo cierto es que se siguen retrasando los pagos más allá de los consabidos 60 días para la empresa privada y de 30 para las Administraciones Públicas, mucho más allá. Para que puedas protegerte de la morosidad, o al menos intentarlo, quiero compartir contigo algunos consejos que espero que te sean útiles. 


Cómo evitar los impagos en tu negocio


No te fíes de las apariencias


Tendemos a asociar a las empresas más grandes, con mejores instalaciones o a clientes con mejor apariencia a fiabilidad y solidez; y a las empresas más modestas y a los clientes menos aparentes con una menor seriedad y capacidad de pago... pero no siempre es así. Estate atento a los posibles impagos siempre, independientemente de las apariencias, y te evitarás disgustos.


Cuidado con las empresas más recientes


Las sociedades de reciente constitución son interesantes, pero debes tener en cuenta que una buena cantidad de ellas no supera los 3-4 años de antigüedad. Eso implica que debes estar especialmente vigilante con su historial de pagos. Si las operaciones que realizas con ellos son de una cuantía importante, te aconsejo que antes de trabajar con ellos, pidas un informe comercial. 


Y también es interesante que estés atento a su comportamiento en los pagos. Si de repente comienzan a retrasarse, si quieren renegociar plazos o condiciones o cambian bruscamente su forma de actual, desconfía.


La información es poder


Los informes comerciales son una buena herramienta para evitar los impagos. Estos informes los proporcionan empresas externas y pueden ser básicos o muy completos: confirmarte si la empresa existe, si está inscrita en el Registro Mercantil, si ha presentado sus cuentas anuales, su capital social, sus socios, si tiene deudas con Hacienda o la Seguridad Social, suu solvencia, su liquidez, su capacidad de pago, etc. Evidentemente estos informes tienen un precio, por lo que únicamente te interesarán si la operación que vas a llevar a cabo con el cliente lo justifica económicamente.


También es importante que crees a nivel interno una base de datos de tus clientes para ir elaborando un historial que refleje su comportamiento a lo largo del tiempo, eso te permitirá ir regulando cuánto crédito le puedes otorgar y las condiciones que te te interesa ofrecerle.


Establece un límite de riesgo


Es importante que concedas a cada cliente un límite de riesgo comercial, teniendo en cuenta su antigüedad y su historial. Eso significa que cada uno de ellos tendrá una capacidad para recibir tus productos o servicios a crédito.


Personas trabajando en una mesa


Documenta todas las operaciones


Contrato, factura, albaranes, justificantes de envío y cualquier documento que justifique la operación y la conformidad del cliente. Tampoco está de más guardar los correos electrónicos relacionados. Las palabras de las lleva el viento.


Informa de las condiciones de pago


Comunica claramente a tu cliente cuáles son las condiciones de pago, siempre por escrito, aunque también se las comentes en persona o por teléfono cuando cierres la venta.


Recuerda los vencimientos a tu cliente


Una forma de que a tu cliente no se le olvide el pago, es avisarle del vencimiento de sus deudas. Para que no lo considere una grosería, lo mejor es utilizar un sistema automatizado. Es una forma menos impersonal que una llamada o un mensaje directo, por lo que se percibe como menos agresivo. Puedes utilizar un mensaje automatizado por SMS, WhatsApp o correo electrónico, entre otras fórmulas.


Emite y envía las facturas a tiempo


Para que tu cliente te pague... primero tienen que tener la factura delante. Si tú te retrasas en su envío, es probable que también se retrase él a la hora de pagarte.


Facturas y calculadora


También es importante conviene que sepas cuándo paga tu cliente. Hay grandes empresas (y también pequeñas, no nos vamos a engañar) que tienen fechas fijas en las que abonan las facturas, por ejemplo, las hay que tienen a bien pagar los días 10 de cada mes. Esto no debería ser óbice para pagar en plazo, pero se hace, así que para que esto no sea un problema para ti, factura teniendo en cuenta esta particularidad para que su fecha de pago coincida con la que a ti te interesa.


Vigila los vencimientos


Es fundamental controlar los vencimientos de los pagos, para reclamarlos si estos no se satisfacen. Cuanto más tiempo pase desde que haya pasado la fecha del vencimiento, más difícil será cobrar la factura pendiente. Por no hablar de que el cliente puede ir acumulando facturas que tampoco se abonen, lo que puede convertirse en una verdadera pesadilla para una pequeña empresa.


