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miércoles, 14 de junio de 2017

Cuidado con los Timos en Electricidad y Gas

Dos de las cosas que suelen amargarnos la existencia cada mes son las facturas de electricidad y gas. Los motivos: las subidas constantes (que no tienen que ver con un aumento de consumo), los impuestos y los conceptos incomprensibles que se recogen en las facturas. La mayoría de los usuarios nos acabamos sintiendo estafados cada vez que recibimos el temido sobrecito de las compañías de estos suministros.


Y hay ocasiones en las que la sensación de estar siendo timados es más que una percepción subjetiva, puesto que la voluntad de engaño es real. Unas veces los responsables de estos timos son los comerciales que quieren mejorar sus ventas, otras son las mismas compañías comercializadoras que quieren incrementar sus beneficios a toda costa.


Te preguntarás por qué no se toman medidas ante estos engaños, y la respuesta es bien sencilla: son empresas grandes y bien protegidas, además de que muchos usuarios ni siquiera llegan a ser conscientes de las tretas que emplean.


Así que en este post encontrarás información para ayudarte a identificar y evitar algunos de los timos más frecuentes en los contratos de electricidad y gas.


Cuidado con los timos en electricidad y gas


No es oro todo lo que reluce


Desconfía por defecto de quien te ofrezca descuentos increíbles y ofertas demasiado suculentas, porque con casi toda seguridad hay gato encerrado. Una cosa es que una comercializadora quiera captar o fidelizar clientes y otra muy distinta es que vaya a perder dinero. 


Cuando te ofrezcan una oferta o descuento, procura no dejarte deslumbrar por el supuesto ahorro. Lee cuidadosamente las condiciones y compara con lo que tienes contratado actualmente. En la mayor parte de las ocasiones, los supuestos chollos esconden plazos, condiciones, exclusiones y extras que te perjudican. Estudia las propuestas cuidadosamente y en frío, evitando firmar nada durante la visita o aceptar nada cuando te hagan una llamada.


Si te prometen que con su tarifa vas a ahorrar, pide que te la envíen por escrito, ya sea por correo postal o por e-mail. Lo habitual es que no lo hagan, porque no quieren que tengas constancia de las condiciones y precios. La excusa para no facilitarte información escrita es que es una oferta especial para la campaña de telemarketing o de visitas a domicilio.


Cerciórate de que lo que te ofrecen es realmente conveniente para ti. En bastantes ocasiones lo que se esconde detrás de ofertas y promociones irrechazables, es la pretensión de que cambies del mercado regulado (PVPC, antes TUR) al mercado libre, que implica tarifas anuales revisables, algo que probablemente te perjudica. Normalmente suelen engañar al usuario diciéndole que la tarifa contratada va a desaparecer y que le quieren ofrecer otra mejor. El mercado libre puede interesar en determinados casos, pero en general perjudica al usuario medio.


Hablando del mercado libre, ten cuidado con las promesas de que con su propuesta no pagarás los peajes, porque lo único que ocurrirá es que dejarás de verlos desglosados en la factura, pero seguirá corriendo de tu cuenta.


Bombillas


Presta especial atención a las ofertas que te puedan hacer las comercializadoras cuando haya subidas importantes en los precios. Suelen aprovechar el descontento de los usuarios para hacer su agosto. 


Cuidado con los argumentos basado en la localización geográfica de la compañía. Hay comerciales que apelan al sentimiento regional del usuario para que abandone al proveedor con el que trabaja en ese momento y que está fuera de su comunidad autónoma, para irse a otra que radicada en la misma zona de residencia del cliente. De ese modo pueden colar tarifas y condiciones abusivas a esos clientes, que están encantados porque su compañía nueva está en su misma comunidad.


Cuidado con los comerciales


Comprueba que los comerciales que llaman a tu puerta o a tu teléfono son realmente de tu compañía, no de otra perteneciente al mismo grupo que la tuya o a otra diferente. En muchos casos no lo dejan claro, porque así, con una excusa de una tarifa mejor, te fuerzan a cambiar de compañía sin que te hayas dado cuenta. Sólo sabrás lo que ha ocurrido cuando te llegue la próxima factura. Pide identificación siempre y, si tienes dudas, llama a la compañía para comprobar si los comerciales realmente pertenecen a ella y que están haciendo la campaña que dicen. 


