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miércoles, 17 de enero de 2018

Consejos para Alquilar un Local Comercial

¿Estás pensando en poner en marcha un negocio off-line? Si la respuesta es sí, probablemente una de tus tareas sea la de buscar un local comercial u oficina para llevar a cabo tu actividad. Y lo más seguro es que optes por el alquiler en lugar de por la compra.


Como los arrendamientos no son sencillos en general, y si se trata de alquiler un espacio para tu negocio la cosa se complica bastante, a continuación quiero compartir contigo algunos consejos para alquilar un local comercial u oficina que pueden serte útiles. No te los pierdas...


Consejos para alquilar un local comercial
 
 
Por el principio


Antes de ponerte a buscar un local u oficina, analiza cuáles son tus necesidades. Valora si vas a abrir al público en general, si vas a funcionar únicamente con cita previa, la cantidad de personas a las que prevés que atenderás al mismo tiempo, si te conviene un lugar tranquilo o muy concurrido según el tipo de actividad que vayas a realizar, la forma en que se suelen desplazar tus clientes, etc.


Si no vas a tener abierto al público en general tienes más opciones que el local comercial a pie de calle, como una oficina o un piso en altura. En muchos casos es una elección más económica.


Sé realista en cuanto al tamaño que necesitas. Si no necesitas mucho espacio, no derroches en locales y oficinas inmensos, al menos al principio. No sólo ahorrarás en la renta, también en luz, calefacción y mobiliario. 


Oficina


Analiza qué zonas de la ciudad serían más convenientes para implantar tu negocio. Mi consejo es que elijas más de una, por si debes ampliar tu búsqueda. Haz un estudio de esas zonas para conocer si son ideales para ti.


Cuestión de dinero


Estudia los precios de los alquileres en las zonas que te interesen, así sabrás qué puedes esperar.


Márcate un presupuesto con un importe máximo y no lo superes. Lo ideal es marcarte un precio ideal y uno máximo, para moverte en ese rango a la hora de negociar.


Antes de comenzar a buscar, haz una lista con posibles mejoras con las que puedas negociar con el arrendador. En muchos casos puede compensarte pagar el máximo de tu presupuesto si te ofrecen reducirte gastos fijos o darte servicios añadidos.


No te extrañes de que te pidan informes financieros y mercantiles acerca de tu empresa para hacer un análisis de riesgo para decidir si te alquilan el local o no. Si eres autónomo también te lo solicitarán. Así que antes de comenzar la búsqueda ve haciéndote con balances, informes y declaraciones de impuestos.  


Haz números antes de alquilar tu local comercial
 

No des demasiado información en un principio


Aporta la cantidad de información justa al agente inmobiliario o al particular que arriende el local que te guste. Lo suficiente para que conozcan tus necesidades y expectativas, también para generar confianza en ellos, aunque sin dar explicaciones acerca de tu presupuesto y tus circunstancias económicas.


Si el local u oficina te ha parecido perfecto, no lo demuestres, porque el arrendador o su intermediario intentarán aprovechar esa circunstancia en su beneficio.


Revisa


Revisa cuidadosamente el interior y el exterior del inmueble, comprobando que todo funciona correctamente y está en buenas condiciones de conservación. 


Qué pedirle al arrendador


Infórmate acerca de las licencias y permisos que puede necesitar tu negocio. En algunos casos, si vas a cambiar de actividad respecto de la que ya está declarada, tendrás que adaptarte a la normativa correspondiente, que en muchos casos implica obras importantes.


Pide información acerca de la potencia contratada en el local (se ve en la última factura). Si necesitas ampliarla, tendrá que ir un técnico para revisar la instalación... y posiblemente te obligue a renovarla en todo o en parte. 


Solicita la licencia de primera ocupación al propietario para obtener la licencia de apertura. Si no la tiene puedes pedir una copia al ayuntamiento o pedir un certificado de seguridad estructural a un técnico, opción que es más rápido, pero tiene coste.


Debes exigir el certificado de eficiencia energética. Es obligatorio para el arrendador y a ti te dará una idea de cuánto vas a gastar en energía.


