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miércoles, 2 de diciembre de 2020

Inconvenientes de No Retener el Nombre de Tu Interlocutor

Seguro que alguna vez te ha sucedido a ti. Te han presentado a alguien y cuando has vuelto a coincidir con esa persona no ha recordado tu nombre. Y no estoy hablando de alguien con el que sólo has coincidido un par de veces: el día de la presentación y un año más tarde, no. Me refiero a esos con los que coincides a menudo y que no se quedan con tu nombre.

 

Y eso que no retener el nombre de tu interlocutor puede suponer un verdadero inconveniente, tanto en el ámbito personal como en el profesional. Porque no hay sonido más agradable y más dulce para cualquiera que el de su propio nombre, por lo que cuando no lo pronuncian y no lo recuerdan lo interpretamos (todos) como una afrenta, ya sea de manera consciente o inconsciente.  

 

Para profundizar un poco más en este asunto, que no es menor, a continuación te comento cuáles son los beneficios de recordar los nombre de los demás, los inconvenientes y algunos tips para retener los nombres.


Inconvenientes de no retener el nombre de tu interlocutor


Beneficios

 

Conocer los nombres de las personas con las que nos relacionamos habitualmente o con las que nos acaban de presentar ayuda a construir mejores relaciones interpersonales.  

 

Cuando empleamos sus nombre para dirigirnos a otros sienten que las percibimos como individuos.


Hombre detrás de su fotografía


Se sienten más valorados y respetados.

 

Tienden a involucrarse más en la conversación que estamos manteniendo.

 

Si les llamamos por su nombre prestan más atención a lo que estamos diciendo

 

Cuando sabemos su nombre, es más probable que se comporten mejor. En cierto modo, cuando alguien siente que le prestamos atención, tiende a que su actitud y sus actos se asocien de forma positiva a su nombre, a su identidad. El anonimato, como se demuestra en muchas redes sociales, favorece comportamientos inapropiados. 


Jarra con el texto: "Hello, my name is..."


Es una manera de suavizar la separación que produce la jerarquía. El hecho de que alguien recuerde su nombre, sobre todo cuando no es habitual que por su cargo o su situación lo haga, le hace sentirse valorado y que valore mucho más a su interlocutor. 

 

En el caso de los clientes, el hecho de acordarse de sus nombres mejora su experiencia y lleva a una mayor lealtad con la empresa.

 

Inconvenientes

 

Es una falta de respeto.

 

Se considera como un gesto negativo, porque la otra persona lo ve como una falta de interés.

 

Se suele responder a esa falta de consideración y de interés con la misma actitud.

 

En el ámbito de los negocios y de las relaciones comerciales se puede considerar como una profesionalidad deficiente

 

Si alguien es consciente en un cierto entorno de que no saben o no recuerdan su nombre y que no hay ninguna voluntad de identificarle más que por un número, una cuenta corriente o una estadística, tiende a desligarse física y emocionalmente de ese entorno. Esto es aplicable a una compañía, a un establecimiento comercial, a un centro de estudios, a un centro sanitario...

 

Hombre pensativo rascándose la cabeza y mirando hacia arriba

 

Algunos tips útiles

 

Ten en cuenta que recordar nombres no es cuestión de memoria, pero sí lo es de atención.  

 

Cuando te presenten a una persona, debes estar presente y atento para retener tanto el rostro y las características más relevantes como su nombre.  

 

Repite el nombre en voz alta y para ti mismo, si es necesario, pide que te lo deletreen (si es complicado, claro). Hazlo mirándole a la cara para fijarlo mejor.

 

Asocia el nombre a algo conocido: a otra persona, a alguna característica del propio nombre o de su aspecto.

 

Incluso si no recuerdas bien el nombre, pero lo intentas, agradecerán el esfuerzo. 

 

Tarjeta de identificación con una interrogación el lugar del nombre

 

No te excedas a la hora de usar el nombre de otro. Es artificial, ridículo y llega a ser incómodo para el otro.