Agenda


Pide que te paguen por adelantado


Tanto en el caso de nuevos clientes como de aquellos que hayan comenzado a retrasarse en el pago, conviene cobrar una parte del proyecto o de la mercancía por adelantado; incluso el total de la factura según el caso. Y si el proyecto se va a dilatar en el tiempo, puedes ir cobrando el resto según se vayan alcanzando objetivos. Esto debe figurar en el contrato que firmes con el cliente.


Aplica recargos si se producen retrasos


Muchas empresas pequeñas son muy tolerantes con los retrasos en los pagos, sobre todo si el cliente es una gran empresa, lo que puede hacer un roto importante en su liquidez. Una forma de evitarlo es añadir un recargo cuando se alarguen los plazos de pago. Por supuesto, para que tenga efecto, tendrás que reflejarlo en el contrato.


Mujer con euros y un rallador


Se insistente


Para cobrar, hay que insistir, aunque a ninguno nos agrade reclamar los pagos a los clientes. En muchos casos se evita molestar al moroso, por miedo a no cobrar nunca o a perderle como cliente. 


Aunque es preciso pensar que si la factura no se ha pagado todavía, hay muchas posibilidades de que si no se recuerda al cliente la deuda constantemente, el cobro se retrase todavía más o que incluso no se llegue a producir nunca. 


Y, por otra parte, un cliente que no paga, no es rentable, por lo que hay que valorar si no es mejor perderle.


Recurre a los seguros de crédito


Si facturas grandes cantidades, los seguros de crédito son una forma de protegerte ante los retrasos e impagos. Estos seguros ofrecen información económica de los clientes, se encargan de los recobros si fuese necesario e indemnizan si finalmente no se cobra lo debido. Eso sí, valora si el coste de compensa en relación a los ingresos.


Monedas y un candado


Pide ayuda


Hay empresas que se encargan de gestionar los cobros y de protegerte de los impagos. Tú generas la factura, mientras que la compañía informa al cliente de que será la encargada de gestionar el cobro, así como de recordarle el vencimiento. El concurso de un tercero suele persuadir con más fuerza al cliente para cumplir con los pagos. Si tu volumen de negocio lo justifica, quizás sea una buena idea que contrates este servicio para evitarte problemas.


Contrata a una empresa de cobro de deudas


Es una forma de cobrar las cantidades que te adeuden los clientes, una vez que han fallado el resto de estrategias. Te aconsejo que consultes las condiciones de varias, para encontrar la que mejor te convenga. Y, por supuesto, deben ser eficaces, pero moviéndose siempre en un marco legal. 


Espero que no tengas que enfrentarte a ningún moroso en tu actividad profesional y que todos tus clientes sean siempre excelentes pagadores, pero, por si acaso, siempre puedes recurrir a estos consejos.




Información de interés:

Ley 15/2010, de 5 de julio, de modificación de la Ley 3/2004, de 29 de diciembre, por la que se establecen medidas de lucha contra la morosidad en las operaciones comerciales. 


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miércoles, 6 de febrero de 2019

Sí, Tu Negocio también Necesita un Plan de Recuperación de Desastres

Un desastre en el ámbito de la seguridad TI es algo que compromete el sistema informático de forma inesperada, como un error humano, un ataque externo o incluso una catástrofe natural, que interrumpe la actividad normal de la empresa.


Un plan de recuperación de desastres o DRP (Disaster Recovery Plan) consiste en las medidas necesarias para hacer frente a ese evento, minimizando su impacto.


Y no pienses que porque tu empresa es pequeña este asunto no va contigo, incluso si eres un profesional que desarrollas tu actividad en un despacho en tu propia casa, porque también puedes verte afectado por un desastre informático. Imagina que eres un contable que trabajas como freelance en tu domicilio y sufres un ataque de ransomware o un virus y no puedes acceder a la información de tus clientes justo cuando se acerca el plazo de presentación de impuestos... no te digo más. Un desastre informático de proporciones bíblicas, incluso para ti que no tienes una gran empresa. Pues bien, tú también debes tener un plan ante esa situación y otras similares.


