domingo, 12 de agosto de 2012

Casos de Mala Atención: No Tenemos Nada para Usted

Este post surge a partir de una noticia que he leido sobre una novia a la que discriminaron en una tienda de trajes nupciales por tener una talla grande. Me ha parecido algo tan pérfido y miserable que no he podido resistirme a incluirlo en esta sección de casos de mala atención al cliente.


Pinchando aquí podéis leer la noticia.


Poneos en situación: una novia va totalmente ilusionada y nerviosa a comprar su traje de novia (¡¡su traje de novia!!) y de repente se ve asaltada con el típico: "no tenemos nada de su talla (46), porque usted está gorda". Y, por si fuese poco, se ve rematada con el también típico: "aquí no hay nada que usted pueda pagar". Increíble, pero cierto.


Por desgracia, los comentarios desagradables sobre las tallas, grandes o pequeñas, son habituales en muchos establecimientos. Y deben, debemos, acabar con ellos. Probablemente en muchas de esas tiendas no haya ropa para tallas grandes, pero siempre se le debe comunicar al cliente con más delicadeza. Para ello es fundamental la profesionalidad y la empatía del vendedor.


Imaginad una conversación más adecuada entre dependienta y clienta en una situación similar:


Dependienta: -Buenos días. ¿Puedo ayudarle en algo?
Clienta: -Hola, buenos días. Me gustaría ver un vestido como el que tiene en el maniquí del escaparate.
Dependienta: -Claro. ¿Me podría decir qué talla tiene, por favor?
Clienta: -Una 46.
Dependienta: -Lo siento. Este fabricante sólo sirve hasta la 44 y, además, da muy poquita talla... Pero tiene este otro vestido que también es precioso y, aunque es también una 44, da más talla y le puede quedar muy bien. ¿Le apetecería probárselo?
Clienta: -¡Ah, perfecto! Es muy bonito también, me lo voy a probar a ver qué tal.


O esta otra conversación:


Dependiente: -Buenos días. ¿Puedo atenderle?
(El cliente tiene una talla 50)
Cliente: -Buenos días. Quería ver un pantalón vaquero azul oscuro.
Dependiente: -Vaya, lo siento mucho. Los fabricantes con los que trabajamos sólo nos traen pantalones de la 38 a la 46. 
Cliente: -¡Vamos lo de siempre! No hay manera de que encuentre un pantalón vaquero moderno de mi talla. Al final, siempre tengo que ir a tienda de ropa "de gordos" donde toda la ropa es feísima y para gente mayor...
Dependiente: -Tiene razón, los fabricantes no tienen en cuenta la diversidad. Pero le puedo recomendar la cadena de tiedas "XXXL" donde tienen ropa de tallas grandes con diseños muy actuales y de muy buena calidad. Tiene varias en la ciudad, ¿le apunto el nombre?
Cliente: -Muchas gracias por la información. Creo que voy a acercarme ahora mismo. Ha sido muy amable.


En la primera conversación, la dependienta se a apuntado dos tantos: uno de ellos a nivel profesional, porque ha ganado una clienta y, probablemente, una venta; el otro lo ha ganado a nivel personal, porque no ha dañado la autoestima de la clienta.


En la segunda conversación, realmente no había talla para el cliente, pero el dependiente le ha dado una alternativa al cliente y ha evitado herir sus sentimientos.


Respetemos siempre los sentimientos y autoestima de nuestros clientes, no necesitan sentirse juzgados o criticados, sólo quieren una buena atención por nuestra parte. Recuerda que todos somos clientes.


En próximos post de este espacio, comentaré otros casos en los que se prejuzga al cliente por su poder adquisitivo.

jueves, 9 de agosto de 2012

Compra On-Line Responsable: Ejemplos de Cláusulas Abusivas

Para finalizar esta serie acerca de la compra on-line responsable, me gustaría dejaros algunos ejemplos de cláusulas abusivas habituales en el comercio electrónico, para que podáis evitarlas.

Soy consciente de que rebatir estas cláusulas es algo incómodo y laborioso pero, como clientes, tenemos el derecho y el deber de no consentir malas prácticas en ninguna actividad.


Algunas de estas cláusulas son:

  • El establecimiento on-line puede cancelar unilateralmente el pedido o contrato, sin explicaciones ni compensación.

  • El establecimiento on-line puede cambiar unilateralmente las condiciones del pedido o contrato.

  • El vendedor somete el contrato de compraventa de productos o servicios a tribunales distintos de la residencia del comprador (ciudad, C. Autónoma o país).

  • El proveedor no asume ninguna responsabilidad por errores o retrasos en la entrega por su parte.

  • El establecimiento no respeta el carácter vinculante de la publicidad que hace en su sitio web.

  • El establecimiento on-line no asume su responsabilidad en caso de que haya habido errores en la publicidad de su web (precios, condiciones, disponibilidad, características, ofertas, etc.)

  • El vendedor no indica claramente los plazos de entrega o los gastos añadidos.

  • El proveedor no actualiza el tipo impositivo. Cuidado con este apartado y los incrementos reiterados del IVA para que no os llevéis desagradables sorpresas.

  • Si se abre el embalaje del producto o se prueba, reintegran un menor importe. ¿Cómo saber si no se quiere el producto si no se ha visto o no se ha probado?

  • El comprador asume los gastos de devolución en caso de que haya que reparar o cambiar algún producto por causas ajenas a él.

  • El vendedor carga un precio fijo por desistimiento del contrato sin que se haya enviado previamente el producto y sin que se hayan generado siquiera unos gastos de envío.

  • El proveedor exige el embalaje original para su devolución.


Recordad que no estáis obligados a aceptar cláusulas abusivas, salvo que así lo deseéis. Si cada uno de nosotros asume su responsabilidad como consumidor y rechaza este tipo de prácticas, conseguiremos poco a poco cambiar las malas conductas de algunas empresas.