 

En el post Trucos para Recordar los Nombres de Tus Clientes encontrarás algunos tips más, por si tienes curiosidad.

 

Todo esto es aplicable también cualquier nombre con el que las personas se puedan sentir identificadas más allá de su nombre de pila o su apellido: denominación de su empresa, asociación, centro educativo, pueblo, ciudad, país, etc. 



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La primera vez que apareció el post Inconvenientes de No Retener el Nombre de Tu Interlocutor fue en el blog de Todos Somos Clientes.


Licencia de Creative Commons
Inconvenientes de no retener el nombre de tu interlocutor by 1 de N Tecnologías de la Información - Arancha Moreno is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

25 Frases Inspiradoras Sobre Cortesía y Buenos Modales

Parece que los términos cortesía, buenos modales, buena educación o urbanidad están tan en desuso que hasta la Real Academia Española tendría plantearse su eliminación del diccionario. 


No sé por qué extraña razón se suelen asociar con la hipocresía o la falta de libertad, cuando lo único que hacen es facilitar y regular las interacciones entre personas en una sociedad determinada. 


Es como jugar un partido de fútbol, hay que saberse las reglas... y respetarlas. Si cada uno hace lo que le apetece y cómo le apetece, ya no será un partido; será un grupo de gente que ocupa un mismo lugar y a un mismo tiempo, nada más. 


O como circular por una carretera, cada uno puede llevar su coche, del color que más le gusta, con la potencia que prefiere, matriculado en tal o cual sitio... Pero a la hora de circular, al menos sin provocar un accidente o un caos monumental, tendrá que hacerlo siguiendo las mismas normas que el resto.


Y si esta cortesía y estos buenos modales son imprescindibles en la vida personal, en la profesional lo son aún más. Por eso, quiero compartir contigo estas 25 frases realmente inspiradoras sobre este tema.




25 frases sobre cortesía y buenos modales

 


Con permiso...



1.- "Los buenos modales tienen mucho que ver con las emociones. Para hacerlos sonar como verdad, hay que sentirlos, no sólo exhibirlos".


Amy Vanderbilt




2.- "Los modales son una conciencia sensible de los sentimientos de los demás. Si usted tiene esa conciencia, tiene buenos modales, no importa qué tenedor usar".


Emily Post




Respeto3.- "La cortesía que debe presidir nuestras actuaciones cotidianas se fundamenta principalmente en el respeto y la comprensión hacia todos".


Confucio




4.- "La base de la urbanidad, de la buena educación, es moral: no hagas a otro lo que no quieras que te hagan a ti".


Amando de Miguel




5.- "El que no es suficientemente cortés, no es suficientemente humano".


Petrus Jacob Joubert




6.- "Ser amable es más importante que ser sabio, y entender esto es el principio de la sabiduría".


Dr. Theodore Isaac Rubin




7.- "La cortesía es un gesto de dignidad, no de sumisión".


Theodore Roosvelt




8.- "Las reglas elementales de la cortesía son muy simples: alabar lo bueno de los otros, suprimir los reproches, dar importancia a los demás y prestarles atención".


Von Keyserling




9.- "La cortesía es conducirse de modo que los demás queden satisfechos de nosotros y de ellos mismos".


Jean de la Bruyére




10.- "La educación no se hereda, se conquista".


André Malraux




11.- "Es la naturaleza la que da la nobleza en la conducta; pero la educación, con todo, enseña las reglas".


Eurípides




12.- "La amabilidad es como una almohadilla que, aunque no tenga nada por dentro, al menos amortigua los embates de la vida".


Arthur Schopenhauer




13.- "Los modales corteses hacen que el hombre aparezca exteriormente tal como debería ser en su interior".


Jean de la Bruyére




14.- "Los buenos modales se consiguen a base de pequeños sacrificios".


Ralph Waldo Emerson




15.- "Una de las leyes fundamentales de la cortesía es la resistencia al primer impulso".


Noel Clarasó




16.- "Las pequeñas cortesías alegran la vida, las grandes la ennoblecen".


