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miércoles, 18 de julio de 2018

Errores Frecuentes con la Hoja de Reclamaciones

Como consumidores podemos solicitar la hoja de reclamaciones cuando un producto o un servicio no han sido los esperados, cuando se ha han vulnerado nuestros derechos o se han cometido irregularidades. Y a pesar de ser un derecho (y un deber), no lo ejercemos con la frecuencia que sería necesaria. Nos da pereza, nos da apuro, nos impone o pensamos que no va a servir para nada. Y, efectivamente, no sirve para nada... si no utilizamos esta herramienta para reclamar por lo que está mal hecho.


Pero sí que funciona, créeme. Quizás no veas lo que ocurre tras una reclamación, pero al menos se investiga y queda constancia de ella, lo que ya es un gran paso.


Aunque para que funcione es fundamental utilizar la hoja de reclamaciones de forma correcta y sin cometer errores, la mayoría de ellos de lo más frecuente. Si quieres saber cuáles son estos errores y cómo solucionarlos, sigue leyendo...


Errores frecuentes con la hoja de reclamaciones


Mejor llegar a un acuerdo


Lo ideal es intentar llegar a un acuerdo con el responsable del negocio para no tener que recurrir a la hoja de reclamaciones, porque es más rápido y menos incómodo para ambas partes. Si no llegas a una entente cordiale, por supuesto, pide la hoja de reclamaciones.


No reclamar


Pensar que presentar la hoja de reclamaciones no vale de nada y que es una forma de perder el tiempo, es un error.


En muchos casos, tendrás la posibilidad de que te devuelvan el importe o al menos una parte, incluso puede que tengas derecho a indemnización (si recurres después al Arbitraje o los tribunales), algo que no obtendrás si no reclamas.


En los que no tengas derecho a devolución del importe, el hecho de señalar una deficiencia en el producto o el servicio ante la Administración ya es motivo suficiente para reclamar, puesto que si no se comunica, nadie le exigirá al establecimiento o al profesional que subsane su error o que cumpla sus obligaciones. Así que, por ti o por otros consumidores, presenta la hoja de reclamaciones cuando sea necesario.


Guerrero defendiéndose de un pie que le intenta aplastar


 Hacer caso de las excusas habituales:


  • Acabamos de abrir y todavía no las tenemos. Los profesionales y establecimientos deben contar con ellas antes de abrir al público. Puedes solicitarlas a través de Internet (con certificado digital) o de manera presencial en las Oficinas de Asistencia de Registro (tanto de CC. AA. como de la Administración General del Estado), en Oficinas de Atención al Ciudadano, en Oficinas de Correos y en cualquier otra que tenga habilitada la normativa en materia de consumo de tu Comunidad autónoma. En este caso tendrás que recogerlas en papel, en formato triplicado y autocopiativo. Y para mayor comodidad, puedes descargarte directamente el impreso en formato electrónico en los portales de algunas de las Comunidades autónomas. 

  • No tengo atribuciones para darle la hoja de reclamaciones y el responsable no está. La normativa no exige que quien deba hacen entrega de la hoja de reclamaciones a aquella persona que lo requiera sea un gerente o el propietario, cualquiera que trabaje en el establecimiento tiene la responsabilidad de proporcionarla, así que la excusa no es válida.

  • No estamos obligados a entregarla. Como norma general, todos los profesionales y establecimientos, tanto físicos como on-line, tienen la obligación de tener hojas de reclamaciones a disposición de sus clientes. Las excepciones son las profesiones colegiadas (abogados, médicos, arquitectos..) y los servicios públicos que estén sujetos a una normativa específica en cuanto a reclamaciones.


Hoja de reclamaciones


  • Como tengo una tienda on-line no tengo obligación de tener hoja de reclamaciones. Pues te digan lo que te digan, los negocios de ecommerce también deben tener hojas de reclamaciones a disposición de sus clientes e indicarlo en su web. En caso de que no te la faciliten, puedes descargártela en la Dirección General de Consumo de tu Comunidad autónoma. 

  • Se nos han terminado. El establecimiento tiene obligación de tener hojas de reclamaciones a disposición de sus clientes, si ven que se les están terminando, pueden solicitar más sin coste adicional.

  • Como no has consumido ni has comprado, no tienes derecho a solicitar la hoja de reclamaciones. Pues no, no es así, cualquiera puede pedirla, incluso sin haber adquirido ni consumido nada


En cualquier caso, debes saber que no disponer o no entregar la hoja de reclamaciones a un consumidor es una infracción castigada con multa.