Pero que no cunda el pánico y sigue leyendo para saber más acerca de lo que és un Plan de Recuperación de Desastres y cómo llevarlo a la práctica, tanto si tienes una pyme como si eres autónomo.


Sí, tu negocio también necesita un Plan de Recuperación de Desastres


Análisis


Lo primero que debes hacer es analizar la situación, puesto que es la única manera de saber cómo actuar en caso de desastre. Los puntos básicos que deberías contemplar son:


  • Determina qué información y herramientas necesitarías recuperar en caso de desastre (máquinas virtuales, aplicaciones, librerías, datos...) y dónde se encuentran almacenados.

  • Haz un inventario del hardware y el software que emplee tu negocio para desarrollar su actividad.

  • Analiza las medidas de seguridad informática que están implementadas en la empresa. 
 
  • Define los riesgos potenciales que pueden comprometer el sistema informático.

  • Determina las prioridades a la hora de actuar ante el desastre, teniendo en cuenta su gravedad.

  • Averigua cuáles son las consecuencias de un fallo en el sistema que implique su interrupción o un funcionamiento parcial o deficiente, a esto se le llama Análisis de Impacto Empresarial (BIA, Bussiness Impact Analysis). 

  • Establece las responsabilidades y el protocolo para la toma de decisiones. 

  • Define en qué casos habrá que comunicar la incidencia a entidades externas o a las autoridades correspondientes.  

  • Comprueba cada cuánto tiempo se hace una copia de seguridad.

  • Verifica dónde y cómo se almacenan esos backups.


Definir medidas


Las medidas o pautas que se deben seguir en caso de desastre son desarrolladas y puestas en práctica por los Administradores TI.


Las medidas alcanzarán según el caso al personal técnico, al de gestión, a la dirección o incluso a toda la plantilla. 


Algunas de estas medidas implican:


Copias de seguridad


Asegúrate de que se realizan las copias de seguridad con la frecuencia necesaria para que en caso de que suceda un desastre la información que se pierda desde el último backup hasta que el sistema se vea comprometido sea la mínima posible. Esto dependerá del volumen de información que maneje tu negocio y de la cantidad de usuarios que estén trabajando en él.


También es fundamental que los backups se almacenen en un lugar seguro. Y la seguridad la garantiza que haya más de una copia, a ser posible en una o varias ubicaciones físicas y también en la nube. 


Disco duro


En el caso de la ubicación física, al menos una de las copias debería estar fuera del domicilio físico de la empresa, para que en caso de un desastre natural o un ataque físico a las instalaciones, haya otro backup disponible y protegido. Imagina un terremoto que afecta a la oficina de un administrador de fincas y que deja inservibles sus equipos informáticos, en los que están almacenadas las copias de seguridad... y nada más. Un verdadero desastre. Por lo que conviene que haya otra copia física o virtual en otra localización


La nube, siempre que el servicio sea confiable, es una forma de no necesitar otra ubicación física para tus backups y de poder acceder de forma rápida y sencilla a la información almacenada (dependiendo de las condiciones del proveedor, claro).


Otra medida importante es la de probar las copias de seguridad, puesto que si no se puede restaurar la información de forma efectiva y real, no valen para nada.  Incluso se pueden hacer simulacros de ataques o fallos en el funcionamiento del sistema para probar no sólo las copias de seguridad, sino todo el DRP.


Recuperación de la información


Además de controlar que las copias de seguridad se realicen y se almacenen de la forma correcta, es necesario que los backups se puedan recuperar de forma correcta, completa y rápida, de modo la empresa no vea afecta su funcionamiento normal, o al menos que se vea perjudicado mínimamente, tanto en imagen como en pérdidas económicas.


Para recuperar estas copias también es necesario contar con un protocolo para tener disponible hardware y software para hacerlo. Si tienes contratado un servicio de respaldo profesional, se ocuparán ellos, pero si no es así, tendrás que saber cómo hacerte con equipos y herramientas que te permitan recuperar la información y volver a la normalidad.


Y también tendrás que garantizarte la conectividad para que puedas llevar a cabo todo el proceso. Una conectividad segura y no comprometida para realizar el respaldo. 