Si el local u oficina se encuentra en una comunidad de vecinos, es probable que tengan que autorizar el arrendamiento. Consulta con el propietario si va a ser necesario. 


El contrato


Cómo se formaliza


Este tipo de contratos se refleja en un documento privado que no es necesario formalizar ante notario.


No hay ningún formulario de tipo oficial, aunque en Internet puedes encontrar multitud de modelos en los que inspirarse.


En cualquier caso, te recomiendo que recurras a un buen abogado para que revise el contrato que te presente a la firma el arrendador y que añada o elimine lo que considere necesario.  


Firma de contrato


La legislación


Los contratos se rigen por la Ley de Arrendamientos Urbanos de 24 de diciembre de 1994, en su apartado para los contratos de alquiler para uso distinto al de vivienda, que indica que los arrendamientos se rigen por la voluntad de las partes, en su dispuesta por la LAU y de forma supletoria por el Código Civil.


Cláusulas recomendables


Renta. El importe del alquiler será el que pactéis tanto el arrendador como el arrendatario. Se puede pactar que la renta sea fija, que esté compuesta por una parte fija y una variable (en función de los beneficios) o escalonada (varía según avanza el contrato de alquiler).


Forma de pago. Debe aparecer claramente la forma y plazo en el que tendrás que abonar la renta. 


Revisión de la renta. En el contrato debe figurar la revalorización de la renta, que también será pactada. Antes se tomaba como referencia el IPC, aunque ya no es obligatorio. Es importante que este punto esté bien definido para que no te lleves sorpresas.


Fianza. En el contrato debe aparecer la fianza que entregarás al arrendador. La fianza legal es de 2 meses y se debe depositar en la comunidad autónoma en la que esté situado el inmueble.


Otras garantías. El propietario puede solicitar otras garantías además de la fianza como puede ser un depósito en garantía, que suele suponer entre 2 y 6 meses de la renta que se entrega al propietario y que se devolverá a la finalización. También puede pedir un aval bancario, que garantiza un banco por una cantidad concreta y que tiene un coste y debe ser renovada periódicamente.


Duración. No hay plazos mínimos ni máximos. Si no figura el plazo, se entenderá que es de 1 año. La duración no debe ser ni tan corta que no te aporte seguridad y que te deje a merced de una subida astronómica de la renta, ni tan larga que sea una carga si las cosas no te van bien. Si llegado el vencimiento ninguna de las partes muestra su intención de no prorrogarlo, se considerará renovado anualmente hasta que alguna de las partes lo finalice.  


Calendario


Permanencia mínima. El arrendador puede imponer al arrendatario una permanencia mínima en el local u oficina. Si no se cumple, el arrendador puede (y suele hacerlo) pedir que se le abonen las mensualidades que falten para cumplir ese tiempo estipulado.


Preaviso. Otra de las cláusulas habituales es que se pacte la antelación con la que se debe avisar al arrendador de que vas a irte de inmueble.


Obras, mantenimiento y mejoras en el local. Las obras y reparaciones que sean necesarias para la ocupación correcta del local y oficina corren por cuenta del arrendador. Las reparaciones que se deriven del uso ordinario del local, serán responsabilidad del arrendatario. Si quieres hacer obras de mejora en el local, tendrás que solicitar permiso por escrito al propietario. Si tienes planeado hacer renovaciones o mejoras importantes, te aconsejo que intentes negociar con el arrendador una reducción en la renta.


Carencia. En algunos casos puedes pactar con el dueño que no te cobre el alquiler durante el tiempo que dure el traslado o las obras. Esto es importante, porque te ahorrarás un dinero al comienzo de tu actividad, justo cuando más lo necesitas.


Traspaso. Es conveniente que se indique si el arrendador permitirá al arrendatario en traspaso del local o no. Si no tienes derecho a traspaso, no podrás recuperar nada de lo invertido si tu negocio no funciona bien.


Subarriendo. Debe aparecer si hay o no la posibilidad de que el arrendatario pueda ceder en todo o el parte el uso a otro arrendatario. Normalmente no se suele permitir, por lo que si tienes intención de hacerlo, deberías pactarlo antes de firmar o pedir permiso si es que ya has formalizar el contrato.


