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miércoles, 8 de julio de 2026

15 Preguntas que Te Salvarán de un Ciberataque

Los ciberataques son cada vez más frecuentes, sofisticados e insidiosos. Y nadie está a salvo de ellos, desde el abuelo que a duras penas se maneja con WhatsApp a las grandes corporaciones, e incluso los organismos esenciales de la Administración Pública también son víctimas día sí y día también de los ciberdelincuentes.

 

Y siento ser agorera, pero esto no tiene visos de cambiar, al menos no para mejor. Y la regulación puede ayudar algo en este sentido, pero somos los usuarios, cada uno en su parcela de responsabilidad, los que tomemos las medidas necesarias para defendernos y ponérselo un poco más difícil cada a día a estos desalmados. ¿Que eso nos va a proteger al 100%? No, no te voy a engañar, pero sí que va a ser mucho más eficaz que no hacer nada. 

 

Protegerte no es tan difícil, ni necesitas unos grandes conocimientos de ciberseguridad (aunque te aconsejo vivamente que aprendas todo lo que puedas). Lo que sí es imprescindible es prestar atención, sentido común... y estas 15 preguntas que te salvarán (potencialmente) de un ciberataque.

 

15 preguntas que te salvarán de un ciberataque

 

1.- ¿Has solicitado información de la empresa o entidad que te envía el mensaje?

 

2.- ¿Tienes o has tenido una relación comercial con esa compañía u organismo?

 

3.- ¿El tono o el asunto no es el esperado, aunque el mensaje provenga de un contacto, tanto personal como profesional? 

 

4.- ¿La comunicación comienza con una confianza excesiva y proviene de un remitente que no te suena de nada? 

 

5.- ¿El saludo es demasiado genérico, sobre todo si (supuestamente) proviene de un contacto habitual? 

 

6.- ¿El mensaje te llega por la vía habitual (comunicación en la DEHú, email, SMS...) que emplea habitualmente la empresa, entidad financiera o departamento de la Administración?  

 

7.- ¿Te están pidiendo datos personales o contraseñas sin que haya un motivo justificado o claro?

 

Persona tecleando en un portátil

 

8.- ¿Te solicitan datos o credenciales de acceso por vías no habituales?

 

9.- ¿Te piden que hagas un pago o transferencia, sobre todo si es inusual o con urgencia, incluso si proviene de un superior o un cliente que conoces? 

 

10.- ¿Te invitan con la excusa que sea a descargarte algún archivo o aplicación, especialmente si procede de una compañía desconocida o con la que nunca has tenido contacto?  

 

11.- ¿El mensaje requiere una acción inmediata y urgente?  

 

12.- ¿La comunicación apela al miedo, la culpa o cualquier otra emoción intensa?

 

13.- ¿Te envían una oferta, promoción o regalo demasiado buenos para ser verdad, o que proceden de empresas con las que ni tienes ni has tenido una relación comercial? 

 

14.- ¿La redacción no es correcta o no encaja con las expresiones habituales de tu país?

 

15.- ¿El mensaje está redactado en un idioma extranjero, cuando no tienes contactos internacionales, ni los has buscado ni fomentado en ningún momento? 

 

Persona consultando su móvil 

 

Cada vez que te llegue un email, un mensaje instantáneo o un SMS. hazte estas preguntas antes de actuar, y ya tendrás un camino recorrido hacia tu seguridad y privacidad. De hecho, te invito a que las copies y las tengas a la vista como recordatorio, al menos hasta que las conviertas en una rutina.

 

 

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miércoles, 29 de noviembre de 2023

Cómo Actuar Si Has Hecho Clic en un Enlace de Phishing

Hacer clic en un enlace de phishing es algo que nos puede ocurrir a cualquiera, incluso para los más avezados. 


Y es que no siempre es fácil detectar un enlace de phishing, porque cada vez los ataques están más elaborados y el volumen de mensajes fraudulentos es cada vez mayor. Y no es un asunto menor, porque estos enlaces pueden instalar todo tipo de malware, como virus, ramsomware spyware. Todo ello con el fin de recopilar información confidencial para cometer delitos como el robo, la suplantación de identidad o la extorsión. Además de hacerse con los contactos del usuario para tener nuevas víctimas a las que atacar.


En otros post he escrito sobre este y otros tipos de malware, pero en este no me voy a centrar en qué es y cómo defenderte, sino en cómo actuar en caso de que hayas clicado en un enlace de phishing.


Cómo actuar si has hecho clic en un enlace de phishing


Un breve recordatorio


El phishing consiste en enviar un mensaje fraudulento con el que convencer a un usuario de que comparta información, contraseñas o que descargue algún tipo de malware. Esto se lleva a cabo en la inmensa mayoría de los casos con un enlace o archivo que el receptor debe abrir.