Actualizaciones


Cuando haya cambios, altas o bajas en el software o el hardware de la empresa es imprescindible actualizar el Plan de Recuperación de Desastre.


También cuando haya modificaciones en cuanto a los aspecto legales del manejo de la información.


El factor humano


La prevención de los desastres informáticos pasa indefectiblemente por la información, formación y concienciación del equipo humano, porque suele ser la mayor fuente de problemas para la seguridad TI de una empresa.


Equipo de trabajo con un puzle
En la empresa el factor humano es fundamental para mantener la seguridad TI


En muchos casos los empleados no son conscientes de lo que puede implicar un desastre informático no sólo para el funcionamiento normal para la empresa, sino para su propio trabajo. Quizás si un trabajador supiese que si se descarga un archivo malicioso por no tener cuidado a la hora de visitar sitios potencialmente peligrosos puede implicar que todo un proyecto en el que lleva trabajando semanas puede irse al traste y tenga que rehacerlo desde cero, tendría mucho más cuidado. Y eso se consigue con formación e información. 


También es necesario establecer políticas definidas y claras respecto a:


  • Los permisos de cada usuario.

  • La instalación de software o herramientas externas y ajenas a las que se usan en la compañía.

  • El empleo de contraseñas: formato, periodicidad en los cambios de passwords, almacenamiento, discreción, etc. 

  • El uso de redes sociales: si está permitido el acceso, de la privacidad que se requiere, de lo que se puede compartir...

  • El manejo de dispositivos y equipos particulares para acceder al sistema informático de la empresa.

  • El uso de las redes WiFi para acceder al sistema desde fuera de las instalaciones de la compañía.

  • El empleo de sistemas externos de almacenamiento de la información como discos duros o USBs.


Y, finalmente, es necesario contar con un equipo de personas que estén involucradas en la respuesta al incidente, identificando el protocolo a seguir, su grado de responsabilidad, su forma de contacto, quién y cómo comunicará la situación de forma interna y externa, etc.


Automatización


Lo ideal es automatizar la respuesta y los procesos ante desastres para que estos sean lo más rápidos, seguros y eficaces posible, lo que evitará que la empresa ponga en riesgo el normal desarrollo de su actividad.


Hombre trabajando delante de una pantalla


Aprendizaje


El último paso, tras volver a la normalidad, es aprender de los errores y mejorar el plan de actuación para el futuro.


La forma de aplicar estos puntos dependerá del tamaño de tu empresa, del tipo de actividad y de la información que manejas, aunque en líneas generales debes tener todos en cuenta para que un desastre informático no ponga en riesgo tu negocio.





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miércoles, 12 de septiembre de 2018

Cómo Organizar la Documentación de Pymes y Profesionales

¿Eres emprendedor novato? ¿Estás comenzando a realizar una actividad profesional? Si la respuesta a cualquiera de estas dos preguntas es afirmativa, te aviso de que uno de los retos a los que te va a enfrentar no es nada cool, pero que es muy necesario: organizar la documentación de tu pyme o de tu actividad como profesional autónomo.


Y es que si nunca has trabajado en un departamento de administración o de contabilidad, no has realizado labores de secretariado o nunca has tenido un negocio propio, enfrentarte a todo el papeleo que vas a generar en tu negocio puede ser todo un caos.


Por eso, en este post quiero darte algunos trucos y consejos para salir airoso del trance organizativo documental de tu negocio. No es divertido, pero sí es muy útil, así que toma nota...


Cómo organizar la documentación de pymes y profesionales


Qué documentación vas a tener que organizar y archivar


Según la forma jurídica y la actividad, habrá algunos de estos documentos que no serán aplicables en tu caso, así que quédate con los que procedan.