Gastos. Es imprescindible que se detallen los gastos e impuestos de los que se hará cargo cada parte.


Los impuestos

Los autónomos y empresas tienen obligación de presentar el modelo 115 (IRPF sobre alquileres de inmuebles urbanos). Es una declaración de tipo trimestral sobre las retenciones que se practican sobre los alquileres de locales u oficinas en las que desarrollen su actividad económica, siempre que sean urbanos. Hay algunas excepciones a esta obligación, como que el importe del alquiler no supere los 900 € anuales, que se trate de un arrendador exento, etc. En cualquier caso, te aconsejo consultar con tu asesoría o en la misma AEAT antes, porque la legislación fiscal es compleja y suele cambiar con frecuencia, así no te llevarás sorpresas.


Factura


Debes exigir siempre factura por cada mensualidad o período abonado. Debe figurar tanto el IVA como la retención. Además de ellos es importante que guardes los justificantes de pago de cada una de ellas.


Seguro


Aunque el arrendador tenga un seguro para el local y oficina (generalmente para el continente), tú también deberías contratar una póliza para el contenido, así asegurarás tu mobiliario, equipos y mercancía.


¿Ya tienes tu local soñado?




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28 Tips para Alquilar un Piso de Forma Segura 
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miércoles, 3 de enero de 2018

Recopilación de 2017 de Todos Somos Clientes

El 2017 ha finalizado con muchos proyectos cerrados que nos han supuesto esfuerzo, trabajo e ilusión a partes iguales. Aunque lo mejor nos espera a la vuelta de la esquina, en este año recién comenzado, tanto a ti como a nosotros: ideas nuevas para poner en marcha, ilusión (por toneladas), éxitos, aprendizaje... e ingresos, si puede ser.


Dentro de esos proyectos que hemos llevado a cabo en el 17 ha estado este blog, en el que hemos querido compartir contigo conocimientos y experiencia, con la finalidad de hacerte las cosas más fáciles, tanto si eres cliente, emprendedor o estás buscando empleo.


A continuación hemos organizado todos estos post de Todos Somos Clientes por temáticas, para que te resulte más sencillo consultarlos o releerlos.


Recopilación de 2017 de Todos Somos Clientes


Clientes


Todas las claves para perder clientes de forma rápida
Cuándo rechazar clientes 
Qué hacer con las objeciones de tus clientes 
Cómo gestionar el enfado de un cliente
Cosas que los clientes odian... y mucho 


Cómo gestionar el enfado de un cliente


Seguridad y privacidad


Uso del correo electrónico del trabajo de forma segura 
Utiliza tus wearables con seguridad
Destruir documentos te conviene 
Las cámaras de vídeovigilancia en las comunidades de vecinos
Consejos básicos para mantener tu privacidad en Internet
No caigas en la trampa del typosquatting
Cómo cumplir la Ley de Prevención de Riesgos para pymes y autónomos
¿Qué permisos le das a las aplicaciones en tu smartphone? 
Consejos útiles ante el robo o pérdida del móvil


Utiliza tus wearables con seguridad


Web


HTTPS para tu web: ya no te queda otra 
Plantillas web vs diseño personalizado


Emprendedores


Todas las claves para conocer y utilizar la DEH
Claves para presentarte a un concurso público
Vender una sociedad inactiva: ¿me interesa? 
Así puedes proteger la propiedad intelectual en tu empresa 
Trámites para constituir una sociedad limitada 
Cómo acertar con el embalaje en el ecommerce 


Así puedes proteger la propiedad intelectual de tu empresa


Organización y eficiencia en la oficina


Trucos para ahorrar en la oficina 
19 acciones eficientes que hacer antes de salir de la oficina 
40 consejos para organizar tu despacho


Etiqueta y eventos


En la oficina: ¿ofrezco un café a los clientes? 
Cómo organizar un evento para tu pyme


En la oficina: ¿ofrezco un café a los clientes?


Salud en el trabajo


18 tips para evitar el sedentarismo en el trabajo 
¿Sufres Diógenes digital?