Christian Nestell Bovee




17.- "Difícil es decir cuánto concilia los ánimos humanos la cortesía y la afabilidad al hablar".


Marco Tulio Cicerón




18.- "La cortesía es el aceite que suaviza los frotamientos inevitables de la maquinaria social".


Rafael Barret



Comunidad
La cortesía es imprescindible para convivir en comunidad



19.- "Los buenos modales sirven de adorno al conocimiento y le abren paso a través del mundo".


Felipe Stanhope de Chesterfield




20.- "Los buenos modales abren puertas que la mejor educación no puede".


Clarence Thomas




21.- "Amigos y buenos modales te llevarán donde el dinero no va a ir".


Margaret Walker




La cortesía es rentable en el mundo de los negocios y en la esfera personal22.- "Los buenos modales son rentables".


Jorge González Moore




23.- "Mostrar cortesía y consideración hacia los demás es como invertir centavos y obtener dólares de ganancia".


Thomas Sowell




24.- "El precio más alto que puede pagarse por cualquier cosa es pedirla por favor".


John Ray




25.- "No es la apariencia, es la esencia. No es el dinero, es la educación. No es la ropa, es la clase"


Coco Chanel



Muchas gracias por dedicarnos tu tiempo para leer estas frases...




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miércoles, 6 de mayo de 2015

¿Vences o Convences?

¿Vencer o convencer? ¿Cuál es la mejor opción cuando tratamos con otra persona? 


¿Vences o convences? de Todos Somos Clientes


Personalmente, prefiero convencer antes que vencer. Convencer implica utilizar razones para que otra persona realice una acción o perciba las cosas como nosotros las vemos. Vencer significa derrotar o reducir a otra persona en nuestro propio beneficio. Y esto último puede ser una ventaja a corto plazo, puesto que conseguimos nuestro objetivo, pero es un fracaso estrepitoso si lo que queremos es crear y mantener relaciones sólidas y duraderas.


Cuando convencemos y persuadimos, no existe el enfrentamiento, simplemente son dos personas que acaban mirando las cosas desde la misma dirección. Y si eso es importante en las relaciones personales, lo es mucho más en las de tipo profesional. La capacidad de convencer a nuestros clientes, proveedores y colaboradores es una parte importante de nuestro éxito. 


En este post me gustaría darte unos consejos para convencer que, desde la propia experiencia, funcionan. Espero que te sean útiles.


Convence, por principio

      Enchufe
      Si quieres conectar, olvida tu ego
    • Olvídate del ego. Y esto es fundamental. Si quieres conectar con otra persona, no puedes comenzar imponiéndole tu "yo" y tus circunstancias. Piensa en un enchufe. ¿Te imaginas que quisieses conectarlo a la red eléctrica, si tanto el enchufe como la base de la pared tuviesen ambos bornes? Una conexión imposible ¿verdad? Pues con las personas ocurre lo mismo. 

      Confianza y autoestima
    • Confía en ti mismo y en tus capacidades. Si no cuentas con esta confianza y autoestima, será difícil que la transmitas a los demás. Si aún no la tienes, trabájala todo lo posible.

    • Vocación de servicio. Sobre todo en el terreno profesional, una de las virtudes que mejor suelen convencer a la otra parte es la predisposición de la otra persona a la ayuda, a la colaboración. Pero, ojo, servicio no significa servilismo. Y tampoco significa que la otra persona no tenga que dar algo a cambio. Las relaciones sólidas y de confianza se basan en el win-win.

    • Interésate por el otro. No sólo por las cuestiones profesionales, también por las personales (siempre de forma oportuna). No sólo conseguirás que la persona que tienes enfrente se sienta interesante y valorada, además te ofrecerá información muy valiosa.

    • Observa. Fíjate no sólo en lo que la otra persona dice, también en cómo lo dice. Sus gestos, sus miradas, sus silencios, sus pausas. Todo ello refuerza o desdice el mensaje verbal que está transmitiendo. Esto te servirá para identificar el mensaje real que está comunicando. Y te ahorrará muchos malentendidos.