Documentación societaria


  • Escrituras de constitución
  • Escrituras de compraventa de acciones
  • Escrituras de ampliación de capital
  • Escrituras de cambio de objeto social
  • Escrituras de cambio de domicilio
  • Poderes notariales
  • Libro Registro de Socios y Acciones Nominativas
  • Libro de Actas
  • Pactos entre socios 
  • Documentación en materia de Prevención de Blanqueo de Capitales


Documentación contable


  • Facturas emitidas
  • Facturas recibidas
  • Extractos bancarios
  • Justificantes bancarios
  • Extractos de otros medios de cobros y pagos
  • Hojas de caja
  • Registro de efectos comerciales o letras de cambio
  • Registro de cheques y pagarés
  • Registro de recibos bancarios
  • Libro de Inventario y Cuentas Anuales
  • Libro Diario
  • Balances
  • Pérdidas y Ganancias


Documentación fiscal


  • IVA (trimestral, 303)
  • Resumen IVA (anual, 390)
  • IVA, operaciones con terceros (anual, 347)
  • IRPF (trimestral. 111)
  • Resumen IRPF (anual, 190)
  • Impuesto sobre Sociedades (anual, 200 y 206)
  • Pagos a cuenta Impuesto Sociedades (3 pagos del 1 al 20 de abril, octubre y diciembre, 202)
  • Declaraciones censales (036 y 037)
  • Otras declaraciones fiscales
  • Impuestos municipales
  • Impuestos sobre vehículos de tracción mecánica
  • Impuestos especiales
  • Correspondencia con la Hacienda estatal, autonómica y municipal


Archivadores


Documentación laboral


  • Contratos
  • Nóminas
  • Seguros sociales mensuales (TC-1 y TC-2)
  • Alta en la Seguridad Social (modelo TA-0521 en el caso de los autónomos).
  • Declaración IRPF y situación familiar de cada trabajador
  • Reconocimientos y controles médicos
  • Calendario laboral
  • Documentos de entrega de EPI (equipo de protección individual), si procede
  • Documentos de entrga de información de seguridad, si procede
  • Documento de aceptación de las normas laborales de la empresa
  • Contratos de confidencialidad
  • Planes de seguridad
  • Documentación de la empresa encargada de la prevención, si es externa
  • Documentación de la empresa encargada de vigilancia de la salud
  • Calendarios de prevención
  • Planes de formación
  • Normativa interna de la empresa


Documentación comercial


  • Presupuestos para clientes
  • Presupuestos para proveedores
  • Pedidos de los clientes
  • Pedidos a los proveedores
  • Contratos de prestación de servicios
  • Contratos de recepción de servicios
  • Albaranes
  • Correspondencia


Otros archivos


  • Reglamento General de Protección de Datos (RGPD)
  • Licencias
  • Permisos
  • Seguros
  • Registro de Marcas y Nombres Comerciales
  • Patentes
  • Etc. 


Cuánto tiempo conservarla


Según el tipo de información tendrás que guardarla desde los 4 años hasta toda la vida de la sociedad, en caso de que tu negocio tenga esa forma jurídica:


  • La documentación societaria ha de ser guardada durante toda la vida de la sociedad. Los Libros de Inventario y Cuentas Anuales deben guardarse al menos 6 años desde el último registro que se haya consignado en los Libros. 

  • La información de tipo contable debe archivarse durante al menos 6 años, aunque convendría que fuese durante 10, porque puede exigírtela el Servicio Español de Blanqueo de Capitales si te hace una investigación. 

  • La documentación fiscal debe conservarse al menos durante un período de 4 años, aunque conviene, como en el caso de la contable, guardarla durante 10 años por si hubiese una investigación de Blanqueo de Capitales.

  • La documentación de tipo laboral  en general tienes que guardarla al menos 3 años, salvo la relativa a Prevención de Riesgos Laborales y Seguridad Social, que tendrás que conservar durante 5.

  • La documentación de tipo comercial debes conservarla durante 6 años. La excepción serían los albaranes de los que, si tienes ya la factura, puedes deshacerte de ellos; aunque también puedes conservarlos grapados a la factura hasta que las destruyas pasado el período de conservación.
  

Archivo


Cómo procesar los documentos


Lo ideal es que según lleguen facturas, contratos, pedidos y otros documentos, los dejes en una caja o bandeja habilitada para cada tipo de documentación.


Cada cierto tiempo, deberías revisar, seleccionar, darle solución o derivarlos al responsable o departamento correspondiente en caso de ser preciso, digitalizar y archivar esos documentos. Lo que no es nada recomendable es dejar los documentos en cualquier sitio, porque luego te será más difícil localizarlos, recopilarlos y procesarlos. 