Búsqueda de empleo


Consejos para preparar tu búsqueda de empleo  
18 tips para despedirte con clase del trabajo
Esto es lo que debes eliminar de tu CV. ¡Ya! 
CV: mentir es una mala idea
No te olvides de la carta de presentación 
Cómo pedir un aumento de sueldo


Esto es lo que debes aliminar de tu CV ¡Ya!


Consumo


Cómo elegir inmobiliaria y acertar de pleno
Consejos para contratar el desarrollo de tu web
28 tips para alquilar un piso de forma segura 
Cómo reclamar los gastos de la hipoteca 
Qué es el arbitraje de consumo
Cuidado con los timos en electricidad y gas 
Consejos para reclamar en un hotel 
Cómo hacer una reclamación de consumo 
Black Friday: consejos para que no te timen


Qué es el arbitraje de consumo


Frases célebres e inspiradoras


25 frases inspiradoras sobre oratoria 
25 frases inspiradoras sobre resiliencia 
25 frases inspiradoras sobre publicidad 
25 frases inspiradoras sobre paciencia 
25 frases inspiradoras sobre respeto 
25 frases inspiradoras sobre honestidad 
25 frases inspiradoras para buscar trabajo 
25 frases inspiradoras sobre asertividad


Esperamos seguirte ayudando con nuestros posts a los largo de 2018 y te agradecemos desde aquí el tiempo que nos dedicas.



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Recopilación de 2016 de Todos Somos Clientes
Recopilación de 2015 de Todos Somos Clientes


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miércoles, 17 de mayo de 2017

En la Oficina: ¿Ofrezco un Café a los Clientes?

¿Alguna vez te han ofrecido una bebida cuando has ido a visitar a algún proveedor o cliente? ¿Te has preguntado si deberías preguntarle a tu interlocutor si quiere agua o un café? ¿No sabes qué tener en la oficina para ofrecer a tus visitas... y lo que no?


Ofrecer una bebida a las personas que recibes en la oficina es algo que suele generar muchas dudas: ¿lo hago? ¿no lo hago? ¿cómo lo hago? Y saber cómo actuar en este caso puede marcar la diferencia en determinados momentos a la hora de relacionarte profesionalmente.


Si quieres resolver algunas dudas sobre este tema, sigue leyendo... 


En la oficina: ¿ofrezco un café a los clientes?


A quién ofrecerle bebidas


Ofrecerle un café o una infusión a alguien no es cuestión de la relación que os une, sino de la situación en la que os encontréis. Así que preguntarles a clientes, proveedores o colaboradores si quieren beber algo en determinados momentos puede ser un (gran) acierto.


Cuándo hacerlo


Ofrecer una bebida al cliente al que se le tiene que hacer esperar es una forma de que sea más paciente y que el tiempo transcurra más rápido para él. En la sala de espera de tu negocio es todo un acierto poder servir una bebida.


Es una deferencia hacia la persona a la que se le ofrece, que nos hace ganar puntos desde el minuto uno. ¿Te has fijado que compañías como ING o algunos chóferes privados ofrecen agua mineral de forma gratuita a sus clientes? Por algo será...


Si eres tú quien prepara el café o la infusión en el mismo despacho o sala de reuniones, podrás aprovechar ese tiempo para charlar con tu invitado de temas no profesionales; lo que hará que la reunión comience de una forma más distendida.


En medio de una reunión larga y complicada puede ser la mejor manera de resetear la situación y retomarla con mejor predisposición por todas las partes.


Café con un cliente


Es una forma de pedirle delicadamente a algún participante en la reunión de que salga de la sala durante unos minutos.


Cuándo no hacerlo


Cuando el cliente, proveedor o colaborador sea muy hablador. Ofrecerle un café o un refresco es la excusa perfecta para que se ponga cómodo y la reunión se alargue horas y horas.


Si la relación profesional no es cordial y tampoco estás interesado en que lo sea.


En el caso de que el trato profesional sea puntual y superficial. 


Cuando hacer un receso sea perjudicial para ti. Algunos ejemplos: en una negociación justo en el momento en el que vas a conseguir un sí, en el momento en el que se está llegando a la resolución de un problema, si no quieres darle un respiro a tu interlocutor por la razón que sea, etc.