Qué hacer si sospechas que has hecho clic en un enlace de phising


▣ Respira hondo y tranquilízate. Los nervios y las prisas nunca son buenos consejeros, tampoco en este caso. Necesitas analizar la situación y actuar de forma serena e inteligente.


Taza con la famosa frase: "Keep calm and carry on"


En caso de que tengas dudas acerca del enlace en el que has clicado, evita interactuar de cualquier forma en el sitio al que te dirija. Esto incluye descarga de archivos, formularios, introducir passwords e incluso aceptar cookies. Aunque debes tener en cuenta que en algunos casos es suficiente con visitar el sitio para que tengas problemas, puesto que pueden obtener con ese pequeño gesto tu ubicación e información sobre el dispositivo desde el que te conectas. 


▣ Verifica el remitente, los enlaces que incluye (pasa el cursos sobre el link antes de abrirlo), el asunto, la redacción, si el mensaje tiene sentido para ti...


▣ Si el clic te ha llevado a una página en la que te solicitan datos sensibles, especialmente contraseñas o información bancaria o personal, no los facilites hasta que no hayas contactado con el remitente real. En todo caso, la mayoría de empresas (serias) y entidades bancarias nunca te van a solicitar este tipo de datos de ese modo.


▣ Desconéctate de Internet inmediatamente. Si estás conectado por cable, desenchúfalo de la red,. Si estás usando WiFi, apaga el router. Puede que el malware no se haya terminado de descargar y que se propague a otros dispositivos. También cesará el envío de datos al servidor del ciberdelincuente. 


▣ Cierra los navegadores y pestañas que tengas abiertas, porque estos pueden almacenar alguna información a la que pueden acceder los delincuentes si han llegado a entrar en tu equipo. 


Persona escribiendo en un portátil


▣ Comprueba que tu última copia de seguridad se ha realizado correctamente (en oto dispositivo no conectado, claro). Recuerda que debes hacer estos respaldos de forma periódica con la información realmente relevante. Si sufres un ataque, probablemente perderás datos, pero al menos no serán los importantes. 


▣ Haz una copia de seguridad una vez que estés desconectado, aunque es probable que en el proceso de recuperación una vez que se ha producido el ataque, tus archivos se borren o se destruyan. También puede ocurrir que el malware ya se haya instalado y que se replique en la copia de respaldo, así que mucho ojo. Por eso es muy importante que hagas copia de seguridad con regularidad. 


▣ Escanea tus equipos con un buen antivirus, por si se hubiese descargado algún virus. Si no tienes ningún software antivirus y antimalware en tu equipo, debes descargarte uno (los hay gratuitos y muy buenos), aunque te recomiendo que te lo descargues en otro dispositivo y lo almacenes en un USB y que desde ahí lo cargues en el equipo infectado. Si te conectas a Internet para hacerlo, el problema puede extenderse a toda tu red. 


▣ Entra en tus cuentas, primero en las de los bancos y en las que se almacene información delicada, para comprobar que no han cambiado tus contraseñas. 


▣ Cambia todas tus contraseñas y credenciales de acceso a servicios en línea, desde la banca electrónica a tus perfiles en redes sociales. 


Pantalla en la que se pide usuario y contraseña


▣ Verifica tus cuentas bancarias y hazles un seguimiento diario hasta que verifiques que no se han producido movimientos extraños. 


▣ Comprueba también en el momento y en días posteriores que no hay ninguna actividad sospechosa en tus cuentas y perfiles en los servicios online en los que estás suscrito.


▣ Alerta a tus contactos, porque si tú has sido víctima de phishing y se hacen con tu libreta de direcciones, ellos también pueden estar en riesgo.  


▣ Informa a tu proveedor de Internet para comunicarles el ataque. 


▣ Ponte en contacto con tu banco en caso de que tengas la sospecha (o la certeza) de que han accedido a tus cuentas o tarjetas. 


▣ Si lo consideras necesario, comunícaselo a la Policía Nacional o la Guardia Civil. 


¿Alguna vez has sido víctima de phishing o tienes la duda de haberlo sido? ¿Cómo has reaccionado?



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Cómo actuar si has hecho clic en un enlace de phishing by 1 de N Tecnologías de la Información - Arancha is licensed under CC BY-NC-ND 4.0

miércoles, 14 de abril de 2021

Qué Riesgos Corres Si Facilitas Demasiada Información en Internet

A la mayoría de nosotros nos molesta que otros curioseen en nuestra vida privada. Nos quejamos de que nuestros padres (o nuestros hijos) quieran controlarnos. Odiamos que nuestros compañeros/cuñados quieran fiscalizar hasta la más pequeña decisión que tomamos. Nos fastidian los vecinos a los que les gusta más una mirilla o una ventana que una serie de Netflix. 

 

Nos encanta mantener a salvo nuestra privacidad y nuestra intimidad. Pero... ¿por qué entonces compartimos todo tipo de información, incluso la más delicada, en Internet? Porque lo hacemos (casi) todos.

