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miércoles, 28 de noviembre de 2018

Seguros de Responsabilidad Civil para Autónomos

¿Eres autónomo o profesional? ¿Te has planteado contratar un seguro de responsabilidad civil? Si no tienes muy claro qué es y si te conviene, sigue leyendo, porque en este post encontrarás información básica sobre este tipo de protección.


La responsabilidad civil (RC) podría definirse como los daños materiales o personales que pueda causar alguien a un tercero, tanto por negligencia, acción u omisión, y que debe reparar. En el caso de los autónomos, profesionales y pymes estos daños serían los ocasionados en el ejercicio de su actividad profesional o empresarial o por el mero hecho de ser propietario de un bien. 


El concepto de RC está recogido en el Código Civil, en su artículo 1902, que hace referencia a las obligaciones que nacen de culpa o negligencia, y que dice textualmente:


"El que por acción u omisión causa daño a otro, interviniendo culpa o negligencia, está obligado a reparar el daño causado".


Ante esa obligación de reparar los daños materiales o personales podemos responder de dos formas diferentes: con el propio patrimonio o contratando un seguro de responsabilidad civil que los cubra. Y, claro, responder con tus propios bienes no es algo que nos agrade a ninguno, por lo que a primera vista tener un producto que cubra esas posibles indemnizaciones parece algo interesante. 


Seguros de responsabilidad civil para autónomos


Ventajas


Los pros principales que tiene la contratación de un seguro de RC son:


Te defiende frente a accidentes, a errores profesionales, a actos cometidos por trabajadores poco fieles, etc.


Protege el patrimonio del autónomo o de la pyme, puesto que en caso de no tener seguro ambos tendrán que responder con ese patrimonio ante los daños que hayas podido causar a terceros al desarrollar la actividad. Y ten presente que si la indemnización es cuantiosa, tendrás que hacerle frente con tu patrimonio actual... y con el futuro.


Te ofrece protección ante demandas y reclamaciones.


Transmite profesionalidad y seriedad a los clientes.


Te permite trabajar con la Administración o con grandes empresas que lo requieren de forma obligatoria para contratar.


Los autónomos pueden deducirse el seguro de responsabilidad civil, puesto que es un gasto derivado de la actividad profesional. 


Inconvenientes


Y en cuanto a los contras de este tipo de protección:


Tendrás que estudiar cuidadosamente las propuestas de las diferentes aseguradoras hasta encontrar el seguro que más te conviene.


Es un producto que puede tener franquicia, por lo que ciertas indemnizaciones, si son pequeñas, saldrán de tu bolsillo. 


Calculadora


Puede que haya exclusiones que sean un inconveniente para ti.


Tiene un coste anual, que según la actividad y los riesgos puede ser elevado.


Tipos


Los dos tipos principales de seguro de RC que puedes encontrar son:


Responsabilidad civil general. Cubre los daños a terceros, tanto materiales como físicos, producidos durante el desarrollo de la actividad. Es el que se puede aplicar de manera general a cualquier negocio, por ejemplo, si en una librería una estantería está mal asegurada y se le cae a un cliente al intentar acceder a un libro. O si una empresa de catering sirve alimentos para un comedor de empresa y uno de los platos provoca intoxicación a varios empleados. Incluso si en un supermercado se ha fregado el suelo y no se ha señalizado que hay riesgo de caída y un cliente resbala y se lesiona.


Responsabilidad civil profesional. Es similar al caso anterior, se cubren los daños materiales y personales que se produzcan durante el desarrollo de la actividad de un profesional, derivados de errores, negligencias y omisiones. Las dos diferencias con el general son las siguientes:


  • Se suele exigir que el profesional cuente con una titulación y unos requisitos concretos para poder llevarla a cabo su labor; como médicos, fisioterapeutas, abogados, jueces, fiscales, asesores fiscales, administradores de fincas, detectives privados, agentes de la propiedad industrial, etc. 

  • El seguro cubre también los perjuicios económicos que puedan producirse en el patrimonio de un tercero.


En cualquier caso puedes complementarlos con otros seguros, para complementar las coberturas.


Cómo elegirlo


Las aseguradoras tienen distintas pólizas de responsabilidad civil según la actividad que se desarrolle.


Pide precios y condiciones a varias aseguradoras y escoge el que sea más interesante para ti.