Si no te entregan la hoja de reclamaciones oficial cuando la solicites, puedes llamar a la Policía Municipal para que acuda a dar fe de que no te la entregan. Si cuando llegue la Policía insisten en la negativa, puedes acudir a Consumo a poner la reclamación sin necesidad de la hoja, acompañada de la copia del informe o atestado que te entreguen los agentes.


Aceptar los formularios no oficiales


Aceptar la hoja de reclamaciones interna que tienen algunos comercios y profesionales. Este tipo de reclamaciones de régimen interno puede tener dos finalidades, una bienintencionada y otra engañosa. La bienintencionada es tomar nota de deficiencias en los productos o los servicios con la vocación de mejorarlos. Y la más habitual, la engañosa, que es que el cliente rellene un formulario que terminará en la basura y que les evita la hoja de reclamaciones válida y que puede tener repercusiones reales ante Consumo y ante el cliente, como indemnizaciones o sanciones. En cualquier caso, hacer pasar un formulario interno como hoja de reclamaciones no es lícito, por lo que no deberías dejarlo pasar. Eso sí, si te ofrecen rellenar la hoja de reclamaciones de la Administración y otra interna, cumplimenta las dos, que no te va a perjudicar.


No cumplimentar la hoja de forma correcta


No rellenar todos los campos de forma clara y concisa, aportando tus datos personales, los del hecho que denuncias y tus intenciones.


Documentos


No consignar datos importantes porque no se tiene suficiente espacio en el formulario. Puedes añadir tantas páginas en blanco como necesites siempre que lo hagas por triplicado y debidamente numeradas, poniendo en la página principal del autocopiativo que se anexan páginas extras.


No permitir que la persona que te facilita la hoja en establecimiento pueda alegar ni escribir nada en ella. Hay un espacio en el formulario para que sea rellenado por la otra parte con sus datos, su sello y sus alegaciones. Ellos también tienen derecho a defenderse.  


No indicar que quieres que te mantengan informado de la marcha del expediente. Si no has pedido compensación económica y no pides que te tengan al tanto de lo que ocurre con el expediente, no sabrás qué acciones ha realizado la Administración y qué consecuencias ha tenido tu reclamación. Te puedo asegurar por experiencia que, si lo haces, te mantendrán al tanto del expediente y verás para lo que ha servido tu esfuerzo y tu tiempo.


Hablando de dinero


No saber que, en determinados casos, podrás solicitar la devolución del importe del producto o servicio (en todo o en parte), porque debes indicarlo claramente en el formulario.


Pensar que por el mero hecho de reclamar, siempre vas a tener una compensación económica. El trámite que se inicia con la hoja de reclamaciones implica una multa o sanción para el establecimiento, no una indemnización o compensación económica para ti. Si quieres conseguir una indemnización tendrás que recurrir al Sistema de Arbitraje de Consumo o a los tribunales.


Reclamar, pero no pagar. Lamentablemente, por muy injusto que haya sido el establecimiento y lo que quiere cobrar, antes de reclamar debes haber pagado el servicio o el producto, si te lo han entregado o te lo han prestado. Si no lo abonas, no tendrás derecho a reclamar y no tendrás factura de compra como justificante. 


Dinero en billetes


Las copias de la hoja


No quedarte con una copia. Hay vivos en ciertos establecimientos que les dicen a los consumidores que ellos no se tienen que quedar con ninguna copia, porque son los responsables del negocio los que tienen que hacérselos llegar a la Administración, incluso se brindan amablemente a tramitarlo para que el cliente no se tenga que preocupar por nada. Error. Debes quedarte con dos copias, la tuya y la que debes remitir a la Administración; el establecimiento únicamente se quedará con la suya. Cada juego de tres hojas tiene escrita en cada copia el destinario al que va dirigida, así que no hay motivos de confusión.


No remitir la copia de la hoja de reclamaciones a la OMIC correspondiente. Si no le llega el formulario, nunca se tramitará, así que será como si no hubieses hecho nada. En las hojas hay unas instrucciones claras en las que se indica qué tienes que hacer con el documento: dónde remitirlo, cómo hacerlo, etc.