Evita entregarle la factura a ningún comercial. Ni en mano a los que puedan llamar a tu puerta ni por correo electrónico a los que llamen por teléfono. Las excusas pueden ser de lo más variado: comprobar errores inexistentes en las facturas, falsas revisiones en los contadores, valorar lo que te cobran actualmente en tu compañía para ofrecerte algo mejor, etc. Y lo único que quieren es tomar tus datos para cambiarte de compañía o de tipo de contrato. Si el comercial realmente pertenece a tu compañía y tiene buenas intenciones, no necesita acceder a tus datos de ese modo. 


En el caso de que te digan que la compañía necesita hacer una revisión del contador, ten presente que quien instala, mantiene y revisa los contadores es la distribuidora, no la comercializadora. Así que no facilites ningún tipo de datos ni el acceso al contador a nadie que sea de la comercializadora del suministro. 


Gas


Si se dirigen a ti para una supuesta revisión del contrato, ten mucho cuidado, porque pueden utilizarlo para esconder un cambio de condiciones o de tarifas. Lee detenidamente todo lo que presenten a la firma antes de darle el visto bueno. 


Uno de los timos más frecuentes es el de los descuentos que implican un servicio extra. Por ejemplo, te pueden ofrecer un descuento si pruebas un servicio de mantenimiento, que ni quieres ni necesitas. Si lo estudias detenidamente, el descuento siempre supondrá menos dinero que el precio del servicio que te obligan a probar. Además, se aprovechan de que la mayoría de los usuarios no se acuerdan de dar de baja el servicio cuando finaliza el plazo de prueba, con lo que se encuentran pagando algo que no les sirve de nada, por la promesa de un descuento. 


En general


Jamás dejes que un comercial que llama a tu puerta entre en tu casa, incluso si te ha presentado una identificación. Por una parte, puede exponerte a un robo, en caso de que se trate de un delincuente que esté suplantando a un comercial de una compañía; por la otra, cuando dejas entrar a alguien en tu casa, de alguna forma te estás obligando a aceptar lo que te ofrece. 


Acostúmbrate a hacer una foto del DNI del comercial si firmas un contrato en una visita a domicilio. Esto te servirá para dos fines: por una parte comprobarás si sus intenciones son buenas y, por la otra, tendrás los datos de quien se responsabiliza del contrato en nombre de la compañía. Hay muchas empresas que instruye a sus comerciales para que todos den el mismo nombre a sus clientes, si hay problemas, el usuario no podrá localizar nunca al responsable. 


Ten mucho cuidado cuando te llamen por teléfono de una compañía comercializadora y te digan que quieren comprobar tus datos. Suelen tener algunos datos personales que te dicen para que te confíes y luego te preguntan por otros más confidenciales. De ese modo pueden cambiarte de compañía o tarifa sin que te des cuenta. 


Si no tienes claro que lo que te ofrecen te beneficia, no firmes ni aceptes nada. No dejes que te abrumen con las ofertas por tiempo (muy) limitado, con las presiones para que comiences a ahorrar desde ya y otras técnicas comerciales poco limpias. 


Pide siempre que te envíen el contrato por correo postal para firmarlo en persona. Es su obligación. Si se niegan con cualquier justificación, desconfía. Si no tienes las condiciones de tu contrato, no puedes reclamar en caso de que algo vaya mal. 


Revisa cuidadosamente tus facturas de suministros. Fíjate en quien expide la factura, la tarifa aplicada, los consumos, los extras, etc.


Calculadora y facturas


Espero haberte ayudado a evitar engaños en tus contratos de electricidad y gas, porque ya bastante pagamos todos cada mes para que nos expriman más aún.






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Contratos: Leer Dos Veces y Firmar Una
Qué el el Arbitraje de Consumo


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miércoles, 27 de abril de 2016

Cuidado con las Ofertas de Trabajo Fraudulentas

La crisis y el cambio que ha experimentado el mundo laboral han llevado a que conseguir un puesto de trabajo sea una tarea complicada.


