martes, 4 de febrero de 2014

¿Elogias lo Suficiente a los Demás?

manos con petalos de flores
¿Echas las suficientes "flores" a los demás?
Hay quien piensa que los elogios no son necesarios, que son una pérdida de tiempo y una forma de comprar a los demás. Nada más lejos de la realidad.


Todos necesitamos ser alabados, especialmente cuando hay razones para ello. No sólo porque aumenta nuestra autoestima, también porque mejora la percepción que tenemos de la estima que los demás tienen por nosotros. Por no hablar de que, a través de esas alabanzas, reforzamos nuestros comportamientos y facetas más positivas.


"El elogio oportuno fomenta el mérito, y la falta de elogio lo desanima". 

José Martí


Y respecto a esa percepción de que el halago (sincero) es una forma de manipular al otro, todo dependerá de la voluntad de quién alaba. Un elogio es una forma de facilitar la comunicación positiva entre las personas, de dar una buena impresión y de predisponer positivamente al otro; lo que se haga después con todo ello, dependerá de cada uno y de su ética profesional. El halago no manipula de por sí, manipulan las personas. 


Por todo esto, creo que el elogio es algo que debemos practicar con todos: familia, amigos, conocidos, clientes internos y externos, proveedores, incluso con los desconocidos. Es una de las habilidades sociales más beneficiosas.


A continuación encontrarás 10  tips que te ayudarán a mejorar tu capacidad elogiadora, si es que lo necesitas.


Vamos a ello:


corona de laurel1.- Observa a tu interlocutor sin prejuicios. Es la mejor forma de encontrar algo que elogiar en él o ella. Si lo practicas, te darás cuenta de cuántas cosas puedes alabar (sinceramente) de otra persona... y quizás acabes cambiando la percepción que tenias inicialmente. Haz este ejercicio: busca a una persona desconocida o que no te agrade y dedícale un rato de observación imparcial. Luego coge papel y bolígrafo y anota en una lista esos rasgos positivos. Si no has encontrado ninguno, dedícale un poco más de tiempo... y de esfuerzo.


2.- Formula halagos sinceros. Si sigues el consejo anterior, te será mucho más fácil.


3.- Elogia con frecuencia. No sólo harás sentir mejor a los demás, también te sentirás mejor tú. Es un tipo de actitud que se contagia más que la gripe A y acaba creando "buen rollito" a tu alrededor (siempre que no sea peloteo, claro). 


4.- No formules halagos en respuesta a otros que te hayan hecho a ti. La alabanza que hagas a otra persona en contrapartida a la que te ha hecho a ti, no será escuchada y será considerada adulación


"Muchos saben como adular, pocos saben cómo elogiar".

Proverbio griego


"Si no puedes apropiarte de las alabanzas recibidas, considéralas adulación".

Demócrito


5.- Procura que tu lenguaje verbal y tu lenguaje gestual concuerden cuando realizan un halago. Si estás alabando la conducta de alguien, por ejemplo, no puedes hacerlo si tienes el ceño fruncido o los puños cerrados con fuerza; porque la otra persona no lo creerá y es fácil que vea en tus palabras ironía o sarcasmo, en lugar de un halago.


6.- Los elogios no sólo deben hacerse sólo sobre cosas o personas que nos gustan, debemos practicar la alabanza de forma objetiva. Por ejemplo, puedo pensar que El Quijote no es mi libro favorito (que no lo es), pero no puedo dejar de admitir que es una obra maestra de nuestra literatura.


"El que se guarda un elogio, se queda con algo ajeno".

Pablo Picasso


numero uno7.- Si es oportuno, intenta asociar esos halagos con emociones personales. Si alguien te parece eficiente, le llegará más el elogio si le dices "me pareces una persona muy eficiente", que si únicamente le espetas un "eres muy eficiente". Si alguien te presenta un diseño espectacular para tu próximo proyecto apreciará más un "me gusta muchísimo el diseño", que un "está muy bien". 


8.- Procura concretar lo que estás halagando. Si el elogio es muy vago, pierde mucha fuerza.


9.- No mezcles las alabanzas con críticas, salvo que estés utilizando la técnica del sandwich de forma voluntaria, porque conseguirás que el elogio pierda mucho de su valor y eficacia.


10.- No te excedas en las alabanzas. Si hay muchas cosas positivas que reseñar de alguien, intenta escoger las más relevantes. Si se halaga demasiado, aunque lo que se diga es sincero, acaba teniendo todo el aspecto de un peloteo descarado.

mano con pulgar arriba 
"Nada hay tan armonioso como un elogio que se ha merecido".

Ignacio Manuel Altamirano


Y, por cierto, permíteme hacerte un elogio: si estás buscando en Internet y has llegado a este post o a otros similares, es porque te interesa tu crecimiento profesional y personal. Mi más sincera enhorabuena por ello.


Para terminar, te dejo un vídeo de Inés Temple sobre este tema:



2 comentarios:

  1. Este tema lo desarrollé hace algunos meses. Concretamente en Octubre de 2013, dedicando una mini-serie a ello, dada la importancia que considero tiene.
    Aquí, los enlaces, por si alguien está interesado.

    http://wp.me/p2Y6c4-1dv
    http://wp.me/p2Y6c4-1eJ
    http://wp.me/p2Y6c4-1f2
    http://wp.me/p2Y6c4-1fH

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    Respuestas
    1. Gracias por tu comentario,Carlos. He estado visitando los enlaces que tan amablemente propones y son muy interesantes, los recomiendo vivamente a los lectores. En cualquier caso, echo de menos la puesta en práctica de eso, de los elogios, en tu comentario. Saludos y te deseo un feliz día.

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