 

Y esa forma despreocupada de facilitar información a diestro y siniestro no sólo pone en riesgo nuestra privacidad y nuestra intimidad (esa que no quieres compartir off line bajo ningún concepto), también pone en peligro tu dinero y tu seguridad personal. 

 

Si quieres saber más acerca de las consecuencias de compartir demasiada información en Internet, te invito a que continúes leyendo. 


Qué riesgos corres si facilitas demasiada información en Internet


Qué consecuencias puede tener el hecho de compartir demasiada información


Tu información personal es muy valiosa para las empresas, puesto que la van a utilizar para venderte más y mejor. Con ella son capaces de elaborar perfiles sumamente certeros: edad, género, poder adquisitivo, ubicación geográfica, hábitos de compra, gustos personales... Y eso no tiene nada que ver con lo que suelen alegar (mejorar la experiencia de compra, presentar productos más interesantes...), sino de venderte la moto.

 

Los expertos en ingeniería social utilizan esa información para manipular a los incautos usuarios. Cada dato, cada perfil que se sigue, cada like, cada comentario, todo ello ayuda a perfilar al usuario... y a dirigirle hacia donde les interesa.

 

Tus datos también son de lo más útiles para los ciberdelincuentes. Los utilizan para fines tan peligrosos para ti y tu seguridad como:


  • Robo de tu dinero o de tu casa.
  • Pueden acceder a tu cuenta corriente, usar o pedir en tu nombre tarjetas, solicitar créditos...
  • Usurpación de identidad.
  • Pueden reconstruir tu identidad juntando las piezas que poco a poco vas dejando en línea.
  • Acoso.
  • Extorsión.
  • Ataques y secuestros.


Cibercriminal semiescondido detrás de una máscara

 

Información que no deberías compartir, salvo cuando sea estrictamente necesario


Evita compartir el número de tu DNI, pasaporte o NIE cuando no sea absolutamente necesario. Y en la mayor parte de los casos no lo es. Por sí mismo tu identificación informa de tu nombre, de tus apellidos, de tu edad, de tu domicilio... ¿te imaginas la cantidad de cosas (malas) que se pueden hacer con esos datos? Y si además le sumas otra información que hayas proporcionado empeora, créeme.

 

Tampoco se debe compartir el número de la Seguridad Social o de la sociedad médica con la que trabajes. Esta información se puede usar para cometer todo tipo de delitos, también para hacerse pasar por ti y aprovecharse de tus coberturas.

 

No facilites tu teléfono a cualquiera. Ni el fijo, ni el móvil. Ambos datos pueden usarse de tal modo que te perjudiquen. En el mejor de los casos a quien se lo facilites puede usarlo para venderte sus productos cuando lo desee, o incluso puede cedérselo a otros (muchos) para que hagan lo mismo. ¿O no te has preguntado por qué te llaman tantos teleoperadores para darte la tabarra a cualquiera hora? También puede emplear el teléfono fijo para comprobar si estás en casa. O para completar tu perfil si quieren suplantar la identidad. O para acosarte.

 

Si tienes que proporcionar tu número de teléfono con frecuencia cuando haces compras on-line o cuando trabajas con ciertos servicios, puedes usar dos números. Procura que el móvil que uses para este fin no tenga la geolocalización activada, incluso que no tenga ni Internet. 

 

Tampoco des sin ton ni son tu dirección de correo electrónico en sitios web o aplicaciones poco fiables. Mi consejo es que para esos casos te crees una dirección de email gratuita para ellos. Así evitarás spam, correos maliciosos y otros ataques en tus cuentas principales. Es fundamental que manejes esta cuenta secundaria con mucho cuidado, que no abras correos extraños, que no sigas enlaces sospechosos, que revises cuidadosamente cada correo que te llegue, que seas paranoico por definición con todo lo que te llegue... Ni te imaginas lo útil que es este truco.

 

Aunque es obvio, es importante recordar que no se deben proporcionar números de cuenta corriente o de tarjetas de crédito en lugares no seguros. Esto es aplicable a las páginas web no seguras, a las aplicaciones que no deban tener esos datos y que sean potencialmente peligrosas, a cuentas de mensajería instantánea no verificadas, en redes sociales, etc. Esa información puede llevar a los delincuentes a hacerse fácilmente con tu dinero. Ojo con ello.

 

Documentos confidenciales

 

También hay otro tipo de información que no parece tan delicada a primera vista, pero que sí que lo es cómo datos de tu vehículo (matricula, modelo, año de fabricación...), pólizas de seguros, etc.

 

Evita compartir sin necesidad información laboral. Es muy útil para personas que quieran suplantar tu identidad, para estafarte si estás buscando empleo, etc.