Y es que la falta de puestos de trabajo disponibles, ha generado una serie de trabas que cada vez se lo ponen más difícil a los demandantes de empleo: el hándicap de la ausencia de experiencia laboral o de tener más de 40 años, no tener idiomas (se vayan a emplear en el puesto de trabajo o no), no contar con una formación sólida, tener dificultades para desplazarse de provincia o incluso de país, salarios ínfimos, jornadas maratonianas, exigencia del cumplimiento de objetivos inalcanzables... 


Esa necesidad de encontrar un empleo que se resiste, unida a que existe demasiada información en Internet y a que muchos usuarios tienen poco criterio a la hora de valorar esa información, les hacen vulnerables a los fraudes que muchos desaprensivos utilizan para lucrarse. 


En este post quiero darte algunas claves para que puedas detectar estos engaños.


Cuidado con las ofertas de trabajo fraudulentas


Qué fraudes son más frecuentes


 Las ofertas de empleo fraudulentas más habituales son:


  • Para realizar todo tipo de trabajos desde el propio domicilio, desde ensobrado de publicidad a montaje de juguetes, pasando por mecanografiado de texto. Trabajos que siempre requieren un pago inicial y que son un engaño.

  • Negocios piramidales de todo tipo y condición.

  • Venta de formación disfrazada de oferta de empleo. De ese modo garantizan un puesto de trabajo si se realiza un curso, que generalmente suele tener un coste desproporcionado. 

  • Mediadores de transacciones, es decir, intermediarios en transferencias bancarias. Ojo, éste es probablemente el peor de todos los fraudes, porque el trabajador comisionista que realiza las transacciones está cometiendo un delito de blanqueo de dinero.

  • Trabajos realizados y que no tienen remuneración. Estas ofertas se suelen vestir como adquisición de experiencia, como (falso) voluntariado, etc.


Qué consiguen 


Los delincuentes que ponen en marcha fraudes mediante ofertas de trabajo persiguen:


  • Obtener dinero de forma directa o indirecta del defraudado. A través de ingresos directos para obtener material para trabajar desde casa, para entrar en una bolsa de trabajo o para para pagar un curso, por ejemplo. Y de forma indirecta a través de llamadas de tarificación especial, entre otras modalidades.

    Uno de los objetivos con las ofertas fraudulentas: conseguir tus datos
  • Conseguir datos personales y/o financieros del demandante. En unas ocasiones estos datos los emplean para venderlos a otras empresas o redes de delincuentes. En otras puedes emplearlos directamente para cometer delitos, como puede ser la suplantación de identidad.

  • Invitar a hacer clic en enlaces que descargan código malicioso en el equipo del usuario.


Signos de fraude


Si se dan una o varias de estas condiciones, desconfía de la oferta y procura averiguar si es lícita o no:


  • Se trata de una oferta que nos ha llegado por correo electrónico u otra vía similar, sin haberla solicitado, sin haber formado parte de un proceso de selección o que no procede de ningún portal de empleo en el que estemos inscritos. Si cuesta trabajo conseguir un empleo saliendo a buscarlo, es un poco raro que nos lo traigan a casa sin ni siquiera haberlo pedido.

  • Si se googlea a la supuesta empresa que contrata no aparece ningún dato sobre ella. O directamente hay entradas que alertan de fraudes relacionados con la empresa. 

  • Se trata de una compañía extranjera que, curiosamente, no tiene sedes locales en nuestro país.  

  • La empresa no tiene página web o perfiles en redes sociales. Incluso en este caso, es necesario fijarse bien en la web, porque los delincuentes afinan cada vez más e intentan replicar el sitio oficial de algunas empresas serias a las que quieren suplantar. Fíjate en la dirección web, en los colores corporativos, en la propiedad del lenguaje que utiliza el sitio, en las noticias, etc.  

  • Desconfía también de las supuestas empresas que tienen webs en las que no aparece el apartado de Aviso legal, Condiciones de uso o Política de privacidad. El que no tengan activos estos apartados puede ser sólo por dos motivos: no facilitar ningún dato sobre el responsable o por no ser una empresa legalmente constituida y que no cumple con sus obligaciones. 

    Googlea el teléfono de cualquier oferta de trabajo sospechosa
  • Sólo aparece como contacto un número de móvil. Incluso si aparece un teléfono fijo, te recomiendo que googlees los teléfonos para ver si te llevan a una web de empresa o a otro lugar sospechoso. 