Si ofrecer bebidas a la otra persona se va a convertir en un engorro. Imagina tener la mesa del despacho llena de planos y documentos originales importantes. lo que menos quieres son tazas de café o vasos de refresco que puedan derramarse sobre ellos.


Si no tienes suministros suficienes para servir la bebida con un mínimo de dignidad.


La intendencia


Lo que sí debes tener

  • Botellas de agua mineral. Mejor si son individuales.
  • Cafetera. En perfecto estado de revista y que encaje con la decoración del espacio.
  • Café. Siempre de cierta calidad.
  • Leche. No hace falta que tengas todo el arsenal (desnatada, semidesnatada, entera, de soja, de avena...), pero sí que tengas algo para ofrecer. Mi consejo es que sea semidesnatada, así puedes contentar a la mayor parte de los consumidores. Ahora tienes pequeños tetrabrik que evitarán que tengas que desechar la leche porque está en malas condiciones por fata de uso.
  • Infusiones. Puedes tener variedad de infusiones o decantarte por los clásicos (té, manzanilla, poleo...). Elige las que son en bolsita, porque son más higiénicas y cómodas.
  • Azúcar y edulcorantes. Mi consejo es que los tengas en sobrecitos individuales, es más higiénico.
  • Refrescos. Con una pequeña cantidad es más que suficiente.
  • Tazas de porcelana o loza. Evita las tazas de papel o de plástico, lo que quieres es tener un detalle, no compartir un café en la máquina con los compañeros.
  • Cucharillas de acero inoxidable. Igual que en el caso de las tazas deben ser de una cierta calidad.
  • Vasos de cristal. Para servir agua o refrescos. 
  • Platos. Pequeños, de porcelana o loza para servir pastas, galletas o bombones.
  • Servilletas. Opta por las pequeñas de tipo cóctel, al fin y al cabo estás sirviendo un café, no una comida. Con las de papel tendrás comodidad, con las de tela sorprenderás al invitado.
  • Posavasos. Así evitarás que los vasos dejen marca en la mesa. 
  • Bandeja. Procura tener una bandeja disponible para llevar las bebidas a la sala de espera o a la mesa en la que os vayáis a reunir.


Café con pasta


Lo que quizás puedas ofrecer

  • Pastas o galletitas. Mejor envasadas de forma individual, que no suelten muchas migas y que no manchen de grasa.
  • Bombones. Siempre son un acierto.
  • Caramelos. También son una buena opción para ofrecer a tu interlocutor.


Lo que no deberías ofrecer bajo ningún concepto


Evita ofrecer bebidas alcohólicas, incluso cervezas sin alcohol, porque ofrecen una imagen de poca seriedad. Y, además, tampoco de interesa que tu interlocutor termine la reunión demasiado alegre.


Más cosas


Evita ofrecer café o infusiones que estén hechas desde hace un buen rato. A todos nos gusta tomar una bebida caliente recién hecha.


Si vas a ofrecer refrescos o agua mineral, para poder ofrecerlos bien fríos, es imprescindible que tengas una pequeña nevera. Aunque también te aconsejo que tengas algunas botellas de agua a temperatura ambiente.


Bebidas frías en el despacho


Comprueba la caducidad de todos los alimentos que tengas en la oficina para ofrecer a tu cliente. No querrás intoxicar a tu mejor cliente que te acaba de hacer la madre de todos los pedidos...


Si no puedes ofrecer la bebida en condiciones, mejor no lo hagas. Si el café lleva hecho varios días, la leche está caducada y no tienes ni azúcar ni edulcorantes, no le preguntes a tu interlocutor si quieres un café, porque vas a quedar mal, muy mal.






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Cómo Recibir en el Despacho (I)
Cómo Recibir en el Despacho (II)  
Cómo Recibir en el Despacho (III)


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jueves, 20 de abril de 2017

Trucos para Ahorrar en la Oficina

Si te has decidido a emprender o tienes una pequeña empresa, sabrás que el ahorro es fundamental, porque cada euro gastado de más cuenta. 