Estudiando un contrato


Ten en cuenta que el precio de la póliza variará según la actividad y las coberturas y condiciones que elijas. 


Ten claro cuál es la cobertura que más te conviene según el tipo de actividad que realizas y los importes a los que tendrías que hacer frente en caso de que sucediese un accidente o cometieses un error. Ten en cuenta que cuanto mayor sea esa cantidad (cobertura) con la que indemnizarían al tercero damnificado en caso de causarle daños, mayor será la cuota que tendrás que pagar por el seguro de RC.


Consulta antes de firmar si el seguro tiene franquicias, porque en muchos casos las tienen. Dependiendo del tipo de indemnizaciones más frecuentes a las que tengas que hacer frente, puede que no te compense. Valora la cuota anual, las coberturas, las condiciones y valora si la franquicia que te imponen te interesa. Si es muy elevada, te aconsejo que consultes otras opciones.


Infórmate acerca de las exclusiones que afectan a tu actividad y a tus circunstancias. 


Dos personas hablando ante un contrato


Ojo, que la cobertura refleja el límite máximo que pagará la aseguradora por daños producidos durante el período cubierto (generalmente un año). De forma que si tienes varios siniestros durante ese período y las indemnizaciones son cuantiosas para cada uno de ellos, puedes encontrarte con que superas el límite y la póliza deja de cubrirte, momento a partir del cual comenzarás a pagarla de tu bolsillo. Así que no pagues de más, pero no te quedes corto a la hora de contratar la cobertura.


El seguro de responsabilidad por definición no es obligatorio para los autónomos, aunque sí lo será en caso de determinadas actividades y circunstancias; incluso según la comunidad autónoma en la que desarrolles tu trabajo. En el caso de las actividades que tienen que ver con la industria, con la sanidad y con las actividades cuyos errores puedan causar perjuicios económicos (asesores fiscales, abogados, notarios...), sí es necesario contar con un seguro de RC. Ante la duda, consulta con un experto o con tu colegio profesional.


Si tienes un local abierto al público, tanto si tienes trabajadores como si no los tienes, debes tener de forma obligatoria un seguro de RC; de hecho, si no lo tienes no conseguirás la licencia de apertura.


Si cuentas con un local y un stock importante, quizás te convenga contratar un seguro multirriesgo o de comercio, para que te cubra el local, los productos, incluso otros conceptos como las averías, los incendios o la pérdida de beneficios. 


Manos protegiendo


Tu seguro de responsabilidad civil debería cubrir conceptos como la realización de las actividades relacionadas con tu profesión o con tu negocio (incluso las que se lleven a cabo fuera de tus instalaciones); los daños que pueda causar la maquinaria al realizar el trabajo habitual, el almacenaje y transporte de las mercancías objeto del desarrollo de las labores comerciales o industriales; la actuación de los empleados (si los tuvieses) al desempeñar su trabajo; la defensa ante reclamaciones, demandas y gastos judiciales, la responsabilidad civil patronal (si tienes asalariados) ante accidentes laborales; responsabilidad civil locativa, que cubre los daños causados en tus instalaciones o locales si estás alquilado; responsabilidad civil inmobiliaria, que cubre los daños que puedan provocarse en tus instalaciones si eres propietario; la cobertura de productos o de los trabajos una vez que estén finalizados o entregados.


Otras coberturas interesantes son las que protegen frente a daños preexistentes, pérdida de documentos, sanciones leves ante infracciones de protección de datos, inhabilitación profesional, reclamaciones por uso indebido de propiedad industrial o intelectual, etc.


¿Te animas a contratar un seguro de responsabilidad civil o prefieres arriesgarte?





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La primera vez que apareció el post Seguros de Responsabilidad Civil para Autónomos fue en el blog de Todos Somos Clientes 


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miércoles, 24 de octubre de 2018

Consejos para Contratar un Seguro de Salud

¿Estás pensando en contratar un seguro de salud? Es algo que parece fácil, y en cierto modo lo es, puesto que las aseguradoras ponen todos los medios para que lo único que tengas que hacer es firmar. Y hacerlo por impulso puro y duro, sin pararte a pensar si te conviene realmente o no lo que te ofrecen. Para ayudarte a aceptar sus seguros despliegan todo su arsenal: publicidad insistente, precios atractivos, formalización cada vez más sencilla a través de Internet o teléfono.