  • Si llamas al teléfono fijo o móvil que aparece en la oferta, aparece un disco o un operador que remite a un número de tarificación especial

  • Las cuentas de correo electrónico de contacto son generalistas: Gmail, Hotmail, etc. Estas cuentas son muy útiles cuando se trata de particulares para asuntos personales, pero son mala señal si son las únicas que tiene una empresa o un profesional. Una empresa con un mínimo de seriedad, ya sea pequeña o grande, contrata su propio dominio y no utiliza una cuenta generalista.

  • Piden dinero para trabajar. En cualquier variante, si piden dinero para trabajar es un fraude. El que debe pagar es el empresario por el trabajo, no el trabajador por su puesto. Y ya deben sonarte todas las alarmas si el envío de dinero no es a una cuenta corriente, sino a través de una empresa de envío de dinero (Western Union, MoneyGram...).

  • La obtención del puesto de trabajo está supeditada a realizar un curso con la empresa, pagado por el trabajador, claro. 

  • Ofrecen trabajo sin remuneración. Sí, como lo oyes. Sin salario, sin contrato, sin alta en Seguridad Social. Lo venden como algo beneficioso para ti, porque así aprenderás, adquirirás experiencia, tomarás contacto con el mundo laboral, etc.  

  • Ofrecen períodos de prueba sin remuneración, alta o contrato. Esto es ilegal y no se debe aceptar bajo ningún concepto. Te invito a que leas este artículo sobre el período de prueba para saber más.  
 
  • No piden formación y experiencia acordes al puesto que se quiere cubrir.  O incluso no piden ninguna.

  • Ofrecen salarios muy atractivos. Tanto que indican claramente que es un fraude.


Esta es una oferta real que llegó a mi correo electrónico


  • Los horarios son muy cómodos y flexibles. Y no porque quieran compatibilizar la vida laboral y familiar...


Esta es otra oferta que me llegó también al correo. No me dirás que no suena atractiva


  • Piden incorporación inmediata. De ese modo pretenden forzar al receptor de la oferta a ponerse en contacto lo antes posible, para no perder la posibilidad de comenzar a trabajar enseguida.  

  • La oferta tiene faltas de ortografía o una sintaxis extraña. Esto es debido a que muchas de estas ofertas proceden del extranjero y los delincuentes no se molestan en traducir de forma profesional, empleando traductores automáticos.  

  • La misma oferta permanece durante mucho tiempo activa.

  • El texto que se envía no está personalizado y se nota a la legua que es una plantilla.


Qué hacer si te han engañado



    Alerta si detectas algún fraude en ofertas de trabajo
  • Si la persona o la empresa se encuentra en España, denuncia sin dudarlo ante la Policía Nacional o la Guardia Civil.

  • Coméntalo en las redes sociales y en foros que traten sobre este tema, así alertarás a otras personas para que no caigan en el mismo timo.  

  • Guarda todo tipo de pruebas sobre el timo: correos electrónicos, historial de llamadas, pantallazos de los sitios web fraudulentos, etc.


Encontrar un trabajo es algo muy importante, pero también es vital no perder el dinero, la seguridad y la dignidad. Ojo con estos desalmados.




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Phishing: Evitar Morder el Anzuelo
20 Consejos para Evitar el Robo de Identidad (I)
20 Consejos para Evitar el Robo de Identidad (II)


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miércoles, 30 de marzo de 2016

Tips para Alquilar una Casa de Vacaciones

Poco a poco se acercan las vacaciones y, con ellas, los alquileres de casas y apartamentos en los que disfrutarlas. No hay más que leer los anuncios en Internet o en la prensa para darse cuenta de que arrendar una casa durante los períodos de descanso cada vez es más frecuente, ya sea por comodidad o por precio. 


Pero, y siempre hay un pero, un alquiler puede convertirse en un verdadero problema si no tomamos unas precauciones mínimas.  


A continuación encontrarás algunos consejos que te ayudarán a tener unas vacaciones sin sobresaltos, al menos en el caso del alquiler. 


Tips para alquilar una casa de vacaciones


La oferta


Desconfía de los chollos. Nadie regala nada. Si algo es muy barato para ser cierto, lo más seguro es que pretendan engañarte.