Facturas, contratos y documentación complementaria


No pedir la factura y la copia del contrato antes de reclamar. Si tienes pensado poner una hoja de reclamaciones, pide antes los justificantes de la operación, porque los necesitarás y puede que el establecimiento te los niegue (aunque no puede hacerlo) si vas a protestar oficialmente


Calculadora, documentos y dinero
 
 
No quedarte con los originales de contratos, facturas y recibos. Debes acompañar a la hoja de reclamaciones que envíes a la Administración de todos los documentos que acrediten la operación y los hechos que denuncias, pero deben ser copias, nunca los originales. Puede que estos los necesites más adelante si debes recurrir al Sistema de Arbitraje de Consumo o si decides llegar a los tribunales. Incluso los necesitarás de cara a la Agencia Tributaria si te los solicitan para una inspección.


Hoja de reclamaciones vs Arbitraje de Consumo


Pensar que el hecho de presentar la hoja de reclamaciones impide recurrir al Arbitraje de Consumo, porque no son acciones excluyentes.


¿Pides habitualmente la hoja de reclamaciones cuando el producto o el servicio no es correcto? ¿Has cometido alguno de estos errores en algún momento?




 
Información de interés:

Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de  noviembre, por el que se aprueba el texto refundidio de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y otras leyes complementarias. 
Leyes de protección al consumidor según cada Comunidad Autónoma. 


Post relacionados:

Cómo Hacer una Reclamación de Consumo 
La Hoja de Reclamaciones (I)


La primera vez que apareció el post Errores Frecuentes con la Hoja de Reclamaciones fue en el blog de Todos Somos Clientes.


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miércoles, 28 de marzo de 2018

Cómo Descubrir si una Página Web es Fraudulenta

Internet es una herramienta de la que la mayoría ya no podemos prescindir, incluso los más reticentes. Nos abre las puertas a un mundo cada vez más grande y globalizado. Nos permite acceder a un volumen de información instantánea que hace pocas décadas nos parecía ciencia ficción.


Y a pesar de que tiene ventajas innegables, lo cierto es que también tiene inconvenientes. Algunos específicos del medio, y otros que son los mismos que en el mundo off-line: delincuencia, fraude, mentiras, acoso...


En este post quiero centrarme en uno de esos inconvenientes: en las páginas fraudulentas. Porque son un verdadero problema para los usuarios, puesto que ponen en riesgo su seguridad a todos los niveles, desde su privacidad a sus finanzas.


Te invito a que sigas leyendo para saber para qué usan los delincuentes las páginas fraudulentas, como identificarlas y cómo actuar antes ellas.


Cómo descubrir si una página web es fraudulenta
 

Para qué las usan los delincuentes


  • Para hacerse con tus datos personales y lucrarse con ellos; bien utilizándolos para hacerse con tu dinero de forma directa, bien para suplantarte y realizar todo tipo de operaciones.


  • Para venderte productos falsificados como auténticos.


  • Para engañarte con la supuesta venta de artículos que nunca llegarán a tus manos.


Cómo identificarlas


  • La forma de intentar captarte es enviarte un correo electrónico o una publicación en redes sociales con ofertas y el enlace a la página fraudulenta. Si no te has registrado previamente en el sitio oficial para que te envíen newsletters o si no sigues a una marca en concreto en las redes, desconfía automáticamente de comunicaciones con ofertas y promociones.


  • El dominio es similar al del sitio legítimo al que quiere suplantar, aunque tendrá ciertas diferencias: una extensión distinta (.net, .com, .org...), letras cambiadas, guiones que no incluye la marca original, caracteres especiales, etc.


  • El logo puede mostrar algunas diferencias respecto al original, desde la resolución hasta el color. 


  • La redacción de las comunicaciones y las propias páginas es cuanto menos deficiente. Suelen abundar los errores ortográficos y gramaticales.


  • Si el texto parece obtenido con un traductor automático, también deberías desconfiar.


  • No aparecerán los datos de la empresa o el profesional responsables de la web ni en el Acerca de, ni en la Política de privacidad ni en los Términos y condiciones de uso; ni siquiera en el pie de página del sitio. De esa forma no podrás recurrir a nadie en caso de problemas, algo muy conveniente si lo que quieren es engañarte.


  • En el caso de tiendas on-line falsas indicarán que no se admiten devoluciones u otras condiciones de venta que no cumplen con la legislación vigente en España.


Alerta, fraude


  • Los artículos que se venden en una página fraudulenta también serán falsos o estarán copiados descaradamente de los originales, fíjate en su diseño, sus colores, sus embalajes, etc. 


  • En el caso de que se trate de una tienda on-line, los precios de venta serán escandalosamente baratos, lo que te debe hacer desconfiar inmediatamente. Un precio muy bajo no es el resultado un proveedor con muy buena voluntad que no quiere que despilfarres tu dinero y que no quiere beneficio alguno, sino que esconde siempre un fraude. En unas ocasiones implicará que el artículo no llegará nunca, en otras que se tratará de una burda falsificación.


