lunes, 9 de septiembre de 2013

Secretos para Generar Confianza en tu Cliente

mano de bebe confiando"Es de mi total confianza", "ese no es de fiar", "¿es de confianza?"... son frases que utilizamos a menudo, porque la confianza o la falta de ella es muy importante. Tan importante que es uno de los pilares sobre los que se basan las relaciones, tanto personales como profesionales.


Generar confianza es un asunto laborioso, que requiere tiempo y esfuerzo. Sin embargo, perderla es cosa de un instante. Y cuando se pierde, es muy difícil lograr recuperarla.


Quien tenemos enfrente nos evalúa para comprobar si somos dignos de confianza y, para ello, se fija en tres puntos fundamentales:


  • La imagen que transmitimos.
  • En lo que decimos y en cómo lo decimos.
  • En lo que hacemos y en cómo lo hacemos. 


perro guia
Confianza...
Según la coherencia que haya entre ellos, la persona comenzará a hacerse una idea de si somos de fiar o no, así de sencillo.


¿Cómo conseguir entonces esa coherencia que se traduce en confianza? Pues con esos secretos a voces que todos los conocemos, aunque debamos recordarlos de vez en cuando. Algunos de esos consejos:


  • Cuida la primera impresión. Ya conoces la frase de Oscar Wilde: "No hay una segunda oportunidad para una primera impresión". 
    verdad
  • Analiza detenidamente la imagen que transmites y cómo lo haces, para ello puedes pedir opinión a alguien de confianza o tener en cuenta comentarios que te hayan dado tus clientes. Si detectas que hay discordancias entre lo que pretendes transmitir y lo que realmente perciben los demás, trata de eliminarlas.
  • Mira a los ojos. Si la persona que tenemos enfrente desvía la mirada, solemos pensar que tiene algo que esconder o que no le interesamos. Eso sí, sin utilizar ese tipo de miradas tipo rayos X que intimidan al interlocutor; una mirada franca y amable es suficiente para generar confianza. 
  • Estrecha la mano de forma segura y cordial. Es el primer contacto físico con el cliente y transmite quién eres y qué intenciones tienes.
  • Sé sincero y honesto, pero sin utilizar la verdad como arma arrojadiza.
  • Busca la transparencia en tus palabras y, sobre todo, en tus actos. Deberías ser lo que el otro ve, ni más, ni menos.
vaso de agua
Siempre transparente, como el agua
  • Una forma de demostrar esa transparencia es hablar de ti y de tu historia; con mesura, por supuesto. Lo justo para que tu cliente vea que eres un ser humano, no un depredador, eso cambiará su perspectiva.
  • Mantén tu palabra. Una de las formas para conseguirlo es no prometer nunca más de lo que puedes cumplir.
  • Se constante en tu forma de actuar y de comunicar. Si cambias frecuentemente de registro, tu interlocutor se sentirá desconcertado y, de ahí a la desconfianza hay sólo un paso.
  • Termina siempre lo que empieces y hazlo con la misma fuerza con la que lo comenzaste. Nadie se fía de quien no es capaz de terminar nada de lo que empieza.

comienzofinal

  • No pongas excusas, si has cometido un error reconócelo y no cargues la culpa a otro.
  • Hablando de errores, para demostrar que eres de fiar, es conveniente equivocarse de vez en cuando; alguien demasiado perfecto despierta sospechas.  
  • No hables nunca mal de la competencia. Genera una desconfianza instantánea en quien escucha.
    diana
  • No digas que eres el mejor, demuéstralo con hechos, no con palabras altisonantes. Nada da más seguridad en una relación con un cliente que ofrecerle un buen resultado.
  • Se amable, las personas tendemos a fiarnos más de un trato cordial y amable. Ojo, si te pasas de simpático, se cambiarán las tornas y desconfiarán automáticamente de ti; el comportamiento demasiado obsequioso o alegre se asocia a personas con intenciones poco claras, por decirlo de una forma elegante.
  •  Se profesional y demuéstralo. Alguien que se nota que sabe de lo que habla o lo que hace, genera confianza inmediatamente. Si conoces bien tu producto, tu empresa y tu sector, se nota, te lo aseguro.
resultados
  • Presenta soluciones que busquen el win-win entre ambas partes. Alguien que demuestra que sólo le interesa su propio beneficio despierta animadversión e inseguridad.
  • Defiende las condiciones que le has ofrecido a tu cliente. Si cambias constantemente según cómo reaccione, pensará que no sabes muy bien lo que haces o que tus primeras propuestas eran un engaño, así que desconfiará.

 
El éxito personal y profesional depende de la confianza que sepamos ganar... y mantener.




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