Lee con detenimiento la oferta. Si hay algo que te resulta raro, desconfía. Puede ser la ortografía, la redacción, la vaguedad de la descripción o cualquier otra cosa que se salga de la normalidad. Algunos estafadores provienen de otros países y ni siquiera se molestan en traducir correctamente la oferta, por lo que un detalle así debería ponernos en alerta. 


Busca en Internet el anuncio, la dirección y la persona de contacto, por si alguien hubiese alertado de alguna estafa relacionada con alguno de ellos. 


Si en la oferta sólo figura un correo electrónico como contacto, recela. También si sólo hay un móvil o si el propietario nunca atienda al teléfono y sólo te responde por e-mail.


Si quien alquila es una inmobiliaria, comprueba opiniones y referencias. Que haya una supuesta empresa o agente inmobiliario detrás no es garantía suficiente, porque también hay irresponsables que se escudan detrás de una supuesta profesionalidad con afán de engañar. Cerciórate de que son realmente respetables, que los hay, y muchos.


Si te es posible, visita con antelación la vivienda. Si no puedes ir en persona, intenta que vaya en tu nombre un amigo o conocido. Así podrás cerciorarte de que es realmente como te prometen en la oferta. Y también te servirá para conocer las intenciones reales del arrendador, porque si no te permite ir a ver la propiedad de antemano, probablemente es que tiene algo que esconder.


Apartamento
Otra forma de comprobar la veracidad de la oferta y las condiciones de la vivienda es buscarla en Internet. Para ello sólo tienes que ubicar la dirección de la oferta en la versión satélite de Google Maps, Street-Viewing.es, Instant Street View o aplicaciones similares. De esa forma podrás comprobar si la ubicación, los alrededores y las características exteriores de la vivienda son las prometidas. Y comprobar, por ejemplo, si eso de primera línea de playa es cierto.


Solicita fotos de la propiedad. Cuantas más, mejor. No sólo te servirán para hacerte una idea del espacio y de su estado, además serán pruebas en caso de que te quieran engañar.  


El propietario


Comprueba que la persona que aparece en el anuncio es la propietaria real. Puedes hacerlo por varias vías, una de las cuales es consultar la nota simple de la vivienda en el Registro de la Propiedad. Te va a costar unos euros, pero te dará algo de tranquilidad. Y no es un asunto baladí, todavía recuerdo llegar a un apartamento de playa que nos cedió un familiar... y encontrarnos con una pequeña tribu a la que se lo había alquilado algún inquilino listo que se quedó con una copia de las llaves y que quiso hacer un negocio fácil haciéndose pasar por propietario.


Para acreditar la propiedad también puedes pedir copia del DNI del arrendador o el recibo del pago del Impuesto de Bienes Inmuebles. Ni estos documentos ni la nota simple son garantía total de que no se trata de una estafa, porque hay algunos delincuentes que suplantan al propietario, pero siempre es una forma de poner algunas barreras al engaño. 


Si el arrendamiento se hace a través de un intermediario, este debería acreditarlo debidamente.


El contrato


Exige siempre un contrato por escrito. Aunque un contrato verbal en teoría es suficiente, es más seguro tener un documento físico firmado por ambas partes.


Revisa cuidadosamente el contrato. Si hay alguna cláusula que no te parece justa, pide que se elimine o se cambie. Contra la opinión general, cuando nos ponen delante un contrato, no tenemos por qué firmarlo con los ojos cerrados como si fuese inamovible. Este debería contener unas condiciones justas y beneficiosas para ambas partes.


Firma de contratoExige que las cláusulas indiquen claramente las condiciones de contratación, las de rescisión, las de pérdida de la señal, etc.   


Otro punto que deberías pedir es que figure un inventario previo de la propiedad. Así nadie podrá exigirte nada a posteriori. 


Si piensas llevarte a tu mascota, pide que te den permiso previamente y que lo incluyan por escrito en el contrato. Para evitar sorpresas desagradables de última hora. 


Pide que se indique claramente en el contrato el día y hora de entrada y salida en la vivienda. Y revisa si hay alguna cláusula en la que puedan penalizarte si te retrasas.


Si no estás muy ducho en temas legales, te aconsejo que cuentes con un abogado para revisar el documento. Si tienes uno de confianza, perfecto; en caso contrario, puedes recurrir a algún servicio asociado a tarjetas de crédito, seguro o similar. O puedes contratar a uno para que únicamente te revise el contrato. 