Pero no nos confundamos, un cosa es la contratación sea sencilla y otra que lo sea la elección de la póliza que más te interesa. De hecho, lo habitual es que las ofertas más machaconas y tentadoras a quienes realmente convienen es a la aseguradora y/o al gestor que nos la quiere vender. Y eso no es nada recomendable para ti, porque lo que está en juego es tu salud.


Para ayudarte a acertar, quiero compartir contigo consejos para escoger el mejor seguro de salud. Te invito a que sigas leyendo antes de firmar ningún contrato.


Consejos para contratar un seguro de salud


La aseguradora


La compañía debe ser solvente, sólida y estar especializada en el sector de la salud. Eso te garantizará una atención adecuada. Si la compañía es pequeña, nueva o se dedica a mayoritariamente a otros sectores, es imposible que pueda ofertarte un buen cuadro médico, unas buenas instalaciones y una buena atención. Eso sí, los precios probablemente serán muy bajos.


Consulta las opiniones de otros usuarios en Internet y entre tus propios familiares y conocidos y si alguno está asegurado con las compañías que estás investigando.


Los comparadores de seguros puedes ser una buena herramienta para hacer una criba inicial, aunque mi consejo es que después investigues por tu cuenta, consultando directamente a la propia compañía y buscando opiniones de otros clientes. 


Puedes consultar acerca de la solidez y fiabilidad de la aseguradora en UNESPA, que es la Unión Española de Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras.


Si te es posible, evita los seguros que te ofrecen los bancos, cajas y entidades financieras, porque suelen ser mucho más caros que otros equivalentes contratados por tu cuenta (incluso la misma póliza), y en muchos casos no tienen las coberturas y condiciones que te convienen. 


Médico mirando una radiografía


Qué te ofrece


Analiza cuáles son tus necesidades actuales en materia de salud. Si tienes enfermedades crónicas o graves, si no visitas al médico nada más que cuando tienes una gripe o para hacerte chequeos puntuales, si tienes intención de quedar embarazada, si tienes niños pequeños, etc. Esto te dará una idea de los servicios que vas a necesitar, de la frecuencia con la que los usarás, o de los especialistas a los que tendrás que recurrir de forma habitual.


Valora el cuadro médico y su cualificación. Unos especialistas de prestigio son garantía de una buena atención médico.


Otro punto a tener en cuenta es la calidad y condiciones de las clínicas, hospitales y otras instalaciones en las que vayan a prestarte los servicios médicos.


Ten presente que hay varios tipos de coberturas para que puedas elegir la que más te convenga. Las hay de cuadro médico, reembolso y mixta. La de cuadro médico es la que te permite escoger únicamente entre los especialistas que oferta su directorio. La de reembolso se caracteriza por poder elegir cualquier especialista, aunque como cliente pagarás la factura médica y la compañía aseguradora te reembolsará un porcentaje de la misma, que suele oscilar entre el 80 y el 95%. La mixta combina ambas modalidades.


Las coberturas habituales incluyen la medicina general, enfermería, urgencias, especialistas, diagnóstico, tratamientos, hospitalización, medicina preventiva o chequeos. Comprueba si las incluye al póliza que te ofrecen.


También es conveniente tener en cuenta los servicios complementarios que ofrece la compañía como atención 24 horas y domiciliaria, urgencias, ambulancia, 2ª opinión médica, videoconsultas, nutrición, podología, odontología, reproducción asistida, preparación al parto, gestor personal, etc.
Infórmate sobre la cobertura geográfica del seguro, es decir, si presta sus servicios en tu Comunidad autónoma, a nivel nacional o incluso internacional.


Cuidado con los seguros que ofrecen también la cobertura en odontología, porque en ciertos casos lo presentan como un servicio añadido, cuando no cubre el total de muchos de los tratamientos, lo que implica que el cliente tiene que pagar un porcentaje de los mismo. Y también hay que comprobar si los materiales y los procedimientos que van a emplear tienen la calidad apropiada, porque hay ciertas compañías que imponen a los odontólogos y protésicos un recorte de gastos en los tratamientos que prestan a sus asegurados.


Valora también el trato y la atención al cliente. Es algo realmente importante, que no solemos tener en cuenta hasta que falla. 


Médicos


El precio


Pide ofertas en varias aseguradoras y luego compara sus precios, condiciones y servicios.
No pierdas de vista la máxima de que "lo barato sale caro", porque también se aplica en el caso de los seguros de salud. Puede haber diferencias entre lo que ofrecen las compañías, si alguna oferta precios irrisorios por sus servicios, probablemente te convenga investigar un poco más su solvencia, sus coberturas, servicios, cuadro médico e instalaciones.