Despacho profesional


Formas de conservar la documentación de tu negocio o actividad 


Hay dos formatos que podrás utilizar para guardar la documentación:


  • Papel
  • Formato electrónico

 
Habrá documentos que tendrás que conservar en papel, sí o sí, como las escrituras de constitución de las sociedades. Pero siempre que te sea posible, te recomiendo que digitalices toda la documentación (tanto la recibida como la emitida). De esa forma ahorrarás espacio, evitarás desperdiciar papel, podrás localizar cada documento de una manera más rápida (incluso desde fuera de la oficina si la tienes en la nube), agilizarás la tarea de compartir los documentos (con clientes, proveedores y con tu gestoría), evitarás que muchos documentos se degraden con el paso del tiempo (como el papel térmico, por ejemplo).


Eso sí, si quieres que el documento digitalizado tenga valor legal ante cualquier organismo oficial, tendrás que recurrir a una herramienta de digitalización certificada. Este tipo de herramientas, debe estar homologado por la Administración u organismo de carácter oficial correspondiente. Por ejemplo si quieres digitalizar facturas de forma certificada para la la AEAT, tendrás que emplear un software que cumpla los estándares tributarios. De esa forma te evitarás tener que guardarlas en papel. O si se trata de documentos legales habrá que cumplir la normativa que proceda en ese caso. 


Ordenador portátil


Cada cuánto debo procesar la documentación


Según llegue la documentación deberías valorar si es urgente o no lo es, antes de dejarlos en la bandeja o caja que hayas destinado para contenerlos hasta que la proceses. Me explico, échale un vistazo superficial, por si fuese una comunicación administrativa que requiera contestación en un plazo concreto, si se trata de correspondencia importante que necesite una respuesta rápida, si es un requerimiento de pago, etc. 


La frecuencia a la hora de archivar los documentos dependerá del volumen que maneje tu empresa. Si gestionas poca documentación, con que lo hagas cada 15 días o incluso cada mes, es más que suficiente. Si el volumen es medio, puedes hacerlo una vez a la semana. Si la cantidad es muy grande, deberías revisar y procesar la documentación varias veces a la semana.


Cómo archivar la documentación


Algunos consejos a la hora de archivar son:


  • Es importante que destines un espacio adecuado para albergar el archivo, que sea seguro y accesible, tanto en formato físico como electrónico. 

  • Si vas a archivar en papel, tendrás que emplear el soporte más apropiado para el tipo de documentos de los que se trate. Lo ideal es tener un archivador para la información más reciente y una caja para archivar el ejercicio una vez finalizado.  

  • En el caso de los archivadores, procura contar con bolsas de plástico, separadores y etiquetas para poder identificar y guardar la documentación. 

  • Para otro tipo de formatos, como los planos y documentos en formatos grandes, tendrás que recurrir a tubos y otros tipos de soportes. 

  • Recuerda que la documentación debe estar accesible para cualquier persona que deba consultarla, no sólo para ti. 

  • Si no eres tú quien suele llevar el archivo y vas a sacar o añadir algún documento, comunícaselo y sigue el sistema que siga esa persona para organizarlo (alfabético, fechas...). 

  • Si llevas la documentación de varias empresas, procura tener carpetas y cajas diferenciadas para cada sociedad. Es decir, no tengas un archivo contable único, con la información de ambas empresas en él, tanto si está mezclada como si está separada. 

  • En caso de que los archivadores contengan datos personales sensibles y confidenciales, deberán estar guardados bajo llave y con el acceso restringido. 

  • Estos consejos son aplicables cuando se trata del archivo electrónico, la única diferencia en es que en lugar de archivadores y cajas, tendrás carpetas y ficheros. 

  • Si se trata del archivo electrónico, es fundamental tener al menos una copia de seguridad, preferentemente en un servidor o hosting externo. 

  • Cuando se trate de datos personales, es fundamental que estén protegidos convenientemente y que cumpla la normativa de la RGPD.


Archivo


La importancia de contar con una buena gestoría


Incluso aunque la contabilidad de tu empresa o actividad profesional sea sencilla y quieras llevarla tú, es fundamental que contrates a una gestoría que supervise esa contabilidad, que te presente los impuestos y que te pueda asesorar en el terreno laboral.