  • A la hora de realizar los pagos, en las páginas fraudulentas te pedirán los datos personales y los de la tarjeta de crédito a través de una página no segura, sin cifrar y sin certificado (no https://). En ningún momento te remitirán a tu banco a través de una pasarela de confirmación, lo que deja tus datos a merced de cualquiera que quiera utilizarlos.


  • Es probable que la página tenga mucha publicidad y ésta será bastante agresiva o atrayente.


  • Puede que aparezcan mensajes para que realices alguna acción antes de poder continuar navegando en la página o acceder al contenido completo: pinchar en algún lugar, rellenar una encuesta, contestar preguntas...


Qué hacer


  • Accede a la página oficial, pero no desde los enlaces que aparezcan en correos o redes sociales. Si hay discrepancias entre una y otra, la otra es un gancho de los delincuentes.


  • Comprueba que la página en la que debes introducir tus datos personales y financieros utiliza el protocolo https:// y está etiquetada como segura en la barra de direcciones del navegador


  • Investiga los comentarios en buscadores o redes sociales y comprueba si se mencionan acciones y ventas fraudulentas procedentes de esa página.


Navegando por Internet


  • Si dudas, ponte en contacto con el proveedor, a través del formulario o del correo electrónico. Si no te responden o lo hacen en otro idioma, también deberías abandonar para siempre el sitio y no dar ni datos personales ni hacer compras en él.


  • Hablando de contacto, cuidado en el caso de que sea a través de teléfono. Fíjate en los prefijos, para comprobar que no sea un número internacional o de tarificación internacional, porque puedes pagarlo muy caro cuando te llegue la factura telefónica.  


  • Utiliza el servicio de WHOIS para comprobar quién es el propietario del dominio y cuándo se registró éste. Si el registro es muy reciente, es muy posible que el sitio sea fraudulento, ya que los suelen tener activos poco tiempo para evitar ser detectados y los cambian enseguida para seguir con sus actividades delictivas.


  • Hay extensiones o complementos de los navegadores más habituales que también pueden servirte para comprobar si un sitio es fraudulento o no.  Por ejemplo tienes Browser JSGuard para Firefox y para Chrome.


  • Puedes utilizar ScamAnalyze, con la que puedes analizar si la página es legítima y no es sospechosa de hacer scam (fraude). Con esta herramienta puedes comprobar la reputación del sitio, su seguridad y si está o no en alguna lista de páginas maliciosas o fraudulentas.


  • Evita pagar con transferencias bancarias siempre que puedas, especialmente si es la única forma de pago que ofrece la página,  porque tendrás menos protección que con las tarjetas de crédito y débito.


  • Ante la más mínima duda, sal de la página inmediatamente y no te arriesgues.


Y si ya te ha engañado


  • Primero intenta ponerte en contacto con el sitio web para reclamar. Puede que haya una remota posibilidad de que consigas algo.


Ciberdelincuente


  • Recopila pantallazos, correos y cualquier otra comunicación que hayas tenido con el contacto de la página.


  • Denuncia al sitio web ante la Policía o la Guardia Civil para que puedan investigarlo y, si es posible, detener a los responsables.


  • Comunica el problema a tu entidad bancaria para que cancelen la operación o la tarjeta de crédito.




  • Cuéntalo en redes sociales y foros, para que otros no caigan en el engaño. 


Espero que no tengas que enfrentarte nunca a una página fraudulenta, y si lo haces, al menos que este post te ayude a detectarla y evitar caer en manos de los ciberdelincuentes.




Post relacionados:

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HTTPS para Tu Web: Ya No Te Queda Otra 
Cómo Evitar el Fraude con Tus Tarjetas de Crédito


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miércoles, 21 de febrero de 2018

Obligaciones Fiscales de las Tiendas On-Line

¿Estás pensando en poner en marcha un negocio de ecommerce o quizás ya tienes uno? Si la respuesta es afirmativa, debes tener en cuenta que vender a través de Internet implica una serie de obligaciones, incluidas las fiscales. Y es que, salvo en contadísimas ocasiones, tener una tienda on-line implica cumplir con Hacienda.


Para no encontrarte con más un disgusto en el desarrollo de tu actividad comercial electrónica, a continuación te comento algunas de las obligaciones fiscales más importantes que debes cumplir.


