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miércoles, 8 de junio de 2022

Confirming: una Forma de Financiación que Debes Conocer

Si tienes un negocio, la financiación es fundamental. Es una gran verdad que ningún emprendedor o empresario puede perder de vista. Lo ideal sería contar con financiación propia, pero también es necesario recurrir a la ajena en un momento u otro. Y eso no significa endeudarse sin ton ni son, sino garantizar el crecimiento y la rentabilidad cuando sea preciso.

 

Y la financiación ajena puede llevarse a cabo de distintas maneras: pólizas de crédito, préstamos bancarios, líneas de crédito, créditos empresariales, crowdfunding, crowdlending, FFF (Friends, Family and Fools), leasing, renting, factoring, confirming... Y hoy quiero centrarme en el último, el confirming, porque es un medio que te conviene conocer.


¿Te interesa? Pues te invito a que sigas leyendo...

 

Confirming: una forma de financiación que debes conocer

 

Qué es el confirming

 

Es un producto que funciona como manera de financiación del que pueden disponer las empresas.

 

Es importante no confundirlo con el factoring, porque es justo lo contrario. En el caso del factoring, es el proveedor el que recurre a la entidad financiera para que le financie y asegure los pagos de sus deudores. En el del confirming es el cliente el que quiere financiar sus deudas con los proveedores a través de un banco o financiera.

 

La entidad financiera con la que se tiene contratado el confirming gestiona, adelanta el importe de la factura al proveedor y asegura su pago, de modo que puede cobrarla antes de que llegue su fecha de vencimiento, si así lo desea. 

 

En qué consiste

 

El cliente pacta con la entidad financiera el tipo de interés, comisiones y otras condiciones relativas al confirming.

 

El cliente recibe la factura por parte del proveedor.

 

El cliente, envía a la primera las órdenes de pago confirmadas antes de que llegue su vencimiento. La entidad financiera estudia y aprueba el pago.

 

La entidad informa al proveedor del importe y la fecha de pago, siendo éste el que decide qué facturas quiere anticipar y que le adelanten el cobro (implica financiación) o si espera a que llegue su fecha de vencimiento. Esto se hace a través de un contrato-respuesta.


Persona con una calculadora en la mano y documentos de fondo


Quienes están implicados


El cliente, que es el que adquiere productos y servicios a sus proveedores. Este es quien solicita a una entidad financiera esta financiación y que emite el confirming.

 

El proveedor, que es el que recibe el pago por esos productos y servicios, y que puede obtenerlo incluso antes de que llegue su fecha de vencimiento.

 

La entidad financiera, que es la que ofrece el servicio de confirming.


A continuación te detallo cuáles son las ventajas e inconvenientes principales tanto para el proveedor como para el cliente.


El cliente

 

El cliente que ha hecho una compra o contratado un servicio se beneficia, puesto que pueden aplazar el pago de sus facturas.

 

Este sistema permite que el cliente pueda gestionar mejor su circulante.  


Simplifica y abarata la gestión administrativa de los pagos. 

 

Se pueden financiar los pagos a proveedores.

 

Mejora las relaciones comerciales con los proveedores


Dos personas estrechándose la mano


Se mejora la imagen de solvencia económica de la empresa ante los proveedores.

 

El principal inconveniente es el coste, aunque también lo es el hecho de limitar los medios de pago que permitirá la entidad financiera.


El proveedor


Puede cobrar su factura como si fuesen al contado o a su vencimiento, según le convenga en cada momento.


Se evitan los riesgos de impago.


Puede obtener financiación sin tener que recurrir a su línea de crédito.


Al igual que en el caso del cliente, facilita y abarata la gestión de cobros. 

 

La principal desventaja es la del precio de la financiación, que puede ser importante.


Tipos de confirming


Dependiendo de la forma de pago


Simple o estándar: en este caso el abono de las facturas se realiza a su vencimiento.

 

Inversión o pronto pago: el pago de las facturas se hace antes de que llegue su fecha de vencimiento. Cuando vence el plazo, la entidad carga el importe que ha adelantado al proveedor, más comisiones e intereses.

 

Financiación: el cliente paga la factura íntegra al proveedor al vencimiento, pero financia su pago a la entidad en un plazo (por así decirlo, lo retrasa). Llegado ese plazo, la entidad le cobra la cantidad financiada, junto con las comisiones e intereses correspondientes. 


Persona añadiendo monedas a pequeños montones


Dependiendo de la parte de asume el riesgo de impago


Sin recurso: si el cliente no paga, el vendedor o prestador del servicio no asume ningún riesgo en caso de impago.

 

Con recurso: el proveedor se compromete a asumir el pago si produce un impago por parte del cliente.

 

¿Qué opinas del confirming? ¿Piensas que te puede interesar?

 

 

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miércoles, 15 de diciembre de 2021

Comprar Ahora y Pagar Despues: ¿Es Realmente una Buena Idea?