Forma de remisión de la documentación a la gestoría


Mi consejo es que nunca le entregues la documentación original a tu gestoría. Es mucho más cómodo, rápido y seguro hacerlo en formato electrónico. Para eso tendrás que digitalizar todo aquello que tengas en papel, pero te merecerá la pena el trabajo que conlleva.


Esa forma de remisión tiene muchas ventajas: te servirá de copia de seguridad de lo enviado, reducirás la pérdida de documentos por ambas partes y evitarás que la gestoría (si no es muy profesional) tome tus facturas simplificadas y las canjee para ponerlas a nombre de otros clientes (doy fe de que las hay), sin informarte de ello ni pedirte permiso. 


Periodicidad de entrega a la gestoría


En los primeros días de los meses en los que se presenta la documentación fiscal (IRPF e IVA)  del trimestre que corresponda (abril, julio, octubre y enero). Recuerda que los impuestos del primer trimestre se presentan hasta el 20 de abril, los del segundo hasta el 20 de julio, los del tercero hasta el día 20 de octubre y los del cuarto y último trimestre se presentan hasta el 31 de enero.
Una vez al mes si tu empresa o actividad profesional tiene mucho movimiento.


Recuerda que cuanto antes entregues la documentación a tu gestoría, antes te podrá informar del importe que vas a tener que pagar a Hacienda y podrás tomar las medidas necesarias según te convenga, como el aplazamiento en caso de que tengas problemas de tesorería.


Calendario


Y una vez que la documentación haya cumplido el plazo de conservación...


Debes destruirla siempre, y debes hacerlo de una forma adecuada. Tirarla a la basura en una bolsa es una mala idea, porque puedes ponérselo en bandeja a los delincuentes que busquen datos, tanto tuyos como de tus contactos, para cometer delitos como la suplantación de identidad. Por no hablar de las multas y sanciones que pueden ponerte por no custodiar convenientemente los datos de tus clientes, proveedores y contactos. 


Como ves, es la organización de la documentación no es un tema muy divertido, pero fundamental para tu negocio. 




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miércoles, 24 de enero de 2018

Qué es un CRM y cómo Sacarle Partido en la Pyme

CRM son las siglas en inglés de Customer Relationship Management, es decir, un sistema para gestionar las relaciones con los clientes. Aunque se puede aplicar a un software es mucho más que eso. El CRM debería ser una estrategia para gestionar de forma eficiente las interacciones con clientes y proveedores, apoyada por un software para hacerla realidad. Aunque a este cóctel estrategia + software le falta un ingrediente fundamental: un conocimiento y uso adecuado de ambos por parte de todos los implicados en la relación con el cliente (y/o los proveedores): marketing, ventas, atención al cliente, administración, etc.


En este post quiero darte unas pinceladas acerca del software CRM: qué es, para qué utilizarlo en la pyme y cómo sacarle partido. Porque, por muy pequeña que sea tu empresa te será muy útil, sobre todo si tienes intención de crecer.


Qué es un CRM y cómo sacarle partido en la pyme


En qué consiste


A este software se le alimenta con información sobre todas las interacciones que puedan existir con clientes y proveedores: entrada en la base de datos como cliente potencial (nombre, empresa, dirección, email, teléfonos...), primer contacto comercial, emails, llamadas, compras o ventas, devoluciones, reclamaciones, condiciones comerciales específicas, preferencias, etc. 


Aunque esto pueda llevar a pensar que un CRM es una base de datos o un directorio, lo cierto es que es mucho más, puesto que permite analizar esa información, aprender de ella y tomar decisiones en consecuencia. Es una forma de conocer mejor a cliente, de satisfacerle y de fidelizarle.


Para qué sirve


Aunque dependerá de la complejidad y funcionalidades que tenga tu CRM, las utilidades que suele tener un software de este tipo son:

 
  • Es un repositorio de datos de los clientes, que te permitirá almacenarlos de manera ordenada y centralizada.

  • Unificarás todas las bases de datos con las que trabajes.


Gestión de bases de datos de clientes


  • Los clientes formarán parte de la empresa, evitando el individualismo y la apropiación de la cartera por parte de los comerciales. 
 