Esta información también te será útil como consumidor, puesto que te despejará ciertas dudas acerca de si puedes exigir factura o un duplicado si lo necesitas.


Obligaciones fiscales de las tiendas on-line


Requisitos


Generales


Lo primero que debes tener en cuenta es que una tienda física y on-line se consideran a efectos fiscales el mismo negocio.


Se debe poder emitir facturas con el IVA correspondiente a cada tipo de producto o servicio. Esto implica que sus responsables, ya sean personas físicas o jurídicas, deben estar identificadas como tales ante la Agencia Tributaria.


Si vendes a clientes finales, no tienes que aplicarles ninguna retención en concepto de IRPF.


Seas autónomo o empresario, debes tener presentes los impuestos (al comprar y al vender) a la hora de calcular tus precios finales de venta. Te pongo un ejemplo: si estás en recargo de equivalencia, tendrás que pagar dicho recargo al comprar, pero no lo aplicarás al vender, por lo que si tus márgenes son pequeños, puedes acabar perdiendo dinero en el camino.


Si no has abierto todavía la tienda, pero vas a hacer gastos inmediatamente (diseño y desarrollo del sitio, gastos de constitución y puesta en marcha, compra de mercancía...), puedes hacer un alta previa.


Como empresa


Si vas a comenzar con tu negocio de comercio electrónico como sociedad, tendrás que constituirla y cumplir con todos los trámites necesarios: definir la forma de la sociedad, solicitar un nombre en el Registro Mercantil, preparar una escritura de constitución, pedir el NIF provisional, abrir una cuenta para la empresa... 


Las empresas que realicen negocios de ecommerce deben estar dados de alta en el IAE (Impuesto de Actividades económicas) en las actividades y productos que comercialicen. Deberás darte de alta en tantos epígrafes como sea necesario para identificar correctamente tu negocio ante la Agencia Tributaria.


En caso de que ya tengas una tienda física y vayas a ofrecer tus productos o servicios on-line complementarios o diferentes a los que ya tienes off-line, tendrás que darte de alta en un nuevo epígrafe del IAE que refleje la nueva actividad, no por el canal a través del que los comercializas, sino porque son otros diferentes a los de tu negocio físico.


Las sociedades anónimas y limitadas se encuadran dentro del régimen general del IVA.


Es recomendable darse de alta en el Registro de Operadores Intracomunitarios (ROI) si vas a comprar a proveedores y vas a vender a clientes dentro de la UE. En ese caso las facturas, tanto de compra como de venta intracomunitaria se emitirán sin IVA. Debes solicitarlo en la AEAT y ten presente que en algunos casos irá un inspector a tu domicilio fiscal para comprobar que la actividad es real y te pedirá documentación que lo acredite.


Las sociedades deben presentar el Impuesto de Sociedades, que grava el beneficio que haya obtenido el negocio de ecommerce en el ejercicio anterior. 


Ecommerce


Como autónomo


Tendrás que comunicar el alta censal a Hacienda a través del modelo 036, salvo que ya estés dado de alta como autónomo.


También tendrás que darte de alta como autónomo en la Seguridad Social. Ten cuidado con este punto, porque si la tienda tiene actividad y constituye una fuente de ingresos (algo vago y que en muchos casos queda a criterio del funcionario), tienes obligación de darte de alta en el Régimen General de Trabajadores Autónomos (RETA). Si no lo haces y la Seguridad Social considera que se trata de una actividad habitual (una tienda on-line está abierta 7x24) y ganas más del salario mínimo, puede exigirte el alta y el pago de las cuotas pendientes.


Si eres autónomo o la forma jurídica de tu negocio no es ni la sociedad limitada ni la anónima y te dan de alta en el IAE en el epígrafe de Venta al menor, por correo o catálogo, podrás acogerte al recargo de equivalencia (no se presenta IVA y se declara el total en el IRPF)., siempre que el total de tus ventas a consumidores finales no alcance el 80% (el resto de las ventas tendría que hacerse a autónomos, profesionales o sociedades) y que si se venden productos, estos no se sometan ni a transformación ni a montaje. Ojo con esto, porque Hacienda puede reclamarte el IVA que no hayas presentado, así que es mejor corregir la situación censal lo antes posible en caso de que veas que vas a vender principalmente a particulares.


Si te encuadras dentro del recargo de equivalencia, debes tener en cuenta que a la hora de comprar tú, tendrás que pagar el recargo, además del IVA; pero a la hora de vender a tus clientes, únicamente les aplicarás el IVA.