Las compras a plazos han existido toda la vida. ¿Quién no ha recurrido alguna vez a esta forma de financiar la adquisición de artículos costosos? Vehículos, electrodomésticos, dispositivos electrónicos, viajes... Para poder acceder a determinados bienes para los que no se tiene disponible el importe contante y sonante en la cuenta ha habido siempre tres opciones (aparte de prescindir de ellos, claro): ahorrar y realizar la compra cuando se ha conseguido el importe, pedir un crédito al banco o hacerse con el artículo ahora y pagarlo en cómodos plazos, ya sea a una entidad financiera o al propio proveedor. 

 

Pero de un tiempo a esta parte, la opción de los plazos, que sigue existiendo tal y como la hemos conocido antes, ahora se suma una enorme oferta de financiación digital, que permite aplazar el total del importe uno o varios meses después de la compra, o que facilita el pago dividiendo el pago en varios plazos. El "compra ahora y paga después" o BNPL (Buy Now, Pay Later) Una ventaja añadida que ofrecen los proveedores de este tipo de financiación a los compradores es que en una buena parte de los casos no cargan intereses, puesto que éstos se les cobran a los comerciantes. 

 

Si quieres conocer las ventajas, desventajas y qué tener en cuenta a la hora de recurrir al compra ahora y paga después, no tienes más que seguir leyendo. 


Comprar ahora y pagar después: ¿es realmente una buena idea?


Desventajas de comprar a plazos


La facilidad de comprar sin tener que desembolsar ni un euro en el momento, es el camino perfecto para gastar más dinero del que nos permite el presupuesto

 

Es fácil no ser consciente del precio total, al no ver que sale inmediatamente de la cuenta corriente.

 

Desconecta al comprador de su verdadero poder adquisitivo, puesto que se siente más rico de lo que es.

 

Es fácil comprar a precios más altos, porque al no pagar el importe íntegro, sino en cantidades más pequeñas, el bien puede parecer más económico de lo que realmente es. 

 

Invita a comprar artículos que nunca se adquirirían si se tuviese que desembolsar su importe de manera inmediata. Y no estoy hablando de comprar una lavadora de 800 euros, porque se ha estropeado de forma intempestiva la que se tenía en casa, cuando se tienen 3 niños pequeños y se cuenta con un salario de 1.200 euros mensuales. Porque en ese caso es evidente que la compra del electrodoméstico implica casi una nómina y que hace falta, se tenga o no se tenga el dinero ahorrado. Me refiero a adquirir un smartphone de 1.500 euros o unas zapatillas de 300, cuando se tiene una paga (que proporcionan los padres, por ejemplo) de 250 euros al mes. 

 

Fomenta el endeudamiento irresponsable. Se comienza con un "total, si son 50 euros al mes" y se termina con plazos acumulados de varios cientos.  

 

Pared de ladrillo en la que hay escrito: "until debt tear us apart"


Ventajas

 

Te permite adquirir bienes de cierto valor, incluso aunque no tengas el dinero disponible en tu cuenta. 

 

Es una opción ideal cuando surgen compras de emergencia y no se tiene saldo suficiente.

 

Podrás aprovechar ofertas interesantes, incluso aunque no puedas permitirte el pago inmediato del artículo.

 

En caso de que te convenga por el motivo que sea mantener tu liquidez, pero te haga falta comprar algo, este sistema de financianción puede ser una herramienta muy interesante.

 

Mujer sosteniendo una bolsa en su mano

 

Consejos antes de comprar ahora y pagar después

 

Como has visto, esta forma de financiación tiene desventajas y ventajas, por lo que la decisión siempre será tuya. En cualquier caso, estos consejos te pueden ayudar a la hora de decidir lo que más te convenga.

 

Ten en cuenta que antes de permitirte pagar a plazos, estudiarán tu solvencia de forma más o menos exhaustiva. De hecho, puede que cambien las condiciones que te ofrecen si cambia de forma drástica tu economía o dejas de pagar algún plazo. 

 

Ten presente que una deuda implica una carga económica, desde luego, pero también puede conllevar una carga emocional y estrés.

 

Analiza si realmente necesitas ese artículo o si es un capricho. Y si realmente te hace falta, plantéate si te conviene a ese precio o te sirve uno más económico. 

 

Compara el precio del producto con otros similares, pero que no te ofrecen la posibilidad de pagar a plazos. Si es sensiblemente más caro, valora si te conviene ahorrar y esperar o incluso pagarlo con la tarjeta de crédito del banco, incluso si te cobran intereses.

 

Mujer dibujando el símbolo del dólar en un cuaderno

 

Estudia si el proveedor o la plataforma que te ofrece la financiación es realmente fiable.

 

Lee la letra pequeña (toda) del contrato de financiación. Ya sé que es algo poco agradable y farragoso, pero es necesario para evitar sorpresas.

 

Comprueba si te cobrarán intereses, comisiones o gastos

 

Infórmate acerca de la posibilidad de adelantar (amortizar) los pagos pendientes, en caso de que tu situación económica te lo permita. 