 

No facilites tu ubicación si no es necesario. Nadie tiene porqué saber dónde estás en cada momento. Las empresas lo pueden usar para conocer tus hábitos de vida y consumo para utilizarlos en su beneficio. Los criminales los emplearán para saber cuándo no estás en casa y poder hacer de las suyas O para acosarte o atacarte, porque saben dónde y cuándo hacerlo.


Hay información que se solicita (redes sociales, apps, retos virales...) o que se comparte de forma voluntaria que puede parecer inofensiva y no lo es en absoluto. Un ejemplo: el nombre de tu mascota o la ciudad en la que naciste suelen ser la respuesta a preguntas de seguridad de muchos servicios en línea. 

 

El nombre de tus hijos o de tu pareja pueden informar de tus contraseñas o incluso servir a los delincuentes que se dedican a los falsos secuestros virtuales. Sí, esos en los que te llaman a casa y te dicen que tienen a tu hijo, dándote su nombre y apellidos.

 

Hombre delante de una pantalla del ordenador


También hay otros datos que se pueden utilizar para averiguar las contraseñas de muchas personas: equipo de fútbol, vehículo (modelo o matrícula), escuela o universidad en la que se ha estudiado, libros que te han marcado, comida o bebida favorita, etc.

 

Las fotos pueden ponerte en riesgo a ti y a las personas que aparezcan en ellas. Pueden usarse para usurpar tu identidad, entre otras cosas. También pueden emplearse para rastrear dónde y con quiénes estás, qué haces, qué lugares suelen visitar, etc. Y estoy hablando únicamente de fotos inofensivas. 

 

Si ya se trata de fotos más comprometidas, los malos puede usarlas para acosarte o extorsionarte. Y los buenos, los reclutadores, pueden ver en esas fotos delicadas la razón perfecta para sacarte ipso facto de un proceso de selección. 

 

Y mucho ojo con las fotos de tus hijos, sobrinos, nietos o de otros niños, porque los pederastas y pedófilos pueden usarlas para traficar con ellas. O peor todavía, para localizarles en persona. Las fotos llevan metadatos, con lo que se puede obtener mucha información, incluso dónde y cuándo se ha tomado. Si a eso se le añaden otros datos como el nombre del niño, es una forma de ponérselo más fácil a esos depravados si se quieren acercar al pequeño para ganarse su confianza.

 

La información controvertida de sesgo político o religioso, la de tipo sexual o cualquiera potencialmente delicada, puede ponértelo difícil con tus futuros empleadores.

 

Por favor, antes de compartir información en Internet, valora si es realmente necesario y las consecuencias que puede tener para ti.

 


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miércoles, 27 de enero de 2021

Qué es el Vishing y cómo Protegerte

Es muy común pensar que los cibercriminales que actúan en Internet únicamente emplean webs, correos electrónicos o redes sociales como herramientas. Pero no siempre es así, también usan recursos que quizás parezcan más anticuados como los SMS o las llamadas telefónicas. En el caso de los SMS estos ataques se llaman smishing y en el de las llamadas vishing.

 

En este post quiero hablarte del segundo, del vishing, porque cada vez es más habitual recibir este tipo de ataques.

 

Si quieres saber qué es eso del vishing y cómo protegerte, no tienes más que seguir leyendo.


Qué es el vishing y cómo protegerte

 

Qué es el vishing

 

El vishing es un ataque de ingeniería social, un fraude, que se lleva a cabo mediante una llamada telefónica. Está compuesto por las palabras voice y phising.

 

El atacante recopila información de sus objetivos en Internet y luego realiza una llamada telefónica suplantando a personas o a representantes de empresas o entidades que reconocen y en los que confían.

 

Este tipo de fraudes funciona bastante bien, porque aprovecha la confianza que se genera con la comunicación verbal, reforzada con los datos que ha recabado y estudiado previamente de la persona atacada. Y es que es más fácil recelar de un remitente que tiene mucha información sobre nosotros que nos envía un e-mail u otro tipo de mensaje escrito, que de alguien (muy amable) que se hace pasar por una persona conocida o por una entidad en la que confiamos y que se dirige a nosotros de viva voz.

 

Hombre hablando por el móvil

 

Qué tipo de reclamos utilizan

 

Los ganchos que emplean para engañar a los objetivos son muchos.

 

Una forma de vishing muy habitual es la que se relaciona con los bancos. Suelen llamar haciéndose pasar por alguien de nuestra entidad bancaria que nos informa de que hay alguna incidencia con nuestra cuenta o con nuestra tarjeta que necesita solucionarse enseguida. Para ello nos pedirá el número de cuenta o de tarjeta, la clave o contraseña... 

 

También puedes recibir un SMS que informa de un cargo inesperado en tu tarjeta que incluye un número de teléfono al que llamar que, por supuesto, no corresponde ni al banco ni a la entidad emisora de la tarjeta. En ese teléfono nos pedirán datos para solucionar el problema, aunque lo que realmente los utilizarán para robar tu dinero. 