  • Es una forma de gestionar la agenda del departamento comercial, para gestionar las interacciones con los clientes de una forma más eficiente.

  • Ayuda al departamento comercial a identificar oportunidades, que en caso de utilizar métodos menos especializados para gestionar su cartera, es posible que se perdiesen. 

  • Permite que el equipo pueda controlar la cartera de clientes (y proveedores) de una forma más eficiente, lo que redunda en mayores ventas... y de mejor calidad.

  • Facilita conocer el comportamiento y rentabilidad comercial de cada cliente.

  • Dificulta la pérdida de clientes por despistes de la fuerza de ventas

  • Es una estupenda herramienta de marketing, puesto que permite segmentar clientes según la acción que se quiera poner en marcha.

  • Gracias al CRM se pueden medir los resultados de las diferentes acciones de marketing, tanto específicas como cotidianas, que hayamos puesto en marcha.

  • Y, por supuesto, podemos analizar esas mediciones, lo que nos ayudará a ajustar las tácticas de marketing para conseguir nuestros objetivos. 

  • Los trámites administrativos y de gestión son más sencillos y productivos, puesto que toda la información está recopilada en el mismo lugar y accesible para todos los departamentos relacionados con el cliente.

  • Es ideal para planificar y asignar las acciones y tareas que debe realizar cada departamento de la empresa. 


El CRM permite planificar la agenda, acciones y tareas de cada departamento


  • Es un sistema que facilita la personalización en nuestra relación con el cliente.  

  • Se trata de una pieza importante en la excelencia en la atención al cliente. 

  • Facilita la comunicación entre todos los departamentos implicados con el cliente.


Características


En líneas generales, te recomiendo que tu software de gestión de clientes sea: 


  • Sencillo e intuitivo, si es demasiado complejo, el equipo acabará por no utilizarlo.

  • Ágil a la hora de usarlo, debe poderse alimentar y consultar de una forma rápida. 

  • Debe ser accesible desde cualquier dispositivo, incluidos los móviles.


El CRM debe ser accesible desde todo tipo de dispostivos


  • Debe ser adecuado para el tipo de uso que se le vaya a dar y a las necesidades de la empresa.

  • Personalizable, en todo o en parte. 

  • Escalable, para que pueda crecer contigo y con tu empresa.  

  • En según qué casos, sería recomendable que se pudiese interactuar directamente con el cliente; permitiéndole comunicarse con nosotros a través del CRM, introducir información, acceder a datos de su cuenta, etc.  

  • Debe ser seguro, puesto que en él se recogerán datos de tus clientes y proveedores, y estás obligados a custodiarlos de forma apropiada.


Consejos de uso


Si estás pensando en hacerte con un CRM, a continuación encontrarás algunas recomendaciones prácticas para sacarle todo el partido:


  • Elige el software que mejor encaje con tu empresa o, mejor aún, encarga una herramienta a medida para tu tipo de negocio y que sea la herrmienta la que encaje con él.

  • Decide si te conviene más un CRM local, que esté localizado físicamente en la empresa, o uno que esté alojado en la nube. 


Datos


  • Define tus objetivos, si no estableces tus metas comerciales, no te servirá más y mejor que una hoja Excel.

  • Establece una estrategia para conseguir esos objetivos. 

  • Enseña a todos los implicados el funcionamiento de la herramienta. Prepara un manual, ofrece un curso, envía mensajes de forma periódica con consejos y recomendaciones de uso...

  • Motiva a todo el equipo para que utilice el CRM, puesto que si se usa de forma aislada perderás su potencial para generar sinergias.

  • Alimenta al programa. Introduce todos los datos que vayan surgiendo de tus interacciones con el cliente y que no suban de forma automática a la herramienta. Si no los almacenas, es como si no los tuvieses, ni tú ni el resto de tu equipo. 

  • Hazle caso a las métricas. Mide, analiza y actúa en consecuencia, para eso tienes tu CRM. 


Ahora que conoces esta información básica acerca del CRM, ¿lo utilizarías en tu empresa? Si necesitas un sistema de gestión así para tu empresa, consúltanos.





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La primera vez que apareció el post Qué es un CRM y cómo Sacarle Partido en la Pyme fue en el blog de Todos Somos Clientes.


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