 

Lleva un control de tus ingresos y de los pagos mensuales que tienes antes de sumar uno más. 

 

Agendas para llevar el presupuesto doméstico

 

En caso de que el pago se difiera uno o más meses, haz una previsión de tus finanzas en el momento en el que te lo vayan a pasar al cobro. 

 

¿Has recurrido alguna vez al BNPL? ¿Qué opinión te merece?


 

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jueves, 12 de diciembre de 2019

Cómo Financiar Tu Emprendimiento

Tanto cuando inicias un negocio como una vez que ya estás funcionando a pleno rendimiento, vas a necesitar muchas cosas, entre ellas liquidez. Puesto que esa liquidez es la que te va a permitir hacer frente a gastos e inversiones.

 
Porque vas a necesitar comprar equipos, adquirir materia prima para poder producir, vas a tener que pagar los suministros, hacer frente a los impuestos, pagar las nóminas... y para eso hace falta dinerito, siento ser yo la que te lo diga.

 
La falta de liquidez puede poner tu negocio en peligro, puesto que puede dejarte sin margen de maniobra para poder desarrollar tu actividad o incluso generarte deudas que te lleven al desastre.

 
Antes de comenzar tu proyecto emprendedor tendrás falta de liquidez por defecto, salvo en pocos y gloriosos casos, y también en otros momentos puntuales a lo largo de la vida de tu negocio. Y para eso necesitarás financiación. A continuación comparto contigo algunas formas de financiación que pueden ayudarte a conseguir esa ansiada liquidez


Cómo financiar tu emprendimiento

 
Financiación propia

 
El hecho de aportar tu propio dinero para emprender es fundamental, puesto que si tú no apuestas por tu proyecto, difícilmente podrás conseguir que lo apoyen los demás. De hecho, la mayoría de inversores no te financiarán si antes no has puesto dinero tú como fundador.


Por otra parte, poner dinero de tu bolsillo es una forma de que realmente sientas tuyo el proyecto.


Y no olvides que todo aquello que aportes tú, no tendrás que devolvérselo al banco o a otros inversores, es decir, evitarás deudas. 


Puedes lograr ese capital que vas a aportar a tu negocio a través del ahorro o de la capitalización del paro


Y también puedes realizar aportaciones no dinerarias como propiedad industrial o intelectual, una propiedad inmobiliaria (una oficina, un piso o una nave que vayas a utilizar para la actividad), mobiliario, equipos informáticos o tecnológicos.


Si el proyecto lo vas a financiar íntegramente tú mismo, sin endeudarte, se llama Bootstraping. En ese caso tendrás que poner todo el dinero tú, invertir con mucho cuidado, reducir al mínimo los gastos... y cruzar los dedos.

 
Familia y amigos

 
Es la financiación que se consigue a través de familia, amigos y conocidos que apuestan por tu emprendimiento con los ojos cerrados. El famoso triplete FFF (family, friends and fools).


Es una forma muy cómoda de inyectar dinero, pero ten mucho cuidado, porque puede ser fuente de problemas a largo plazo.


Persona sosteniendo billetes de euro en las manos


Deberías documentar los préstamos de todos y cada uno de los inversores, aunque sean de confianza. Indicando el importe, el plazo de devolución y.... los intereses que les vas a pagar. Porque deberías pagarles intereses, como a cualquier otro inversor, aunque sea poco. Por otra parte, deberíais comunicar el préstamos entre particulares a Hacienda, por el bien de todos.


Piensa que cualquier entrada de dinero, debería estar justificada. El dinero que llegue a tu negocio tiene que pasar por el banco (o así debería ser) como ingreso, lo que implica que debes poder justificar de dónde sale, incluso si es un préstamo de un familiar o un amigo. Si no lo haces la AEAT puede ponerte las cosas muy difíciles en caso de que te haga una inspección. En caso de que el dinero lo guardes en la caja y pagues con él los gastos, tiene su riesgo. En primer lugar, no constará como ingreso, con lo que tus cuentas estarán menos saneadas de cara al público (banco, balances...). En segundo lugar, hay restricciones en cuanto a los pagos que puedes hacer en efectivo, por lo que únicamente podrás utilizar ese dinero en efectivo para pagos menores. 


También puedes darles una participación en el negocio, según sea su aportación.

 
Financiación bancaria

 
Es uno de los medios de financiación más conocidos entre los emprendedores, más allá de los habituales FFF.


Puede conseguirse en la banca privada o a través la banca pública adscrita al Ministerio de Economía y Empresa (ICO - Instituto de Crédito Oficial).


La financiación se realiza a través de préstamos, créditos y microcréditos.


El principal escollo con el que un emprendedor se puede encontrar a la hora de solicitar financiación es el de las garantías, porque en estas entidades (tanto en bancos y cajas como las gestionadas a través del ICO) requerirán avales, garantías hipotecarias y otro tipo de respaldos que puedan asegurar que se devolverá el dinero prestado.