Si eres autónomo y vas a llevar tu tienda on-line desde casa, recuerda que debes declarar en el modelo 036 los metros cuadrados que vas a dedicar a la actividad, puesto que de esa declaración dependerá el porcentaje de gastos que te puedas deducir.


Contratación / venta


La información 


Al vender o formalizar un contrato con un cliente debes informar de manera general de:

  • Nombre o razón social.
  • Domicilio fiscal completo.
  • NIF.
  • Nº de inscripción del Registro en el que se haya inscrito la empresa (en caso de sociedades).
  • Datos del Colegio profesional, nº de colegiado, título profesional, etc. (en el caso de que los responsables deban estar colegiados para prestar un servicio o vender determinados productos).


Al cliente hay que solicitarle:

  • Nombre y apellidos o razón social.
  • Domicilio fiscal completo.
  • NIF.


En cuanto a los productos o servicios:

  • Precio de los productos o servicios (especificando si los impuestos y tasas están incluidos o no).
  • Impuestos aplicables y tipo de gravamen. 
  • Gastos (envío, manipulación, etc.).
  • Trámites que debe realizar el usuario para celebrar el contrato.
  • Si se va a archivar el documento electrónico del contrato o la compra y si será accesible.
  • Los medios técnicos que se ponen a disposición del cliente para identificar y subsanar los errores al introducir los datos antes de su confirmación. 
  • La lengua o lenguas en las que se puede formalizar el contrato.
  • Condiciones de contratación on-line (condiciones de uso del sitio, condiciones de compra, derechos y obligaciones del usuario, formas de pago, política de devoluciones, propiedad intelectual, política de privacidad...).
  • Medios de pago admitidos.
  • Modalidades de pago.


Tras el pago


Tras recibir el pago, debes enviar a tu cliente la confirmación de la compra (con un acuse de recibo mediante comunicación electrónica) en las 24 horas posteriores a la compra.


Tienda on-line
 

La obligación de facturar


Tanto los autónomos como las sociedades que gestionen una tienda on-line deben facturar siempre a sus clientes. Estas facturas deberán ser completas y no simplificadas, puesto que se trata de contratos de venta o servicios celebrados a distancia, en los que no hay encuentro personal entre el vendedor y el comprador. Por lo tanto, las facturas deben contener los datos fiscales de ambas partes, los productos o servicios con sus precios y la cuota repercutida.


En el caso de que tu negocio de ecommerce tenga que ver con los servicios sociales y de asistencia sanitaria, con juegos de azar, con productos financieros, con propiedades inmobiliarias y alquiler de viviendas, con viajes combinados, con multipropiedad, con transporte de pasajeros, con contratos con funcionarios públicos o con alimentos o bebidas suministradas a domicilio; no tendrán consideración de ventas a distancia, por lo que deberás consultar con la AEAT o con tu asesor fiscal la fiscalidad aplicable.


También existe la obligación de generar una factura completa en entregas intracomunitarias de bienes (EIB), en operaciones localizadas en el territorio de aplicación del impuesto en las que el proveedor o prestador no esté establecido, se produzca la inversión del sujeto pasivo (ISP) y el destinatario expida la factura por cuenta del proveedor o prestador; y en las operaciones no localizadas en el territorio de aplicación del impuesto si el proveedor o prestador está establecido y la operación se realiza fuera de la UE o cuando ésta se realice en otro estado miembro (EM), se produzca la inversión del sujeto pasivo y el destinatario no expida la factura por cuenta del proveedor o prestador.


Tienes la obligación de expedir un duplicado de la factura en caso de que la original se pierda o si hay varios destinatarios de la misma. En este caso tendrás que generarla con la indicación de que es un duplicado de forma clara y visible. Si hay varios destinatarios, tendrás que indicar tanto en el original como en los duplicados la porción de base imponible que corresponde a cada uno.


Es importante que tanto proveedores como consumidores colaboremos para que las obligaciones tributarias se cumplan. Esto garantiza que como profesionales y empresarios, todos jugamos con las mismas reglas y no hay nadie que obtiene mayores beneficios porque no paga sus impuestos. Y como consumidores, exigir que todo se haga como es debido, protege nuestros derechos.