En caso de que tengáis dudas acerca de las cláusulas y condiciones de una compra o contrato, podéis consultar en la Dirección General de Consumo de vuestra Comunidad Autónoma o en la Oficina Municipal de Información al Consumidor (O.M.I.C.) de vuestra localidad localidad.

Compra On-Line Responsable: la Postventa

lunes, 6 de agosto de 2012

La Posición Relativa en la Interacción con el Cliente (I)

El ser humano se coloca en el espacio del que dispone de una forma natural e inconsciente. Esta posición revela las relaciones que tiene con los otros: amistad, colaboración, confrontación, inclusión-exclusión, etc.


La comunicación se basa en el lenguaje verbal y no verbal, incluida la proxemia, por ello, cuando tratamos con nuestros clientes, debemos ser conscientes del espacio (suyo y nuestro) y ponerlo al servicio de nuestra interacción con el cliente.


Una de las formas de poner el espacio a disposición de una mejor comunicación con nuestro cliente es la colocación en la mesa en la que estamos atendiendo a nuestro cliente. Según la ubicación de cada uno en la mesa, podemos generar el sentimiento de:

 

Ajedrez peones en ángulo: amistadAmistad. En este caso, los interlocutores se sientan en ángulo, preferentemente recto. Es una postura amable y poco formal, expresando amistad y buena predisposición. Es la postura ideal para negociar y para compartir, tanto en la vida personal como profesional. En caso de que sea difícil conseguir esta posición por las características físicas de la mesa o por intención expresa del cliente, intenta colocar la silla en diagonal, conseguirás el mismo efecto. Eso sí, si debes amonestar a un empleado o tratar un tema en que necesites mantener una posición de poder, evita esta postura.

 

Ajedrez peones codo con codo: colaboraciónColaboración. Esta postura es la ideal para trabajar  y dirigirse a una meta común. Es el codo con codo, física y metafóricamente. Cuidado con tomar esta posición desde el principio, el cliente puede sentirse agobiado y establecer, sin quererlo una barrera infranqueable. Sería ideal mantener toda la conversación en posición de amistad y, en el momento más importante de la negociación, pasar a esta posición, consultando antes (¿le importa que me siente a su lado para que revisemos el contrato?)

 

Ajedrez caballos enfrentados: confrontaciónCompetencia o confrontación. Aunque es la posición más difícil, es la más habitual en el mundo de los negocio (incluso en el terreno personal). Es una postura de enfrentamiento, porque divide la mesa en dos frentes, con lo que es complicado conseguir una comunicación colaborativa y amable (salvo que sea eso lo que deseas conseguir). Colocar la silla en ángulo, mejorará la comunicación, pasando de la confrontación a la amistad. Esta posición de enfrentamiento se agrava si a la hora de pasar documentos a nuestro cliente, quitamos elementos de su territorio y ponemos los nuestros. Quitar su móvil o su bolígrafo de la mesa para ponerle delante el contrato, generará una incomodidad automática en el cliente, sin saber porqué, derivados de la sensación de invasión. Para este caso, lo mejor es colocar el documento en zona neutral para que sea el cliente el que lo recoja, de esta forma no lo percibirá como una invasión de su territorio.

La próxima vez que te sientes con un cliente para negociar, se consciente del espacio y de cómo lo utilizas.



viernes, 3 de agosto de 2012

Compra On-Line Responsable: la Postventa


Tras los anteriores post acerca de la compra on-line responsable, Seguridad y Proceso de Compra, veremos en esta ocasión, qué tener en cuenta durante la postventa


  • Siempre que puedas, abre el producto delante de quien te entrega el paquete del producto para comprobar que te dan lo que has pedido. Si no estás conforme, devuélvelo. Eso sí, es un derecho del comprador, no una obligación; si el proveedor de exige que abras al producto delante del repartidor, estaríamos hablando de una cláusula abusiva.


  •  Recuerda que puedes devolver el producto en una semana a partir de la entrega del producto o del comienzo de la prestación del servicio sin necesidad de justificación. Si el establecimiento on-line no te lo ha avisado en sus condiciones, tienes hasta 3 meses para hacerlo. Ojo, los productos que puedan ser reproducidos no se ven afectados por esta norma.


  • En las devoluciones sin penalización no te pueden cobrar ninguna cantidad añadida, salvo el coste directo de la devolución del producto.


  • En caso de no conformidad con el contrato (el producto es defectuoso, no se te ha entregado lo que has pedido, etc.) el proveedor debe proceder a devolverte la cantidad íntegra de lo que has abonado. Si deben repararte o cambiarte algún producto por esta no conformidad no te pueden cargar ningún gasto más, ni siquiera los de envío. 


  • En caso de que no puedan entregarte todos los productos solicitados en el pedido, deben pedirte autorización bien para entregarte el pedido incompleto, bien para retrasar la entrega hasta completarlo. Eso sí, te deben informar acerca de los gastos de envío, en caso de que haya que hacer más de una entrega. En este caso, habrá que tener en cuenta los plazos de entrega y las cláusulas por demora, si las hubiese.


  • No te pueden enviar otros productos que no hayas solicitado expresamente, salvo muestras comerciales sin coste.


  • Por supuesto, deben facilitarte en una factura de compra antes de la entrega o junto con el producto que te envíen.


En caso de duda, lo mejor es consultar tus derechos en tu Ayuntamiento, en cualquiera de las organizaciones de consumidores y usuarios o en el Instituto Nacional de Consumo



Compra On-Line Responsable: Seguridad
Compra On-line Responsable: el Proceso de Compra 
Compra On-Line Responsable: Ejemplos de Cláusulas Abusivas