Cuando no se tienen las garantías que solicitan los bancos, se puede recurrir a la asociación con Sociedades de Garantía Recíproca. La función de estas sociedades es otorgar garantías personales a sus socios para que puedan financiar sus operaciones, a través de avales y otros medios que sirvan como respaldo para ello.


Personas sentadas a una mesa haciendo una operación en el banco

 
Fondos de capital riesgo

 
Estos fondos invierten en empresas (no cotizadas) que tienen un nivel alto de riesgo, pero con un gran potencial de éxito y crecimiento.


Esta inversión suele ser a medio plazo.


Exigen un porcentaje alto de participación en la empresa.


Esperan unos buenos rendimientos, lo que implica que te apretarán bastante para conseguirlos. 


Ponen a personas de su confianza en puestos relevantes.

 
Crowdlending

 
Se trata de un préstamo colectivo, es decir, que varios inversores privados prestan dinero el emprendedor y éste lo devuelve con un interés.


Este interés es más elevado que el que hay que pagarle a los bancos, pero no hay que enfrentarse a las garantías y las consecuencias de tener deudas con ellos.


El emprendedor debe devolver el capital invertido en un plazo que se haya establecido previamente.

 
Business Angels

 
Son inversores independientes que facilitan capital a emprendedores para determinados proyectos y negocios.


Estos negocios deben ser interesantes para el Business Angel, por eso es importante que la idea sea viable, potencialmente exitosa y rentable.


Estos inversores pueden reclamar una parte de la empresa y de los beneficios, incluso formar parte del proyecto o mentorizar al emprendedor.  


Sus inversiones suelen ser a largo plazo.  


Informe

 
Crowdfunding

 
Es el micromecenazgo masivo. Se trata de financiarse a través de contribuciones de terceros, generalmente particulares. Pueden ser amigos, familiares y otros inversores particulares.


Se apoyan en las redes sociales y en las plataformas específicas de crowdfunding, algo fundamental para que el alcance de la campaña sea el suficiente para llegar al importe necesario para el proyecto.


El emprendedor debe definir primero el importe mínimo necesario para su proyecto. Si se utilizan las plataformas, hay que indicarlo en ella. Así como las características del producto o servicio del que se tratará, la contribución mínima y las recompensas que se ofrecen.


Los inversores obtienen una recompensa proporcional a la contribución, que puede ser el producto o servicio que necesita la financiación para hacerse realidad, un descuento en esos productos o servicios...


En el caso del modelo de Equity Crowdfunding, los inversores aportan dinero a cambio de una participación en acciones en la empresa.

 
Subvenciones, ayudas y bonificaciones

 
Este tipo de financiación es pública y es muy variada en cuanto al  sector de actividad, el tipo de emprendimiento y de emprendedor, el ámbito geográfico en el que está radicado el negocio, etc.


En el caso de las empresas de nueva creación, las que tienen que ver con el sector medioambiental, social o tecnológico, puedes pedir ayudas y créditos blandos a organismos como la Comisión Europea, CDTI o ENISA.


Los requisitos para solicitar las subvenciones y ayudas suelen ser muchos y muy estrictos. Y no sólo afectan a los que te pedirán para concedértelas, sino los que te exigirán a posteriori, para justificar ese dinero que has solicitado.


El proceso es largo, por lo que desde que se solicitan hasta que se percibe la financiación puede haber un margen de varios meses. Eso implica que no tendrás el dinero disponible cuando comiences la actividad, algo a tener en cuenta a la hora de preparar la planificación financiera de tu emprendimiento.


No siempre cubren el 100% del proyecto o la partida concreta de la convocatoria.


Si no cumples los requisitos que justifiquen la subvención o ayuda que has recibido, te exigirán que devuelvas el dinero.


Emprendedores en una reunión

 
Factoring

 
Es una forma de financiación que consiste en ceder los derechos de cobro (facturas, recibos, pagarés...) a una entidad, que te adelantará el dinero a cobrar por ellos a cambio de unos intereses y unas comisiones.


Según el importe de esos derechos de cobro y el que supongan los intereses y comisiones, es una forma muy interesante para lograr que entre dinero en tu empresa.


Es importante que sepas que si el cliente no paga, te reclamarán el importe de ese derecho de cobro más unos gastos e intereses.


Te invito a que leas nuestro post Factoring: Todo lo que Debe Saber una Pyme, para que conozcas más acerca de este tipo de productos. 

 
Leasing financiero

 
Si necesitas comprar equipamiento, puede que te interese hacerlo mediante esta fórmula, que consisten en un alquiler con derecho a compra a la finalización de un período.


Esto te permite no tener que hacer el desembolso inicial al completo para adquirir el bien, lo que puede darte un cierto pulmón durante un cierto tiempo.


Cuando finalice el plazo podrás decidir si compras el bien, lo devuelves o renuevas el contrato.