Post relacionados:

Qué Hacer Si Se Niegan a Darte Factura 
Facturas, Tiendas On-Line y Cuentos Chinos
Trámites Necesarios para Constituir una Sociedad Limitada 


Información de interés:
 
Agencia Tributaria: Tipos de Factura 
Ley 34/2002, de 11 de julio, de servicios de la sociedad de la información y de comercio electrónico
LSSI: obligaciones de las empresas
Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y otras leyes complementarias


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miércoles, 22 de noviembre de 2017

Black Friday: Consejos para que No Te Timen

Los orígenes del Black Friday son de lo más curioso, aunque ahora todos conocemos a esta fecha como el último viernes de noviembre en el que se inaugura la temporada de compras navideñas con grandes descuentos.


Y digo que todos conocemos, aunque en nuestro país no se pudo empezar a disfrutar hasta el 2012, porque la legislación en cuanto a rebajas no permitía que las tiendas ofreciesen jugosos descuentos antes de la época de rebajas navideñas. Lo cierto es que en poco tiempo el BF, junto con el Cibermonday se ha convertido en todo un hito en el consumo en España.


En un principio el Black Friday se aplicaba a las tiendas off-line, mientras que el Cibermonday (el lunes siguiente al BF) se reservaba al comercio electrónico. Pero quizás porque las fronteras entre el comercio off y on-line están desdibujadas, el BF también se aplica al e-commerce.


Para que puedas disfrutar tanto del Black Friday como del Cibermonday con seguridad, a continuación encontrarás consejos imprescindibles para puedas disfrutar de tus compras con tranquilidad y sin que te timen.


Black Friday: consejos para que no te timen


Antes de la compra


Comprueba los precios de los artículos que quieras comprar unos días antes del Black Friday. Aunque en la mayoría de los sitios actúan correctamente, en algunos suben los precios antes para luego rebajarlos hasta el precio habitual el BF, de modo que el supuesto ahorro no existe.


Regístrate en las páginas en las que quieras comprar antes del BF. Así no tendrás que hacerlo durante el período que duren las ofertas y ganarás tiempo. Además de que podrás recibir información sobre las ofertas y descuentos con mayor antelación, lo que te permitirá planificar mejor tus compras. Incluso puede que te ofrezcan mejores precios o regalos por haberte registrado antes.


Guarda la información sobre las ofertas, archivando e-mails, anuncios, pantallazos, etc. Si no te aplican los descuentos o los artículos no son los prometidos tendrás pruebas para demostrarlo. Recuerda que la publicidad es vinculante.


Verifica que el sitio es seguro. Para ello tienes que fijarte si funciona con protocolo HTTPS, especialmente en las páginas en las que tengas que introducir datos personales y realizar pagos. También debes comprobar que la página web tiene información acerca del nombre o razón social del responsable, su identificación fiscal, su domicilio, formas en las que se puede contactar... Desconfía automáticamente si esta información no aparece.


Antes de comprar, léete cuidadosamente las Condiciones de uso de la tienda on-line. Presta especial atención a los plazos de entrega, gastos de envío, gastos de devolución, garantías, etc.


Teclado de ordenador y símbolo de precaución


Lee también la Política de privacidad, para saber quién es el responsable de la información que facilites, los fines para los que recopilará tus datos, si los cederá a terceros, el fichero en el que los guardará o cómo ejercer tus derechos ARCO.


Te recomiendo que el responsable de la tienda tenga su sede en España o al menos que esté en la UE. Si surge algún problema o tienes que hacer valer la garantía, no tendrás sorpresas con la legislación y te será más fácil hacer valer tus derechos. Si no te manejas bien en inglés, te aconsejo que sólo compres en España, porque si tienes que comunicarte con el responsable de una tienda que esté en la UE o en países angloparlantes, te va a ser difícil entenderte con él.


Verifica los medios de pago. Lo ideal es que tengas varios disponibles: tarjetas de débito y crédito, PayPal... Si únicamente puedes pagar mediante transferencia, desconfía. Ten en cuenta que la concesión de TPV virtuales o de cuentas en plataformas seguras de pago implica que el propietario de la tienda debe acreditar una serie de condiciones (identidad del responsable, de la razón social, de la facturación...), que ya de por sí aportan un mínimo de confianza.


Comprueba si el sitio cuenta con sellos de confianza. No implica que las tiendas on-line que no los tengan sean fraudulentas, pero son ya de por sí un plus de seguridad. Otro dato que te puede dar pistas acerca de la seriedad de la tienda es que esté adscrita a un sistema de arbitraje.


Ten actualizado tu navegador, tu antivirus y tu antimalware siempre, pero con más razón si vas a hacer muchas compras on-line durante el Black Friday


A la hora de comprar


Tómate tu tiempo para hacer las compras. Si te apresuras a la hora de aprovechar el BF, lo más probable es que compruebes si la web legítima, que no te fijes en las condiciones de venta y que adquieras lo que no necesitas.