Estudia la oferta cuidadosamente, porque en ciertos casos el precio inicial se aplica el primer año, subiendo de manera apreciable los siguientes. Ten presente que un seguro de salud debería ser un producto contratado para el largo plazo por los derechos que se adquieren y la relación de confianza que debe establecerse por ambas parte, así que este tipo de condiciones de "pan para hoy y hambre para mañana" no te interesan


En algunos casos, las aseguradoras ofrecen precios bajos en sus primas, pero cobran un copago por las consultas médicas y los servicios recibidos por parte del cliente. El copago será interesante para ti si apenas visitas al médico, pero si necesitas asistencia médica y pruebas diagnósticas con frecuencia, lo mejor será pagar una prima algo más alta y no tener que pagar una cantidad por servicio, aunque ésta no sea muy elevada. Si tu cuota es de 30 euros mensuales, pero acudes al médico o te haces pruebas diagnósticas una media de 12 veces al mes pagando una cuota de 2 euros por visita, terminarás pagando 54 euros, por lo que quizás te sea más rentable contratar un seguro con una cuota de 45 euros sin copagos.


Hay pólizas que tienen mejores precios como las familiares o las que se ofrecen al personal de un centro de trabajo, valora si te interesan estas modalidades según tus necesidades.


Valora si te interesa más pagar las cuotas de forma mensual, trimestral o anual en lugar de mes a mes. Hay muchas compañías que ofrecen mejores precios si se abonan de forma trimestral o anual. 


Algo a tener en cuenta es que hay compañías que penalizan a los clientes que hacen un uso muy frecuente de sus servicios.


Tu cuota variará en función de tu edad, tu género, tu estado físico e incluso de la localidad en la que vivas. Por ejemplo, si eres mujer y estás en edad fértil, tu recibo será mayor que en el caso de un hombre dentro del mismo rango de edad. Uno de los motivos: tienes posibilidades de quedar embarazada, con las necesidades médicas que ello conlleva.  


Médico tomando notas


Rechazo y exclusiones


La mayor parte de compañías tienen exclusiones en sus pólizas. Esto quiere decir que pueden no asegurarte o restringir determinados tratamientos o atención en caso de que sí te acepten como cliente. Suelen tener que ver con la edad, enfermedades complejas o raras, lesiones derivadas de la práctica deportiva profesional, pacientes con daños por terrorismo o en caso de guerra, etc.


También conviene saber que la aseguradora puede rechazarte como cliente o incluso subirte la cuota si lo considera oportuno.


Hay algunas compañías que no aceptan a clientes con una edad avanzada, por lo que hay que informarse al respecto. Si es tu caso o el de algún familiar, no te preocupes, porque también hay aseguradoras que están especializadas en tercera edad.


Las condiciones


Averigua cuáles son las condiciones generales y particulares de la póliza que te ofrecen antes de firmar. Esto incluye las coberturas, exclusiones, condiciones de uso de la atención médica y el resto de servicios, los requisitos de cancelación y sus plazos, etc.


La duración habitual de un seguro de salud es de 12 meses.  


En el caso de la cancelación, es importante que lo hagas en forma y plazo, porque si no lo haces puedes encontrarte con una cancelación automática de tu seguro.


El plazo de cancelación, según la Ley de Contrato de Seguros debe comunicarse a la aseguradora con una antelación mínimo de 2 meses a la fecha de vencimiento de la póliza. En cualquier caso, consulta las condiciones de tu seguro para comprobar que el plazo no es todavía mayor y no te lleves ninguna sorpresa desagradable si quieres rescindirlo.  


Contrato


Las carencias


Es importante que tengas en cuenta que las aseguradoras suelen tener períodos de carencia para determinadas enfermedades o circunstancias. Un ejemplo, puede que tengas una carencia de varios meses hasta que tu póliza cubra la hospitalización. Otro, es probable que no te cubra el embarazo hasta 8-10 meses después del alta de la póliza. Compruébalo antes de contratar si prevés que vas a tener estas necesidades en un futuro cercano.


Y más...