 

Este tipo de estafas también pueden utilizar la excusa de que hay un error en la factura de tu compañía de telefonía, de electricidad, de gas... Para solucionarlo, te pedirán tus datos bancarios. El error suele ser un cargo mayor del debido, lo que implica una supuesta devolución, algo muy atractivo y que invita a caer en la trampa.

 

Pueden suplantar a alguien del servicio técnico de nuestro ordenador o de nuestra WiFi y que nos informa de un problema sumamente en nuestro equipo y que necesita una acción inmediata. La inmediatez en la solución requiere un acceso remoto al dispositivo o la descarga de un software... et voilà, según lo hacemos le damos el control al equipo o somos nosotros mismos los que descargamos un software que tiene de todo menos buenas intenciones. Si no has sido tú quien ha detectado la incidencia o si no has recibido una comunicación escrita y fiable de la compañía... desconfía si te llama un técnico salvador.

 

Otro modo muy frecuente de vishing es el de los regalos, sorteos y concursos. Pueden decirnos que hemos ganado un sorteo, que somos beneficiarios de una promoción especial o de un cheque regalo de un establecimiento, que nos han seleccionado para participar en un concurso exclusivo con grandes premios... y todo ello requiere que les facilitemos todo tipo de datos, también los bancarios. Incluso llegan a pedirnos que entremos en un enlace o que nos descarguemos una aplicación. 

 

Mujer con un teléfono de diadema

 

Si has puesto a la venta algún artículo de segunda mano en Internet, puedes recibir la llamada de un atacante que supuestamente quiera comprarlo y que te pedirá tus datos bancarios para hacer la compra de una forma más rápida que la que ofrece la plataforma. 

 

Las empresas tampoco se libran de este tipo de fraudes. Suelen llamar indicando que tienen una factura pendiente de pago y que es necesario hacer el pago de forma inmediata. Requieren confirmar el número de cuenta y el NIF o incluso facilitan el suyo para que se les haga el ingreso. Esto suele funcionar bien en empresas pequeñas y medianas. Si son muy pequeñas las compras y gastos son bien conocidos y están muy controlados, por lo que no cuela. Si son muy grandes tampoco les sirve de mucho, porque los tiempos y trámites para realizar los pagos no hacen viable que les funcione. 

 

Otra forma de captar incautos es haciéndose pasar por representantes de Hacienda, de la Seguridad Social o de otro organismo oficial para informar de sanciones, deudas, confirmación de datos o incluso de concesión de ayudas y subvenciones. Por ello piden todo tipo de datos personales y bancarios. Los objetivos de este reclamo son tanto empresas como particulares.

 

Como puedes ver los ataques son de lo más variado. Estos son sólo algunos que pueden servirte de referencia, pero debes tener en cuenta que los cibermalos no descansan y su creatividad no tiene límites, así que es importante estar siempre alerta. 

 

Cómo evitar este tipo de ataques

 

Presta atención a todas las llamadas. En muchos casos respondemos con el pensamiento en otras cosas y nos perdemos una buena parte de los detalles y de la información que no da nuestro interlocutor.

 

No compartas información personal sin ton ni son. Hazlo únicamente cuando sea necesario y siempre cuando los destinatarios sean reconocidos y reconocibles. 

 

Nunca facilites tus datos bancarios a través del teléfono. Nunca. Los bancos, compañías y entidades ya los tienen o recaban esos datos de forma personal o de plataformas seguras.  


Ten siempre presente que ningún banco ni caja de ahorros, ni mucho menos otro tipo de empresas y organismos, te van a pedir tus claves ni passwords.

 

Estate alerta ante números desconocidos, ocultos o sospechosos. Aunque eso no siempre es señal de fraude, puesto que las llamadas desde centralitas o call centers pueden despistar,  pero conviene prestar algo más de atención si hay algo diferente en la llamada.

 

Presta atención a la identificación de quien te llama, su nombre y la empresa a la que representa. En muchos casos suelen obviar parte de la información o la dicen tan deprisa que es difícil enterarse.

 

Ante la duda, confirma la identidad del interlocutor. Pídele que te llame más tarde con la excusa que quieras (o sin justificarte siquiera). Así tendrás tiempo para ser tú el que hables directamente con la empresa o entidad a través de su forma de contacto oficial para cerciorarte de la legitimidad de la llamada.

 

Hombre con una capucha escondiéndose detrás de una máscara blanca

 

También puedes pedirle información que únicamente puede tener la persona o la entidad que dice llamarte. Si no es capaz de responderte, malo. ¿No te has fijado en que cuando eres tú quien llama te hacen preguntas de control? Suelen pedirte que confirmes algo: tu nombre completo, tu dirección, tu teléfono... Pues tú también.

 

Si te apremian o utilizan el miedo para que hagas algo, desconfía. Lo que intentan es que actúes antes de pararte a pensar.