    Me gusta
    No escatimes en halagos
    • No escatimes halagos. El halago beneficia a ambas partes. Por una parte refuerza al halagado, predisponiéndole hacia quien se lo ofrece. Por la otra, el expresar una opinión positiva sobre la persona que se tiene delante, hace que el halagador vea a ésta de una forma más receptiva; lo que mejora la comunicación entre ambos. Eso sí, que siempre sean sinceros. Me definición de halagar es la que indica en primer lugar la RAE en su Diccionario de la lengua española: 1. tr. Dar a alguien muestras de afecto o rendimiento con palabras o acciones que puedan serle gratas.
     

    • Información, información, información. Todos los datos que recabes sobre la otra persona te darán una visión más amplia de quién es, qué le motiva y cómo funciona. Algo importante si quieres entenderle y conectar realmente. Todos los grandes líderes, tanto en el ámbito empresarial como político, recaban y utilizan esa información para relacionarse de forma más eficiente con sus interlocutores. Cierto es también, que esa información se puede utilizar bien... o mal. Pero eso ya es tú elección.

    • Se detallista. Con toda esa información que has obtenido puedes hacer muchas cosas, pero una de las más útiles es demostrar interés y consideración. Si sabes que el hijo de la otra persona está estudiando en la universidad, pregúntale cómo le van los estudios. Si es su cumpleaños o su santo, felicítale. Si vas a hacerle una visita comercial y acabáis de sacar un producto nuevo a la venta, llévale una muestra y dile que esperas que te dé su opinión... Son sólo unos ejemplos muy básicos de cómo demostrar interés a nuestro interlocutor utilizando la información que tenemos de él, busca los tuyos.

      Piezas que encajan
    • Ofrece información que aporte valor a la persona que te está escuchando. Por mucho que te interese a ti (o a tu empresa), si el mensaje que le estás transmitiendo a tu interlocutor no le aporta valor, olvídate. Por mucho que algunos se empeñen, los discursos de vendemotos, los mensajes de autobombo o las frases vacías, no convencen.

    • Pide ayuda. Si quieres establecer una relación de confianza y de igualdad, si necesitas ayuda, pídela. No hace falta que sea algo importante, una simple opinión sobre un tema en concreto, puede ser suficiente para que la otra persona se sienta valiosa. Hay quien dice que el que pide ayuda queda en una posición de poder mayor que el que la da...

    • No prejuzgues. Cuando tengas delante a otra persona, olvídate de los prejuicios. Aunque le hayas visto entrar en la sala con un loro en el hombro, con un abrigo de piel de oso, cadenas de oro por kilos y unas botas rosas de serpiente; desde el momento en que comiences a hablar con él, no dejes que tu mente más criticona te diga qué opinar sin haberle escuchado y observado detenidamente. En muchas ocasiones perdemos la oportunidad de establecer relaciones de lo más enriquecedoras, en sentido figurado y literal, por algo tan banal como un prejuicio. Fíjate en las sesiones de networking y verás cómo esto sucede con frecuencia. Los de traje con los de traje, los de vestimenta informal con los de su tribu... pura endogamia profesional ¿no sería más productivo dejar estos convencionalismos aparte y aprovechar todo el potencial de las relaciones humanas... con todos los humanos? 

    • Dale tiempo suficiente a las relaciones. Los vínculos entre personas, tanto a nivel profesional como personal, tienen su propio tempo. Si nos empeñamos en acelerarlas, no convenceremos a nuestro interlocutor y acabará viendo nuestro acercamiento demasiado interesado


    Convence con la conversación

    • Preséntate. No saber siquiera el nombre de la persona con la que estás hablando crea desconfianza en la otra persona. Y ese recelo, si no se solventa pronto, se trasladará al resto de la conversación. ¿Cómo le convencerás entonces? Parece algo que se da por hecho, pero hay muchas personas a las que se olvida algo tan básico como presentarse.