Sé sincero a la hora de responder el cuestionario que te presentarán a la hora de contratar tu seguro. Debes informar acerca de todas las enfermedades preexistentes y de todas las circunstancias que tengan que ver con tu salud. Si no lo haces, pueden penalizarte, no prestarte determinados servicios o incluso rescindir la póliza en caso de que se se pruebe el engaño.


Estudia todas las prestaciones que te ofrece tu seguro para aprovecharlos al máximo. Muchos clientes los desaprovechan por no leer cuidadosamente su póliza.


En caso de que cambies de compañía, ten en cuenta que perderás todos los derechos adquiridos, que no se traspasan a la nueva aseguradora.


Espero que estos consejos te ayuden a elegir el mejor seguro de salud para ti y tu familia. 






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15 Consejos para Contratar un Seguro (I)
15 Consejos para Contratar un Seguro (II)
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viernes, 11 de octubre de 2013

15 Consejos para Contratar un Seguro (II)

En la primera parte de 15 Consejos para Contratar un Seguro te comenté siete de estas recomendaciones. En ésta, podrás encontrar las ocho restantes, que espero te sean útiles a la hora de contratar un seguro de forma inteligente y adecuada. 


Vamos a ello...


banco de españa
Los bancos no son compañías aseguradoras
8.- Nunca, nunca, contrates un seguro a través de tu banco. Además de trabajar con aseguradoras que no tienen porqué ser las mejores para los clientes (precio, coberturas, condiciones, etc.), no tienen formación ninguna en el sector; por lo que te van a vender lo que a ellos les han dicho que te coloquen, no lo que te conviene a ti. Si te obligan por algún motivo (préstamo, hipoteca...) cede en ese momento porque, si no, no te concederán la financiación; pero en cuanto venza el primer año (tienes que dar un preaviso de 2 meses, ojo), cámbiate de compañía. Lo único que tienes que tener en cuenta es incluir en la nueva póliza las condiciones particulares que te exijan en el contrato de préstamo/hipoteca: beneficiarios, seguro de responsabilidad civil, etc. Tu llama al director del banco que te ha endosado el seguro con la hipoteca para que te ayude con la rotura de un radiador en pleno invierno, verás qué experiencia y formación tiene en el mundo de los seguros... ;)


9.- Infórmate sobre las bonificaciones o penalizaciones (bonus-malus) a la hora de presentar partes. Ciertas aseguradoras bonifican de forma sustanciosa el no presentar partes y, en otras, un determinado número de siniestros al año puede significar mucho dinero de penalización, incluso la extinción del contrato al año siguiente.


barco accidentado10.- Lee bien las condiciones del seguro y, si no entiendes algo, pide que te los expliquen de tal forma que lo entiendas. Ya sabes nuestro consejo: nunca firmes algo sin leerlo y sin entenderlo. Sobre todo te tienen que quedar claras las coberturas y las exclusiones. También debes tener presente los plazos, tanto de presentación de documentación cuando suceda un siniestro como de cancelación del contrato.


11.- Todos los acuerdos, cambios y cláusulas deben figurar por escrito. Aunque de forma verbal lo hables con tu agente, cuida de que todo quede reflejado en un documento que podáis firmar ambas partes.


12.- Por supuesto, pide siempre una copia del contrato, de las condiciones generales del seguro y de las particulares también.


escalador: riesgo de accidente
Amplía o reduce coberturas según necesidades
13.- Guarda todos los recibos del seguro a buen recaudo. Te serán de utilidad si tienes algún siniestro y hay algún problema.


14.- Revisa de forma periódica los seguros que tienes contratados y, si cambian tus necesidades o circunstancias, no dudes en modificar sus condiciones o, en caso necesario, en cancelarlos. 


15.- Ten en cuenta algunos extras que incluyen algunas pólizas: descuentos en distintos establecimientos y productos, asesoría legal, etc. Si las tienes presentes te podrás ahorrar un dinerito, seguro ;)


Le doy las gracias a mi agente, Cecilia (PlusUltra Seguros) por muchas respuestas que me ha proporcionado de forma directa para elaborar este post. Y también por la información indirecta que también me ha facilitado con la gestión personal de mis pólizas y siniestros a lo largo del tiempo. Y es que, como en todo, la teoría es importante, pero más aún lo es la práctica.