 

No instales un software de acceso remoto a instancias de otro, salvo que sea alguien del departamento de informática de tu empresa (y al que conozcas) o de una persona de tu entera confianza. Ten en cuenta que ese tipo de software le permite hacerse al otro con el control de tu dispositivo.

 

Puedes usar aplicaciones de identificación y bloqueo de llamadas.

 

Si has sido víctima de ataque de vishing denuncia lo antes posible. Puedes hacerlo ante la Policía Nacional, la Guardia Civil o incluso ante los tribunales de justicia.

 

Espero que esta información te ayuden a estar alerta y a protegerte ante del vishing, aunque siempre hay que tener presente que la seguridad y la protección nunca se alcanzan al 100%.


 

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miércoles, 19 de febrero de 2020

Consejos para Proteger Tu Webcam

Todavía hay quien cree que eso de que te espíen a través de tu webcam no es más que conspiranoia y chifladuras de freak. Pues bien, lo de freak (amateur) no te voy a negar que lo sea, pero lo de conspiranoia... de eso nada.


Las cámaras conectadas a Internet se instalan en hogares, negocios e instituciones sin ocuparse de las medidas de seguridad mínimas. Y ten en cuenta que no sólo están en tu ordenador o en el sistema de seguridad que hayas instalado en tu casa o tu empresa, también lo están en tu smartphone, en tu televisión inteligente... en todas partes.


Desde el mismo momento en que tienes un dispositivo conectado, si no tomas medidas de seguridad (o incluso si las tomas), te vuelves vulnerable a los ataques de los delincuentes, o incluso de personas aburridas y curiosas sin ánimo de delinquir, pero que pueden asomarse a tu intimidad sin permiso. Te pongo un ejemplo real: hace poco nos hicimos con unos enchufes inteligentes y, al configurarlos, apareció una lámpara domótica de esas de cambia de color de un usuario cercano a nuestra ubicación que estaba sin proteger. Eso significa que si fuésemos malos, nos dedicaríamos a encenderle, apagarle y cambiarle de color la lamparita a nuestro vecino incauto. Imagina si en lugar de algo tan trivial, fuese algo más delicado.


Si el tema te interesa, aquí tienes información básica para proteger tu webcam y el micro de tu PC y otros dispositivos.  


Consejos para proteger tu webcam


Algunas de las cosas que pueden hacer los ciberdelincuentes si acceden a tu webcam


Acceso a la transmisión de la cámara. Pueden hacer capturas de pantalla, acceso a imágenes en movimiento e incluso audio.


Hackeo y control del propio dispositivo. Los ciberdelincuentes pueden hacerse con el control completo de tu cámara con todo lo que ello conlleva, incluso acceder y manipular otros dispositivos que tengas conectados.


Geolocalización de la webcam. De ese modo no sólo tendrán acceso a tu cámara, sino que sabrán dónde está. Imagina...


Monitorización de adultos, adolescentes e incluso niños. Vigilancia para cometer delitos (secuestros, violaciones, acoso...), voyeurismo y otras prácticas peligrosas.


Vigilancia de hogares y negocios. De esa forma pueden conocer fácilmente la disposición del lugar, si están vacíos o no, horarios de los miembros de la familia o los trabajadores, incluso conocer las contraseñas de alarmas según cómo estén situadas las cámaras.


Extorsión. Amenazan con difundir imágenes o vídeos de la persona espiada si no paga un chantaje económico o sexual.


Mujer delante de un ordenador mirando por encima de su hombro


Medidas de seguridad


Cuidado a la hora de comprar la propia cámara, algunas de las que encontrarás en el mercado a un precio muy bajo (e incluso las más caras), pueden convertirse en un acceso a tu privacidad sin que lo sepas cuando te conectes a ellas desde tu móvil o tu tablet. Son ese tipo de cámaras que se suelen usar para vigilar a los niños o a las mascotas a distancia o para proteger pequeños negocios.


Las de marcas poco conocidas o las muy económicas pueden ser peligrosas para tu seguridad. Si no tienes alguien de confianza a quien consultarle, infórmate en Internet antes de adquirirlas. Entra en foros y en plataformas en las que otros usuarios opinen sobre ellas. Pero, ojo, ten en cuenta el número y calidad de opiniones. No es lo mismo tener 5 estrellas obtenidas de un total de 2 valoraciones, que 4 estrellas con 10.000 opiniones. También debería hacerte desconfiar que haya pocas valoraciones y todas muy positivas y con un mismo estilo de redacción. 


Infórmate acerca de la seguridad que te ofrece el producto.


Webcam


Comprueba la configuración de serie y si las medidas de seguridad y privacidad no estén desactivadas por defecto. Si es así, activa las que te protejan en mayor medida. Vamos, deniega todos los permisos posible por defecto y ve activándolos si ves que la funcionalidad se resiente realmente.


Ten instalado un buen software de seguridad (antivirus, firewall, spyware, antimalware...) asociado a la conectividad de los dispositivos IoT que tengas puede ayudarte a proteger la cámara y sus transmisiones.