En caso de que no quieras ejercer el derecho a compra al final del período, puedes recurrir al renting, aunque en los contratos de este tipo de alquiler puedes pactar la compra final si ambas partes estáis de acuerdo. 


Calculadora, dinero e informe

 
Pagos por adelantado

 
Como provisiones o anticipos. Es una forma de aumentar tu liquidez sin necesidad de recurrir a otro tipo de financiación que te costará dinero. Mi consejo es que si te es posible, pidas que tus clientes te hagan pagos a cuenta, sobre todo si no son muy buenos pagadores. Si la cantidad total es muy grande, puedes pedir que estos pagos anticipados sean varios, coincidiendo con hitos del proyecto o con una periodicidad razonable y que te aporte liquidez (y seguridad en los cobros). 


Si cobras mediante recibo por trabajos recurrentes durante todo el año, puede que te interese pasar al cobro un recibo anual en lugar de 12 a lo largo del ejercicio. Eso dependerá de si te convienen más los ingresos recurrentes, aunque sean más pequeños, que uno más grande e inmediato. En cualquier caso, si los productos o servicios te van a suponer gastos, es muy recomendable cobrar una parte por adelantado a tu cliente. No tengas miedo a proponerlo.

 
Atrasar los pagos a proveedores

 
Aunque la Ley Antimorosidad marca unos plazos máximos para pagar a los proveedores, tanto los privados como los públicos, lo cierto es que los pagos se retrasan cada vez más.


Es una mala práctica, sin duda, pero que te permite financiar tu negocio sin necesidad de endeudarte. Si tu cliente te paga en plazo o incluso por adelantado, mientras que tu proveedor puede esperar 30 días, tú estarás utilizando ese dinero para sanear tu tesorería o para hacer inversiones sin necesidad de endeudarte.


Eso sí, debes valorar muy bien a qué proveedores les puedes retrasar los pagos y a los que no. Hacerlo con un autónomo que sabes que lucha con uñas y dientes para mantenerse a flote puede ser una forma de darle la puntilla definitiva, atrasar los pagos a una gran empresa que hace alarde de sus buenos resultados es otra muy distinta. 


Esta técnica es una de las preferidas de muchos (irresponsables) directores financieros, que incluso se vanaglorian de llevar años para pagar facturas a sus proveedores... Así que antes de hacerlo tú, valora si te gusta sufrirlo a ti. 


Mujer con un rayador de queso, "rayando" billetes y obteniendo monedas

 
Suscripción

 
Si comercializas productos de uso recurrente, en ciertos casos puedes ofrecer a tus clientes una suscripción. Este modelo es cada vez más frecuente, quizás porque es exitoso, al menos hasta ahora. 


Se puede aplicar a diferentes sectores. Desde productos para bebés a cosméticos, o incluso productos gourmet. Aunque es un modelo que se puede introducir para otros productos, e incluso para servicios. La imaginación al poder.


No es un modelo nuevo, puesto que los periódicos y revistas lo han hecho (y lo siguen haciendo) desde hace décadas. 


Espero que esta información te ayude a decidir cuál es la forma de financiación más apropiada para tu negocio.





Información de interés:

Ley 1/1994, de 11 de marzo, sobre el Régimen Jurídico de las Sociedades de Garantía Recíproca
Ley 14/2013, de 27 de septiembre, de apoyo a los emprendedores y su internacionalización
Ley 22/2014, de 12 de noviembre, por la que se regulan las entidades de capital-riesgo, otras entidades de inversión colectiva de tipo cerrado y las sociedades gestoras de entidades de inversión colectiva de tipo cerrado, y por la que se modifica la Ley 35/2003, de 4 de noviembre, de Instituciones de Inversión Colectiva  
Ley 5/2015, de 27 de abril, de fomento de la financiación empresarial


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miércoles, 7 de agosto de 2019

Factoring: Todo lo que Debe Saber una Pyme

Para muchas empresas, sobre todo micropymes y pymes, uno de los grandes problemas es el circulante a corto plazo, por lo que se suele recurrir a la financiación. Si eres emprendedor o tienes un negocio pequeño te habrás visto en la tesitura de tener muchas facturas pendiente de cobro, con plazos más o menos largos, pero no tener liquidez para afrontar tus obligaciones inmediatas. Es decir, tienes ingresos potenciales, pero no tienes dinero en el banco.


Una forma de financiarlo es el factoring, también llamado factoraje. El factoring lo proporciona un banco, una caja de ahorros o un establecimiento financiero de crédito (E.F.C.). También hay plataformas de financiación colectiva (crowdlending) que ofrecen factoraje y anticipo de facturas. 


Si quieres saber más acerca de esta forma de financiación, sigue leyendo... 


Factoring: todo lo que debe saber una pyme


Factoring


El factoring es la cesión de un crédito por parte de una empresa a una entidad financiera para que le adelante su importe, a cambio de unos intereses y unas comisiones. La entidad financiera en este caso se denomina factor, de ahí viene el término factoring.