Cecilia Gayoso PlusUltra Seguros ceciliaplus@gmail.com




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lunes, 7 de octubre de 2013

15 Consejos para Contratar un Seguro (I)

contrato de seguroLos seguros son siempre importantes pero, en tiempos de crisis, lo son aún más. Un pequeño siniestro cuando las cosas van bien, no supone un inconveniente para la mayoría; cuando hay que apretarse el cinturón, que se nos rompa un cristal de una puerta puede convertirse en un verdadero problema.


Por eso, es necesario ser previsor y consecuente a la hora de contratar nuestros seguros de hogar, de vida, de automóvil... Para que aciertes, te daré algunos consejos que te pueden ser de utilidad. En esta primera parte podrás ver los siete primeros. 


Comenzamos...

  
1.- Lleva un control riguroso de tus pólizas de seguro, sea cual sea el riesgo que asegures. Si no se sabe porqué, cómo y durante cuánto tiempo se está cubierto por un seguro, es fácil duplicar coberturas o dejar conceptos sin asegurar, precisamente por ese desconocimiento.


seguro de hogar2.- Antes de contratar, reflexiona sobre tus necesidades. Ten en cuenta la probabilidad de siniestro y sus consecuencias, antigüedad del bien, etc. Por ejemplo, en un seguro de hogar no deberías escatimar en: seguro de responsabilidad civil (adecuado, ni muy alto ni muy bajo), cobertura por incendio, rotura de lunas, daños por agua, robo y asistencia, como mínimo, añadiendo cualquier otro concepto según tu caso particular. En donde si podrías ahorrar, si tienes una buena póliza en tu comunidad de vecinos, es en la cobertura de continente porque se compensarían.


3.- El precio no es lo más importante, te digan lo que te digan. Lo interesante es que la relación precio-calidad-fiabilidad de la aseguradora-servicio ofrecido-coberturas-exclusiones sea la mejor posible. Un seguro muy económico que te de problemas a la hora de gestionar un siniestro puede salirte muy caro. La prima más alta no tiene porqué ser la mejor (doy fe de ello), pero tampoco lo será la más barata. Nadie da duros a pesetas, por mucho que nos lo queramos creer.


4.- Pide ofertas a varias aseguradoras para poder comparar entre ellas. Eso sí, exige que las características de cada oferta sean iguales (coberturas, exclusiones, franquicias, etc.) para poder valorarlas con un mismo criterio. Ojo con ciertos mitos: los comparadores de seguros no siempre te ofrecen las opciones más baratas (aunque lo pregonen, no siempre es cierto) o los agentes y corredores de seguros tienen precios más altos que en la web (los mediadores ofrecen los mismos precios que vas a encontrar en internet).


5.- Pide consejo a tus conocidos y bucea en internet para buscar opiniones sobre la aseguradora. Suele ser bastante útil tener información sobre las experiencias de otros usuarios.


vehiculo siniestrado6.- Valora si te interesa contratar un seguro con franquicia, según el caso te podrá beneficiar. Pon en la balanza el riesgo y la antigüedad del bien que vas a asegurar. Puede resultarte interesante en el caso de los vehículos, siempre que la franquicia sea razonable y no suelas tener muchos siniestros.


7.- Consulta a un corredor o, mejor aun, a un agente de seguros. Ellos tienen experiencia y formación, algo que no encontrarás en un sitio web o en un teléfono 902 atendido por una teleoperadora que está en una plataforma en otro país y que ha recibido (en el mejor de los casos) un curso de una semana para realizar su trabajo. Los mediadores te recomendarán lo que realmente necesitas, porque hablarán contigo (y te escucharán) y te pedirán todos los datos para confeccionarte una oferta personalizada. Los agentes y los corredores trabajan con los mismos precios que te darán en internet o por teléfono, así que no perderás dinero. Y, por experiencia personal, los agentes te gestionan ellos mismos el siniestro, lo que es un alivio: no sólo saben más acerca de cómo presentar el caso o cómo resolverlo mejor, también te tratarán como un ser humano cuando les cuentes tu problema, no como un número. Por supuesto, se deben a su aseguradora, pero también se preocupan por ti, porque eres su cliente


Hasta aquí la primera parte del post. Nos vemos en la segunda, donde te daré los últimos 8 consejos para contratar un seguro con inteligencia y acierto.


¡Hasta el próximo post!




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Diccionario de seguros. PlusUltra Seguros


domingo, 17 de marzo de 2013

Caso de Éxito: Agente de Seguros

Contrato de segurosHoy me gustaría compartir con vosotros otro caso de éxito por derecho propio, en este caso, la labor impecable de una agente de seguros.