Comprueba que la persona que figura en el contrato es la que arrienda la vivienda. La única excepción es si hay un intermediario, como una inmobiliaria o un agente.  


Guarda siempre una copia del contrato. 


La reserva


Exige que la reserva esté recogida en el contrato. tanto en cantidad como en condiciones.


Comprueba que el titular del contrato y el de la cuenta corriente coinciden. Si no es así, pide aclaraciones al respecto.


A la hora de pagar la reserva, pide que te den un recibo en el que se especifique el concepto, la fecha y el beneficiario.Utiliza formas seguras para abonar la reserva: transferencias bancarias o pagos con tarjeta de crédito. Así podrás cancelar el pago con algo de tiempo si la cosa no te convence, además de poder localizar al estafador más fácilmente. 


La reserva suele oscilar entre el 20 % y el 30% del total del alquiler, para que te sirva de referencia.


En caso de que hagas un pago con tarjeta, procura utilizar uno de los servicios seguros que tienen muchos bancos y cajas. Y que la plataforma a través de la que hagas el pago sea https://.


Evita a toda costa los giros a través del servicio de correos o de empresas de envío de dinero, porque son menos seguros y difíciles de rastrear.  


Rehúye el pago total anticipado del alquiler. Así podrás tener una baza a la que aferrarte si algo no va bien. Esto te será difícil si el alquiler se hace con poca antelación, aunque siempre puedes intentar negociar con el propietario. 


La llegada


Cuando llegues a la vivienda, toma fotos de todo y haz un inventario de las pertenencias. Si no coincide con el inventario recogido por el propietario en el contrato, avísalo inmediatamente. 


Si el inventario recogido por el propietario en el contrato no coincide con lo que contiene la vivienda al entrar, te recomiendo que no tomes posesión de la misma y que se lo comuniques inmediatamente al propietario, apoyándote en las fotos que hayas sacado en el momento. 


Cocina y comedor de apartamentoExige higiene en las instalaciones. Si el lugar no está en buenas condiciones a su entrada, avisa al propietario antes de tomar posesión. Jamás se me olvidará una casa rural que alquilamos en la provincia de Segovia hace muchos años, en la que tuvimos que limpiar durante varias horas antes de poder instalarnos, porque con anterioridad había sido escenario de una despedida de soltera. Todavía recuerdo las horas que tuvimos que dedicar a la higiene más básica antes de poder tocar nada. Hoy eso no me habría sucedido...


Recuerda que es el propietario es que se debe hacer cargo de los desperfectos y daños en la vivienda que no tengan que ver con un mal uso o negligencia por tu parte. 


Cierra siempre con llave, incluso aunque estés dentro de la vivienda. Si tienes dudas acerca de la seguridad, al tratarse de una casa de vacaciones de la que ha tenido llave mucha gente, siempre puedes pedirle permiso al propietario para cambiar el bombín de la cerradura. Es una operación sencilla, que no tiene un coste muy elevado. Luego solo tienes que volver a instalar la cerradura anterior antes de irte y listo.


Por si acaso...


Guarda siempre el contrato, las facturas, recibos y fotos relacionados con el alquiler, por si acaso.

De vacaciones
En caso de que veas vulnerados tus derechos por el arrendador, recurre a la oficina de Consumo que te corresponda. 


En caso de que veas indicios de fraude, ponte en contacto con la Guardia Civil o la Policía Nacional y denuncia los hechos. 


Y, ahora, ya solo te queda disfrutar de tus próximas vacaciones.






Información de interés:

Ley 29/1944, de 24 de noviembre, de Arrendamientos Urbanos
Ley 4/2013, de 4 de junio, de Medidas de Flexibilización y Fomento del Mercado de Alquiler de Viviendas
Directorio de Oficinas del Consumidor 
Corte Española de Arbitraje
Portal Poder Judicial De España: Mediación 


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lunes, 19 de mayo de 2014

No Leer Te Puede Salir Muy Caro

Hace ya un par de años os hablé de la importancia de leer cuidadosamente los contratos antes de firmarlos en el post Contratos: Leer Dos Veces y Firmar Una y también en Letra Muy, Muy Pequeña: Cuando el Contrato No es Legible Y hoy, para ilustrar la importancia de cerciorarnos de qué es realmente lo que nos ponen delante para que lo firmemos y a qué nos comprometemos con ello, os traigo dos ejemplos que han llegado hace muy poco a mi buzón.