Este mecanismo financiero incluye una serie de servicios que apoyan las operaciones como el asesoramiento, información sobre la solvencia de los deudores y la gestión del cobro, lo que le aporta un valor añadido.


Quién es quién en el factoring


Cedente. Es quien tiene facturas pendientes de cobro y que cede los derechos sobre ellas a un tercero.

Factor. Es la entidad financiera o plataforma de crowdlending que recibe y acepta la cesión de los derechos de cobro.

Deudor. Es el cliente que está obligado al pago de las facturas del cedente y que se ha originado por una venta de productos o prestación de servicios.


Tipos


Con recurso


La empresa que cede el crédito responde en caso de que el deudor no pague la factura o el derecho de cobro cedido a la entidad financiera.


Aunque la entidad se encargará de las acciones extrajudiciales y judiciales para cobrar, en caso de que no se pueda, devolverá la factura al cedente y exigirá la cantidad adelantada. 


Esta opción es la más habitual en el caso de empresas pequeñas o con una clasificación crediticia mediana.


Sin recurso


Es justo lo contrario del tipo anterior. La entidad financiera se hace cargo del impago del deudor.


Esta fórmula lleva aparejados intereses y comisiones más elevados que en el caso anterior. 


Este tipo de factoring es el que suele ofrecerse a empresas grandes y con una clasificación crediticia excelente. 


Con notificación


La empresa cedente o entidad financiera a la que la empresa le ha cedido la factura o el derecho de cobro, notifican la cesión al deudor. De ese modo, este último queda obligado a pagar lo adeudado directamente a la entidad financiera (según las condiciones pactadas), no a la empresa cedente del crédito.


Sin notificación


Ni el cedente ni la entidad financiera comunican al deudor la existencia del factoring, por lo que éste pagará directamente a la empresa y ésta a la entidad.


Nacional


Tanto los cedentes como los deudores residen en España.


Internacional


En caso de que el cedente reside en España y el deudor en otro país, se denominará "import". Y si es al contrario, será "export".  


Globalidad


En ciertos casos, la entidad puede requerir que la empresa ceda la facturación total de uno, varios o incluso todos los deudores que tenga. Esta fórmula figurará en el contrato como "con globalidad". Si no exige que toda o una parte de los derechos de los deudores se cedan obligatoriamente, se denominará "sin globalidad".


De agencia


Puede ocurrir que la empresa que cede los créditos actúa en nombre de la entidad financiera como agente, de tal forma que cobra de los deudores las facturas o derechos de cobro directamente y luego transfiere los fondos a la entidad. Este tipo de factoring se puede aplicar a cualquiera de las opciones anteriores.


Anticipo de facturas


No es propiamente un factoring, sino una línea de financiación en la que la empresa cede únicamente las facturas que desea financiar. Suele ser factoraje sin notificación, por lo que el deudor paga la factura a la empresa, siempre en una cuenta de la entidad. Los intereses y comisiones los cobrará la entidad previamente al adelanto de la factura. 


Dos personas cerrando un trato


Ventajas


  • Es una manera de tener liquidez de manera inmediata en tu empresa sin tener que recurrir a créditos y préstamos.

  • Convertirás operaciones a crédito con tus clientes en cobros al contado.

  • No se considera un préstamo, sino un intercambio de derechos de cobro entre empresa y entidad de crédito, por lo que no te impedirá pedir un préstamo más adelante en caso de que lo necesites al no afectar a tu CIRBE.

  • No tendrás que ocuparte de las gestiones para cobrar las facturas.

  • Al asesorarte en cuanto a la fiabilidad del cliente, reducirás la morosidad.

  • Los gastos financieros son deducibles en el Impuesto sobre Sociedades.

  • Te ayudará a planificar mejor tu tesorería.

  • Te facilitará el control contable de tu cartera de facturas.


Montones de monedas con brotes verdes en orden creciente y un reloj


Inconvenientes


  • Este instrumento de financiación tiene un coste, puesto que te aplicarán intereses (cerca del 2-3% del total cedido) y comisiones.

  • Los intereses se calculan en función del plazo de vencimiento, por lo que cuanto más largo sea éste, más te costará el factoring.

  • También influirá en el coste del factoraje el rating de tu cliente. 

  • En algunos casos te cobrarán gastos de estudio e incluso te obligarán a contratar un seguro.

  • La entidad establecerá un límite global de financiación tanto para el cedente como para los deudores. 

  • Si tu cliente no paga en plazo, puedes encontrarte con gastos añadidos si la modalidad es "con recurso".

  • Algunos clientes pueden percibir de forma errónea el hecho de que cobre las facturas otro que no seas tú, pensando que quizás te han intervenido y tu empresa no es fiable.

  • Habrá clientes a los que no les gustará demasiado que tengas contratado un factoring, porque en caso de que tengan que aplazar o atrasar el pago, contigo pueden negociarlo, con la entidad les será mucho más difícil.