Es difícil impresionarme aunque, esta comercial, consigue hacerlo en cada ocasión en la que tengo oportunidad de tratar con ella.

Mi relación comercial con esta agente, comenzó hace tiempo cuando, un familiar directo mío me recomendó sus servicios a quién, a su vez, le habían recomendado a esta agente de seguros. Y tanta recomendación suele tener una justificación.

¿Por qué entonces la percepción del trabajo de esta comercial por parte de sus clientes es tan buena? Veamos los factores de éxito que considero que distinguen su trabajo del de otros muchos agentes:


  • Tiene un trato muy agradable que, en ningún momento, roza la confianza excesiva; es decir, ofrece un trato cercano, pero se mantiene en su posición: ella es la prestadora del servicio y el cliente no es un amiguete, es un usuario con unas necesidades que cubrir y ganas de ser fidelizado. 

    La asesoría profesional honesta es siempre de agradecer
  • Siempre que se le llama, recuerda el nombre del cliente, qué tiene contratado y sus circunstancias personales y se lo hace saber al cliente. Lo que consigue es que el usuario sienta que es importante para ella y para la compañía que representa. Un 10. Si esto lo consigue porque cuenta con una memoria excelente, lo desconozco, pero sería de admirar; si lo logra porque hace un uso eficiente de su CRM también es perfecto... y más admirable aún (la rara avis de los comerciales es emplear los CRM y, más rara aún, hacerlo bien).
  • Conoce el sector, la empresa y el producto en profundidad, lo que redunda en beneficio del cliente. En un terreno tan pantanoso como los seguros, es muy de agradecer una asesoría honesta y profesional.

  • Nunca vende motos ni ofrece nada que el cliente realmente no necesite. Con ello consigue fidelidad y confianza por parte del cliente. Cuando recomienda algo, el cliente lo tiene en cuenta, porque se fía de su criterio.

  • Intenta ahorrar dinero al cliente, ofreciéndole las opciones más ventajosas para él; aunque le ofrece distintas posibilidades para que la última decisión la tome él.

    La vocación de servicio es el mejor valor añadido
  • Tiene actitud de servicio, poniéndose al servicio del asegurado no sólo cuando necesita una póliza, también si el cliente tiene cualquier duda o consulta que no derive en una contratación inmediata. Busca ganar clientes aunque tenga que sacrificar alguna venta.

  • También es cierto que, la atención de la compañía de seguros es buena, con lo que existe coherencia entre lo que hace la agente y su empresa. Eso sí, la empresa debería tener en cuenta que si ella cambia de compañía, yo también lo haré; la empresa trabaja bien (aunque quizás podría mejorar), ella trabaja de manera impecable... y eso es un grado. Atención, señores empresarios: el capital que importa es el humano.

Evidentemente, su labor es comercial y su meta alcanzar unos resultados, aunque el cliente siempre percibe que está de su parte. Chapeau!


Si quieres contactar con Cecilia:

Cecilia Gayoso
PlusUltra Seguros
ceciliaplus@gmail.com

jueves, 20 de septiembre de 2012

Tú También Puedes Añadir Cláusulas a los Contratos

Lo habitual es que, cuando nos presentan un contrato para su firma, lo leamos (en el mejor de los casos) y lo firmemos sin más. Sin cuestionarnos las cláusulas y condiciones del contrato, sin añadir ni quitar ni una coma.


Es decir, la costumbre marca que, el que presenta el contrato para su firma, es el que tiene la sartén por el mango; el contrario sólo es el sujeto pasivo, por decirlo de alguna manera. 


Firmar unas condiciones desfavorables es perjudicial para nosotrosEl que ofrece el contrato presenta las condiciones como inamovibles y ciertas, lo que genera en la parte contraria la necesidad de firmar sin cuestionarlas, aun cuando esas condiciones sean perjudiciales para sus intereses. Llevado por la sensación de que el introducir o eliminar cláusulas puede ser considerado inaceptable o grosero. 


Las grandes compañías saben muy bien cómo utilizar esta tendencia, sólo hay que ver la cantidad de contratos preimpresos que nos ponen delante a diario: telefonía, internet, publicidad, gas, reparaciones, seguros, servicios bancarios, etc. 