    • Estrecha la mano con seguridad y mirando a los ojos. Demuestra ya desde ese instante que la persona te interesa. Es tu tarjeta de presentación. Si ya tienes una relación previa, puedes ser algo más cercano a la hora de saludar; todo dependerá del grado de confianza y del tipo de relación. 
     
      Conversación
    • Practica el diálogo. Y para dialogar hay que hablar... y escuchar. ¿Cómo si no obtendrás información acerca de la persona que tienes delante? 

    • Asiente. Retroalimenta a tu interlocutor, demuéstrale que le estás escuchando, que te interesa lo que está diciendo. Y escúchale, claro, no hagas del asentimiento un tic.

      Verdad
      La verdad siempre convence
    • Con la verdad por delante. Es lo más importante para lograr que la otra persona vea las cosas a través de nuestros ojos. Si creemos algo realmente, es mucho más fácil transmitirlo de una forma clara y potente, sin caer en frases manidas y en conceptos convencionales. Por otra parte, tendremos la fuerza y seguridad que nos aporta el saber conscientemente que no estamos engañando a nuestro interlocutor. Y eso se nota. 

    • Da detalles y explicaciones suficientes, pero tampoco te extiendas en exceso. Las vaguedades y generalizaciones crean la sensación de desconocimiento o de embuste. Céntrate sobre todo en los detalles que pueden interesar a la persona con la que hablas.  

    • Habla con conocimiento de causa. Demuestra que conoces el tema sobre el que estás hablándole a tu interlocutor, eso le dará seguridad en tu juicio. Y parte de ese conocimiento, es reconocer si no se sabe algo concreto sobre ese tema o sobre otro. Nadie es perfecto, por lo que no convence el que quiere pasar como tal. 

    • Debes saber terminar la conversación. No caigas en la trampa de las charlas interminables, porque dejan muy mal sabor de boca. Un final a tiempo, en el que recapitulemos los temas tratados y demos las gracias por el tiempo que nos han dedicado, es la guinda del pastel para convencer. 


    Convence con el lenguaje gestual

      Mirada
    • Mira a los ojos. ¿Qué sensación te da que estén hablando contigo y que no te miren a los ojos? ¿Que tienen algo que esconder? ¿Desinterés? ¿Desconfianza? Pues ya sabes lo que no debes hacer. Mira siempre a los ojos a tu interlocutor. Aunque debes tener la precaución de retirar de vez en cuando la mirada de forma momentánea, para darle tiempo a descansar. Evita también una mirada intensa y demasiado escrutadora. Puedes practicar la mirada de negocios (en el triángulo que forman los ojos y el centro de la frente), que es cómoda para ambas partes si la relación no es demasiado estrecha.

    • Sonríe. La llave mágica de las relaciones. Una sonrisa abre muchas más puertas de las que crees, incluso cuando la otra persona está demostrando una actitud algo hostil. Si la sonrisa es sincera y acogedora, la otra persona se mostrará mucho más receptiva hacia ti y hacia tu mensaje. Evita las sonrisas en momentos muy tensos, en discusiones y si vas a comunicar noticias desagradables, porque puede ser malinterpretada.

      Grupo hablando
    • No cruces los brazos ni las piernas. Este tipo de posturas cerradas, funcionan como una barrera ante la otra persona, lo que menos necesitas si quieres convencer a alguien. Deja que tu mensaje fluya con la menor cantidad de obstáculos posibles.

    • No escuches con la barbilla levantada. Esta postura demuestra soberbia y superioridad, lo que pondrá a la defensiva a tu interlocutor. Mírale de igual a igual, incluso desde el ángulo de tu cabeza.

    • Practica el contacto físico. Según el receptor que tengas enfrente y cómo se desarrolle la conversación, si ves que es necesario tocarle el brazo o el hombro para apoyar tu discurso, hazlo. Pero, cuidado, el contacto físico puede convertirse en un campo minado si no lo utilizas de manera oportuna.


    Y tú ¿vences o convences?



     

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