Sin fondos


Qué pedirle al factoraje


A la hora de escoger el mejor factoring para tu empresa debes tener en cuenta lo siguiente:


  • Que la entidad que te lo proporciona sea solvente y fiable.

  • Que la forma de contratación sea sencilla y rápida.

  • Que te ofrezcan flexibilidad a la hora de contratar.

  • Que las condiciones sean claras y transparentes.

  • Que las comisiones e intereses te resulten ventajosos.


Espero que esta información te sea útil si necesitas recurrir al factoring para financiar tu empresa.




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miércoles, 15 de mayo de 2019

¿Qué Supone Realmente Avalar un Préstamo?

¿Te ha pedido alguien que le avales un préstamo? Si es así, antes de decirle que sí y poner tu firma en un contrato, incluso si se trata de alguien muy cercano, te aconsejo que leas este post, porque hay mucho en juego.


Un aval realmente es un contrato por el que una persona actúa como garantía de pago de quien solicita un préstamo. También se piden avales en otro tipo de operaciones, pero en esta ocasión me voy a centrar en préstamos y créditos a personas físicas.


Esa garantía de pago implica que si la persona que pide el préstamo, el avalado o deudor principal, no paga, el banco se lo exigirá al que garantiza el pago, el avalista.


¿Quieres saber más sobre los avales antes de firmar? Te invito a que sigas leyendo...


¿Qué supone realmente avalar un préstamo?
 

Cuándo se pide un aval


El aval se solicita cuando la entidad financiera percibe un riesgo de que el avalado (el que pide el préstamo) no devuelva el dinero prestado en todo o en parte. Con el aval la entidad financiera se asegura, o al menos lo intenta, el hecho de recuperar el dinero que se ha prestado y los intereses correspondientes.


Qué exige el banco al avalista


Generalmente el banco exige que el avalista o avalistas sea mayores de edad, tengan una solvencia financiera real que asegure el pago, como tener una nómina, una pensión o ingresos fijos anuales, no tener apenas deudas pendientes y tener un patrimonio con el que hacer frente al préstamo que se avala en caso de impago.


Esto implica que hay posibilidades que sea el que avala el que termine pagando el préstamo en lugar de que lo haga el deudor principal. Al fin y al cabo este último es el que carece de la solvencia necesaria para garantizar el pago de la cantidad prestada, los intereses y los gastos derivados del impago; no el avalista.


Qué supone un aval


Las condiciones que el deudor principal, el avalado, pacta con el banco para su préstamo, también afectan al avalista, por lo que debe estar enterado de las mismas y de lo que supone antes de firmar.


El deudor principal puede tener la intención firme y sincera de pagar todo el préstamo de forma puntual, pero puede haber muchas circunstancias que se lo pongan difícil: perder el empleo, gastos importantes e inesperados, una mala situación económica que se mantenga en el tiempo, incluso un divorcio.


El avalista contrae las mismas obligaciones de pago que el deudor principal y asume las mismas consecuencias legales que éste.


Bola y cadena
 
 
Aunque el que ha solicitado el préstamo no haya sido el avalista, aparecerá en la Central de Información de Riesgos del Banco de España (CIRBE), por lo que figurará como un riesgo similar al de haber solicitado un préstamos o un crédito, lo que disminuye la posibilidad de solicitar uno en nombre propio en caso de necesitarlo. 


Si el avalado deja de pagar, normalmente a partir de 3 cuotas, la entidad financiera puede dar por vencido el préstamo. Esto implicará que si hay un avalista de por medio y el deudor principal no pueda satisfacerlo, tendrá que hacerlo quien avala, con todo lo que conlleva. El banco podrá requerirle el pago de los recibos pendientes con los correspondientes intereses de demora, o incluso reclamarle que abone el importe total del préstamo (menos las cuotas ya pagadas si las hay), al considerarlo vencido.


El avalista responde con sus bienes presentes y futuros, por lo que la entidad financiera puede incluso embargarle su nómina (todo lo que supere el salario mínimo interprofesional), sus bienes inmuebles (también bienes muebles como el coche) o incluso futuros ingresos que pueda tener por cualquier concepto. Y dentro de los bienes inmuebles entra la vivienda habitual, por lo que pueden embargársela tranquilamente al avalista.


Hombre sacándose el forro de los bolsillos, bancarrota


La entidad financiera suele preferir el dinero antes que los bienes, pero no dudará en embargar los que considere necesarios.


Si el avalista fallece antes de que finalice el aval (que el préstamo se satisfaga totalmente por el deudor en plazo o antes de que esto suceda si lo paga anticipadamente), la obligación pasará a sus herederos si aceptan la herencia, respondiendo estos también con sus bienes presente y futuros. Si los herederos aceptan la herencia a beneficio de inventario, se responderá ante al aval con el patrimonio del avalista fallecido, no de los herederos. La aceptación de la herencia a beneficio de inventario implica que con el patrimonio del fallecido se hará frente a las posibles deudas que haya contraído y, en caso de que sobre algún patrimonio después de satisfacerlas completamente, se repartirá entre los herederos.