Desconfía de los chollos inverosímiles. Unos zapatos Jimmy Choo auténticos, nuevos y que realmente te vayan a enviar a casa, no cuestan 20 €, ni en sueños. Así que si te los ofrecen, hay gato encerrado, no te creas que tienes mucha suerte o que eres un crack buscando gangas. 


Black Friday


Compra sólo en sitios conocidos, por muy barato que sea lo que te ofrecen. 


Comprueba que la dirección del sitio es la auténtica. Hay quien varía alguna letra o introduce símbolos en un nombre conocido para intentar captar a incautos que acaben en su página en lugar de en la original.


Si te envían correos electrónicos con ofertas, comprueba que son del proveedor original y evita hacer clic en ningún enlace, porque puedes acabar en una página fraudulenta. Si tienes dudas, copia la dirección con el botón derecho de tu ratón, cópiala en tu barra de navegación y comprueba si es la legítima.


No hagas tus compras utilizando WiFis públicas u otras redes que puedan no ser seguras.


Utiliza contraseñas robustas y diferentes para cada una de las páginas en las que compres. No seas perezoso y uses la misma para todos, porque les habrás dado la llave maestra a los ciberdelincuentes para que entren en cualquier sitio al que accedas mediante un password. Y no las apuntes en ningún sitio accesible para cualquiera, obviamente.


No marques la casilla de Recuérdame a la hora de acceder a los sitios. Aunque es algo muy cómodo, le facilitas las cosas a los ciberdelincuentes. 


Acostúmbrate a cerrar la sesión para salir de las tiendas on-line. 


Procura pagar con tarjetas de crédito de entidades bancarias que te ofrezcan herramientas para hacer compras on-line de forma segura: creación de tarjetas virtuales para cada compra, envío de códigos de verificación por SMS por parte del banco, tarjeta de claves para introducir verificación por cada compra, etc.


Compra por internet con tarjeta de crédito


Si te es posible, utiliza una sola tarjeta para realizar compras on-line, que tenga un límite de crédito controlado y que tengas siempre controlada.


La tienda está obligada a enviarte un acuse de recibo del pedido o una confirmación de compra. Guárdala hasta que la compra no haya finalizado satisfactoriamente.


Tras la compra
 

Aunque el repartidor probablemente te va a poner problemas, insiste en abrir el paquete para comprobar que está todo lo que has pedido y que está en buenas condiciones.


En caso de que el artículo sea defectuoso o te haya llegado dañado por el transporte, sácale una foto para poderlo utilizar como prueba ante el proveedor.


La compra debe ir acompañada de su correspondiente factura. Comprueba que todo está correcto. Si no te han facilitado factura, exígela. Si no la tienes, no podrás reclamar. 


Ten en cuenta que si haces compras on-line tienes 14 días para devolver el artículo sin tener que justificarlo (derecho de desistimiento). Si la tienda no indica clara y expresamente en sus condiciones que tienes ese plazo de devolución, se ampliará automáticamente a 12 meses al no cumplir el deber de información sobre el derecho de desistimiento.


Si devuelves el artículo en esos 14 días, el proveedor tendrá que reintegrarte el dinero en los 14 días naturales posteriores a su devolución. Si no te reintegran el dinero en ese plazo, tendrás derecho a reclamarla duplicada.


No puedes ejercer el derecho de desistimiento ni tienen obligación de devolverte el dinero en el caso de la compra de artículos como los productos personalizados, el software, los videojuegos, la música, el vídeo, la prensa, las revistas, los artículos precintados y que no se puedan devolver por motivos de seguridad o salud, los alimentos y otros productos perecederos, etc.


Si devuelves algún artículo, también te tendrán que devolver los gastos de envío, pero en muchos casos tú tendrás que pagar los gastos de devolución.


Paquete


La garantía que sea aplica es la misma que en las compras off-line. Como norma general son 2 años para productos nuevos y de 1 para los de segunda mano.


La garantía comienza a contar desde la fecha de entrega.


Para hacer valer la garantía debes poder presentar la factura o recibo de compra, así que guárdalo como oro en paño.


Controla los movimientos de tu cuenta, para comprobar si hay algún movimiento inusual.


¡Que disfrutes de tus compras durante el Black Friday y el Cibermonday!





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La primera vez que apareció el post Black Friday: Consejos para que No Te Timen fue en el blog de Todos Somos Clientes

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