Ahora bien, si el contrato es un acuerdo entre dos partes, lo lógico es que ambas partes puedan negociar lo recogido en la expresión escrita de ese acuerdo, por ello, mis consejos son los siguientes:


  • Siempre que puedas, evita los contratos preimpresos. Exige un contrato personalizado. Estás en todo tu derecho, aunque te digan lo contrario.
  • Si al fin aceptas firmar ese tipo de contrato previamente impreso, ten en cuenta que suelen incluir las condiciones generales en su reverso y, curiosamente, están escritas en la letra más pequeña que han podido encontrar, así que léelas cuidadosamente. Si no eres capaz de leerlas, solicita una copia de esas condiciones en un formato legible. Y, como son contratos autocopiativos, cerciórate de que los datos clave estén suficientemente claros en tu copia.
    Es importante ser consciente de que nosotros también podemos añadir cláusulas
  • Ten en cuenta que puedes añadir cualquier tipo de condición siempre que no vaya en contra de la legislación.
  • Si encuentras alguna cláusula abusiva o inadecuada, no dudes en pedir que sea retirada.
  • Piensa que debes negociar las condiciones para que el contrato sea beneficioso para ambas partes, por lo que debes ser justo y prudente con tus exigencias y con las del contrario.
  • En caso de duda, consulta siempre con un profesional. Si el contrato es sencillo, no habrá problema, pero si es complejo o hay mucho en juego, no te arriesgues. Puedes consultar con un abogado o, incluso, con los servicios jurídicos de alguna asociación a la que pertenezcas.


Y, como siempre recomiendo, lee el contrato dos veces antes de firmar.


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Compra On-Line Responsable: Ejemplos de Cláusulas Abusivas
Derecho a Exigir el Contrato de Servicios Por Escrito
Contratos: Leer Dos Veces y Firmar Una
 






lunes, 27 de agosto de 2012

Evita Duplicidad en las Coberturas de tus Seguros y Ahorra



La concurrencia de seguros sólo beneficia a la aseguradoraEs habitual es tener contratados varios seguros que nos cubren diferentes riesgos: hogar, automóvil, enfermedad, accidentes, etc. Y también es frecuente que varios de estos seguros cubran el mismo bien en dos o más ocasiones, lo que no nos garantiza cobrar la indemnización completa por ese bien de cada una de las aseguradoras. 
 

Se considera que el bien que se asegura tiene un valor real y que, cobrarlo varias veces de diferentes aseguradoras en caso de siniestro, conlleva el enriquecimiento injusto del asegurado. A esta situación se le llama concurrencia de seguros. Por ello, si hay varios seguros del mismo tipo que cubren el bien siniestrado, las aseguradoras pagarán una parte proporcional de ese bien al asegurado, hasta llegar al límite de su valor real. Esto quiere decir que si la valoración real del bien que aseguramos es de 1.000 €, aunque tengamos contratadas 3 pólizas que lo cubren, no nos abonarán 1.000 € por cada una en caso de siniestro, cada una de las aseguradoras nos pagará una cantidad proporcional hasta llegar conjuntamente a un máximo de 1.000 € entre todas.

La concurrencia de seguros nos sale muy cara 
Esto no afecta a los seguros del ramo de vida, porque el valor de la indemnización es el mismo que el el valor del capital asegurado.


La concurrencia de seguros es distinta del coaseguro, ya que en este último, si bien existen varios contratos sobre el mismo objeto, el importe total asegurado no sobrepasa el valor de dicho objeto.



A continuación podéis visualizar un vídeo donde, mediante la demo de una aplicación informática, se muestra cómo se haría un virtual reparto de indemnizaciones en caso de concurrencia de seguros:


 Si no puedes ver correctamente el vídeo, pincha aquí.


Por ello, es importante que reviséis los seguros que ya tenéis contratados para comprobar si existe algún caso de concurrencia de seguros. En caso de tener duplicados seguros o coberturas, lo mejor es revisar las pólizas y eliminar las duplicidades; os supondrá un gran ahorro. También es conveniente tener en cuenta qué tenemos ya cubierto cuando vayamos a contratar una nueva póliza.

Revisar las pólizas de seguro conduce al ahorro 
Si pagas dos veces por el mismo bien, no te van a indemnizar el doble, así que, ¿por qué tirar el dinero? 


Si debes esperar a comunicar los cambios en la póliza hasta su vencimiento, acuérdate de comunicarlo con al menos 2 meses, para evitar sorpresas.