Os pongo en antecedentes:


Hace unas semanas solicité el registro de una marca comercial  en la Oficina Española de Patentes y Marcas para una de nuestras líneas de negocio. Esta petición también implica el pago de unas tasas que, por supuesto, se abonaron al presentar los impresos oficiales de solicitud.


Esta petición implica que, cuando se acepta y se publica en el boletín de la OEPM, la marca (o nombre comercial) queda registrada y protegida en las condiciones que se solicitan (clase, ámbito de aplicación, etc.) y por un plazo determinado. Y no hace falta pagar nada más una vez satisfechas las tasas correspondientes, al menos hasta que no se produce algún cambio o ampliación; o hasta que no vence el plazo por el que la marca está registrada y es necesaria una renovación.

 
Pues bien, hace pocos días me llegaron dos cartas en las que me pedían el pago de unas cantidades desorbitadas por la marca comercial que había solicitado y que nada tenían que ver con las tasas que ya había pagado (131,22 € formalizada por vía electrónica, algo más si se hace presencial). 

 
Autor de esta estupenda foto "El engaño" : Miguel Ángel Pelegrí
Lo primero que suele ocurrir cuando llegan estas comunicaciones es asustarse y pensar que, los 815,00€ que pedían en la primera carta y 970,00 € en la segunda, no eran precisamente un gasto que viene bien hacer así, sin previo aviso. 

 
Pero, y siempre hay un pero, cuando se leen cuidadosamente las comunicaciones comienzan a aparecer ciertas pistas de que se trata de todo un timo:


  • Las cartas vienen de la República Checa (Ejemplo 1) y de Eslovaquia (Ejemplo 2). Algo que lleva a pensar que no tiene nada que ver con la Oficina Española de Patentes y Marcas, que es donde se realizó la solicitud.
  • Que la redacción y ortografía de una de las cartas (Ejemplo 1) es algo más que curiosa. Si se tratase de una comunicación oficial se habría traducido convenientemente.
  • Que en una de ellas (Ejemplo 1), en las condiciones generales, se habla de que el contrato habla de que la jurisdicción aplicable será la de la República Checa. ¿Qué hace la República Checa en este asunto, cuando la marca se ha registrado a nivel nacional?
  • Y, lo peor de todo, viene al pie de ambas cartas, donde en una letra pequeña y como de pasada, se indica que el registro donde aparecerá la marca es privado, que no tiene nada que ver con organismos oficiales ni con órganos estatales de ningún tipo, ni aquí ni en la República Checa, y que no hay obligación alguna de pagar nada.


Realmente lo que ofrecen es la inclusión de la marca (que aún está pendiente de la comunicación del registro oficial y la publicación en el boletín de la OEPM) en unos directorios privados que gestionan empresas checas (y que no son muy conocidos, dicho sea de paso), durante un año y por unas cantidades absolutamente vergonzosas. No hay nada oficial, sólo se trata de inserciones publicitarias, puras y duras.


¿Qué ocurre con estas comunicaciones, que no dejan de ser contratos? Pues que los que no leen cuidadosamente las comunicaciones y las condiciones o que no están muy avezados en esto del registro de marcas, pagan por algo que no les va a servir de nada. Y es mucho dinero para pagar por nada, ¿no os parece? Y, aviso a quienes vayan a registrar su nombre o marca comercial: estas cartas llegan siempre que se hace una solicitud. Llevo ya 6 marcas en los últimos años y han aparecido puntualmente en mi buzón cada vez que he solicitado una.


Como podéis ver, no leer con detenimiento un contrato del tipo que sea, puede salir muy caro; en sentido figurado y literal, sólo tenéis que echarle un vistazo a los ejemplos que os he mostrado.


A continuación podéis visualizar ambas cartas. Se han tachado todos los datos personales a fin de mantener la privacidad de ambas partes:


Ejemplo 1


Os dejo el anverso y el reverso de la carta. En este último se incluye unas condiciones generales. 
 

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Ejemplo 2


En este caso la carta sólo incluía esta información, sin condiciones generales como la anterior. 


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