Quién es quién en el aval


Beneficiario del aval


Normalmente una entidad financiera, que es la que tiene el derecho de pedir que se ejecute el aval al avalista si el deudor principal del préstamo no cumple con sus obligaciones, es realmente el receptor final del aval.


Avalado


Es el titular del préstamo, es decir el que contrae con el beneficiario del aval la obligación del pago de la cantidad prestada, los intereses y gastos derivados de ese préstamo.


Avalista


Es quien garantiza el pago del préstamo en caso de que el avalado no haga frente a sus obligaciones.


Documentos y gafas sobre ellos


Condiciones del aval


Lee cuidadosamente las condiciones en las que vas a avalar, puesto que su aceptación o renuncia puede suponerte más de un quebradero de cabeza en caso de impago. Te puedes encontrar con:


Aval simple


En este caso el banco primero tendrá que reclamarle al deudor principal y después al avalista si el primero no ha cumplido con el pago.


Aval solidario


En caso de que el avalado no devuelva el dinero, podrá reclamarle al avalista el total de la deuda pendiente.


Aval parcial


Cuando se firma un aval parcial, el avalista responde únicamente de una parte de la cantidad prestada al deudor principal, de modo que en caso de impago no tendría que hacer frente al total de la deuda, sino de la cantidad avalada ante el banco. Lo ideal es avalar por una cantidad que ponga en riesgo únicamente una parte del patrimonio propio, es decir, un aval que suponga un 90% de tu patrimonio familiar es una completa locura, puesto que si el deudor principal no avala lo perderá todo... y tú también.


Aval con beneficios de división


Si hay varios avalistas, la deuda se divide entre todos. En caso de que se firme la renuncia a este derecho, se renuncia a la división y en banco puede reclamarle la deuda a uno de los avalistas, en lugar de ir contra todos los que figuren como tales.


Aval con beneficios de orden


En caso de que se haya firmado con beneficios de orden, la entidad financiera primero le reclamará al deudor (avalado) la cantidad adeudada y en caso de que no la satisfaga, irá contra el avalista. Si se renuncia a este derecho, el banco podrá reclamar el dinero en el orden que más le convenga, lo que significa que si prevé que el avalista pueda pagar antes y con mayor seguridad que el avalado, irá contra el primero. Imagina una pareja joven que va a comprar una casa y necesita que les avalen los padres de ambos. Pues bien, si no pueden hacer frente al pago del préstamo, el banco podrá exigirle que responda únicamente a los padres de uno de los miembros de la pareja, si prevé que es más fácil que puedan satisfacer las cantidades pendientes. 


Cinta amarilla con indicación de peligro en color rojo


Aval con beneficios de excusión


No, no es una errata, es excusión, no exclusión. Si se firma el aval del préstamo con este tipo de beneficios, implicará que al avalista no se le podrá reclamar cantidad alguna hasta que el banco no haya ejecutado todos los bienes del avalado. Si se renuncia a este tipo de beneficios (algo muy habitual en las cláusulas de los préstamos), la entidad financiera podrá reclamarle la cantidad adeudada al avalista antes que al avalado (deudor principal).


Con cláusula de compensación de saldos


Si se firma este tipo de cláusula, se permitirá al banco que compense los saldos negativos (la cantidad adeudada y no pagada por el deudor principal) con los saldos positivos que tengas en cuenta con esa misma entidad, es decir, te pueden meter la mano en tu cuenta. Si no firmas esta cláusula únicamente podrán solicitar que te la embarguen.


Otras formas de ayudar que no son un aval


Si firmar como avalista te produce escalofríos y quieres ayudar a la persona que va a pedir el préstamo, siempre puedes ser tú quien le presta el dinero en todo o en parte, o incluso estar ahí (con todo tu patrimonio), para ayudarle a hacer frente al pago del ese préstamo en caso de que tenga dificultades económicas. 


Otra forma de garantizar el pago de un préstamo, si éste es hipotecario, es hacerlo como hipotecante no deudor. Con esta fórmula garantizarías el pago con una propiedad inmobiliaria concreta, no con todo tu patrimonio. Lo malo es que hay muchos bancos que exigen las dos cosas, hipoteca y aval. Y también debes tener presente que Hacienda puede considerar esta fórmula como una donación encubierta por la que no se tributa, así que consúltalo antes con un profesional. 


Billetes con uno de ellos doblado como si fuese una casa


El avalista tiene derecho a reclamarle al deudor las cantidades a las que ha tenido que hacer frente ante la entidad financiera en caso de impago, pero... ¿si no ha pagado al banco te va a poder pagar a ti?


¿Te arriesgarás a avalar un préstamo? ¿Pedirías que lo hicieran por ti?




Información relacionada:

Código Civil 
Avales (Banco de España)


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La primera vez que apareció el post ¿Qué Supone Realmente Avalar un Préstamo? fue en el blog de Todos Somos Clientes


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