Protege tu red WiFi. Esto implica que debes elegir un nombre que no puede ser asociado fácilmente contigo, protegerlo con contraseña, utilizar un sistema de cifrado seguro (WPA2), actualizarlo...


Utiliza una VPN (Virtual Private Network) te ayudará a mantener la privacidad y el anonimato en tus conexiones a Internet, también las de tu cámara. 


Virtual Private Network


Mantén el software actualizado.


Si es posible en tu caso, activa la doble autenticación para contar con más seguridad. 


Cambia las contraseñas de acceso de forma periódica y no uses la misma para todos los servicios. Deben ser passwords fuertes, huyendo de los obvios o de los que se puedan adivinar fácilmente con información pública, como la que compartes habitualmente en las redes sociales, como tu fecha de cumpleaños, el nombre de tus hijos o de tu mascota...


Si la cámara la tienes conectada al PC, desconéctala cuando no la estés usando. Esto también sirve para el micrófono.


Cuando la cámara está en uso aparece una luz que indica que está en funcionamiento. Si ves que se enciende y tú no estás conversando con alguien ni estás grabando... preocúpate. En cualquier caso, que no veas que la luz de la webcam no se enciende, no significa que no puedan haberte hackeado, porque pueden apagarte la luz a distancia para que no te percates del ataque.


Tapa la cámara mientras que no la necesites. Tienes herramientas comerciales para hacerlo de forma cómoda y segura, aunque un simple trozo de cartulina pegada con cinta adhesiva o incluso un trozo de post-it te puede servir.


Portátil con protector para webcam


Si piensas que te están grabando, puede que los archivos se estén almacenando en tu dispositivo. Por eso no está de más que prestes atención a archivos que no deberían estar en una ubicación y que ocupan mucho espacio.


Ten precaución con el soporte técnico, porque si no es de confianza puedes estarle abriendo las puertas de tu casa o de tu negocio a ciberdelincuentes. 


No hagas caso de los mensajes que incluyan enlaces que puedan ser sospechosos, porque pueden servir para instalarte malware en el dispositivo. Incluso si provienen de remitentes conocidos, si te parecen extraños, no los abras sin consultar antes directamente con esa persona para que te confirme que te envió el correo electrónico que lleven el link que te parece extraño.


Herramientas


Hay muchas herramientas que puedes activar para proteger las cámaras de tu hogar o de tu smartphone, tanto para saber si están accediendo a ellas sin permiso, como para limitar su acceso, crear una VPN o saber si han hackeado tu password. Algunas son gratuitas, otras de pago y otras que tienen versión de prueba free por tiempo limitado. Algunas de ellas son: 


OverSight

Para Mac. Te avisa si están intentando acceder a tu cámara o a tu micro sin tu permiso. Es gratuita.


Norton 360

Para PC, Mac, smartphones y tablets. Únicamente en versión de pago. 


Malwarebytes Endpoint Security

Detecta amenazas y desinfecta terminales. Eficaz en las cadenas de ataques, el bloqueo de web maliciosas y de ransomware. Para Windows.


Steganos Privacy Suite

Para iOS, Android, Windows, Chrome... Protege tu información en PC, smartphones, dispositivos externos, en la nube, etc. Tiene versión free de prueba y luego tiene coste.


Hot Spot Shield VPN

Esta herramienta multiplataforma gratuita te ofrece protección para tu conexión web. Tiene versión de prueba gratuita durante 7 días.


Virtual Private Network de Windows

Permite administrar conexiones a VPN y funcionar como servidor para crear una VPN propia. Para Windows XP y versiones superiores.


Configuración de tu smartphone

Tanto si tienes un smartphone iOS o Android, conviene que entres en el menú de configuración de tu terminal y compruebes los permisos que tienen las aplicaciones, sobre todo los que tengan acceso a la cámara y el micro. Mi consejo es que desactives todos por defecto o que únicamente le des permiso a los imprescindibles. Luego, si lo necesitas, activa el acceso cuando sea necesario y desactívalo inmediatamente después.


Avast HackCheck

Esta herramienta te permite saber si han hackeado el password con el que accedes a un servicio como el de tu webcam.


Espero que estos consejos te sean útiles para que nadie acceda a tu cámara o tu micro sin permiso... o que al menos se lo pongas difícil.




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miércoles, 4 de diciembre de 2019

Mucho Cuidado con los Cargadores USB Públicos

Una de esas cosas que puede arruinarte el día es darte cuenta de que tu dispositivo se está quedando sin batería justo en el momento más inoportuno. Ya sabes, justo cuando estás esperando o tienes que hacer una llamada importante, cuando tienes que enviar un correo urgente, cuanto te espera una reunión decisiva y llevas toda la información en el smartphone... Y suele ser inversamente proporcional el nivel de carga a la necesidad que tienes de ella, no falla.


Y es entonces cuando solemos caer en una práctica que podríamos denominar de riesgo: cargar el dispositivo en un puerto de carga USB público. De hecho es ver uno a lo lejos cuando estamos con la batería en mínimos preocupantes y volver al respirar. Pero no todo es tan bonito. Aunque la mayor parte de estos cargadores son seguros, puede haber otros que escondan sorpresas desagradables que puedan poner en riesgo tus datos o incluso la integridad de tu móvil o tu tablet.


Mucho cuidado con los cargadores USB públicos


Qué son estos cargadores USB públicos


Los cargadores públicos son conectores que están situados en espacios de uso público que se pueden emplear para cargar nuestros dispositivos móviles de forma gratuita. En sí no ofrecen ningún peligro.


Los que sí encierran peligro son los puertos USB públicos que se han modificado o cables conectados al puerto (dejado allí como por casualidad), que los delincuentes pueden usar para instalar malware en los dispositivos que se conecten o que accedan a su información.


Cómo funcionan


Los conectores USB tienen varios pines. Unos se emplean para cargar y otros para transferir información. Es decir, lo mismo que puede llegar energía a tu dispositivo, puede salir información.


Conector USB


De hecho, hay casos en los que por defecto durante la carga se transfiere información como el tipo de dispositivo, el número de serie, el fabricante...


Qué peligros pueden tener para ti


Son tan peligrosos como una WiFi pública.


Pueden robarte información sin que te des cuenta.


Puedes ser víctima de un ataque que instale malware en tu móvil, tu tablet o tu portátil. 


Los ciberdelincuentes usan los cargadores públicos para hacer video jacking, que consiste en utilizar un dispositivo modificado y camuflado al que te conectas (sin darte cuenta) con la finalidad de acceder en tiempo real a lo que estás haciendo en él. Todo lo que estás haciendo, incluidas la introducción de usuarios o contraseñas en servicios, toma de fotografías o vídeos, envío de mensajes...


A través del propio cable USB del cargador los delincuentes podrían estar accediendo físicamente a tu dispositivo, pudiendo hacerse con tus datos sin problemas, del mismo modo que tú conectas tu smartphone a tu portátil para traspasar información de u dispositivo a otro. Realmente no sabes quién está detrás de ese cable y cuáles son sus intenciones. Incluso aunque hay sistemas operativos y otras  herramientas que te informan acerca de la fiabilidad del ordenador a que te estés conectando, hay que tener cuidado porque los cibermalos pueden ser capaces de saltarse esas protecciones.


Si el cargador o el lugar en el que estés cargando el dispositivo sufre una sobrecarga eléctrica, puedes acabar con tu móvil, tu tablet o tu portátil frito.


Medidas que puedes tomar para protegerte


Usa sólo cargadores públicos que sean confiables.


Ten activada siempre la carga sin transferencia de datos, si tu dispositivo te lo permite. De ese modo, te preguntará siempre que los cargues a través de un USB si quieres permitir que, además de energía se puedan intercambiar datos. 


No desbloquees tu dispositivo cuando lo cargues en un lugar ajeno. No es una garantía de que tu dispositivo esté a salvo, pero menos es nada.


Persona cargando el móvil


Otra opción es cargarlo con él apagado, aunque tampoco este método te protege al 100% de ataques.


Protege tus dispositivos con un password o con un sistema de acceso como la huella digital.


Aunque los antivirus son efectivos en los ordenadores, lo cierto es que no lo son tanto en los smartphones, pero no está de más ponerles a los delincuentes cuantas más barreras mejor.


Lo ideal es llevar siempre encima tu propio cargador, aunque es algo bastante engorroso y que no siempre es posible.


Si llevas cargador, sería recomendable que tuviese protección de sobrecarga para cuando lo conectes en un lugar público. Son menos rápidos, pero más seguros eb espacios que puedan ser potencialmente peligrosos por sobrecarga eléctrica.


Una buena idea es cargar el dispositivo a través de una batería externa, que haga de intermediaria entre la fuente de energía y lo que estés cargando. Es decir, conecta tu móvil a la batería externa y ésta al cargador público. 


Móvil y batería externa


También puedes usar un adaptador USB-A con conector macho-hembra, que ejerza como "preservativo", de modo que permitirá la carga, pero no la transferencia de datos.


Si tu móvil o tu portátil te preguntan si quieres aceptar el acceso a su puerto de datos, dile que no. Pero, cuidado, porque hay algunos que permiten la transferencia de datos sin preguntarte.


Considera como cargadores de uso público los que llevan los coches de alquiler, puesto que el hecho de conectar tu smartphone puede poner en riesgo tus datos, puesto que los almacena.


Ten mucho cuidado con los permisos que das cuando conectes el dispositivo a un vehículo de alquiler o de uso compartido.


Espero que este post te ayude a evitar los peligros de los cargadores USB públicos.



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