Para ayudarte a ahorrar un poco más, a continuación encontrarás algunos consejos sencillos y útiles. Muchos de ellos, incluso, los podrás poner en práctica en casa.


Vamos con ellos...


Trucos para ahorrar en la oficina


El espacio


Busca un local apropiado para tu actividad y a un precio razonable. En caso de no encontrar un sitio con un buen precio y unas buenas condiciones, puedes optar por un espacio de coworking o incluso trabajar desde casa.


Si es posible, procura que la ubicación del espacio te ayude a ahorrar. Una buena orientación puede reducir la factura de luz, calefacción y aire acondicionado.


Elige un lugar que tenga luz natural. Además de ser más saludable para los trabajadores, es mucho más económico.  


Sala de reuniones
En la oficina, mejor luz natural


Los proveedores


Elige a los proveedores de suministros que te ofrezcan mejores tarifas y condiciones de servicio. Y si es necesario ir cambiando cada cierto tiempo, no dudes en hacerlo. Electricidad, gas y telefonía pueden suponer un buen pico en tu presupuesto mensual, así que debes elegir a la compañía que te sea más rentable a ti.


Revisa cuidadosamente las facturas de los proveedores de suministros, porque te puedes encontrar con más de una sorpresa... siempre a su favor. Reclama cualquier cantidad cobrada de forma indebida y pide explicaciones si hay algo que no te cuadra.


Escoge los bancos que te cobren menos comisiones y que te ofrezcan un mejor servicio. Las cantidades que te puedes ahorrar al cabo del año en este concepto son realmente importantes, así que te conviene invertir algo de tiempo en buscar a los que más te convengan. Y no seas tímido y pide que te mejoren las condiciones estándar, en la mayor parte de los casos en las oficinas tienen cierto margen para reducir (o eliminar) ciertas comisiones y gastos. Incluso pueden ofrecer servicios extras gratis o a buen precio.


Ten más de un proveedor de referencia, así podrás comprar en el que mejor precio te ofrezca y podrás cambiar sin problemas en caso de que te suban los precios o te cambien las condiciones de servicio sin previo aviso. Lo agradecerá tu bolsillo... y tus propios clientes.


El mobiliario


Elige un mobiliario adecuado para la actividad que desarrolles, pero sin derrochar. En caso de que quieras ahorrar puedes recurrir a tiendas low cost, a la segunda mano o incluso al alquiler.


Oficina


Energía


Elige iluminación LED o lámparas de bajo consumo en lugar de bombillas de incandescencia o fluorescentes. Su consumo es menor y tienen una mayor vida  útil.


Mantén las lámparas y bombillas limpias. Aunque parezca una tontería, una lámpara sucia ilumina mucho menos que una impoluta.


Pon sensores de presencia en las zonas de paso, para que no se queden las luces encendidas sin que haya nadie en el espacio. 


Apaga las luces que no se utilicen. Tener las lámparas de la sala de reuniones permanentemente encendidas, sin que se use el espacio, es un gasto ridículo y que nadie agradece... salvo la compañía eléctrica.


Pon reguladores para adaptar la cantidad de iluminación según necesites. También es una buena idea tener lámparas indirectas que puedas usar de forma puntual cuando la precises.


Bombilla


En caso de tener varios interruptores juntos, etiqueta a qué sala pertenecen, para que no haya que ir probando hasta que se acierta, encendiendo y apagando luces de forma innecesaria.


Si tienes electrodomésticos en la oficina, procura que sean eficientes. Es mejor gastar un poco más en la adquisición y ahorrar mes tras mes en la factura eléctrica.


Utiliza regletas de las que tienen interruptor para poder apagar varios dispositivos de una sola vez, así no se te olvidará ninguno.


Usa el modo de ahorro de energía de impresoras y otros dispositivos mientras no los uses. 


Se recomienda apagar los ordenadores cuando no se usan, aunque el ahorro es pequeño. Para que te hagas una idea, un servidor gasta unos 17 € al mes encendido las 24 horas; un ordenador gasta algo menos. Lo ideal es apagarlo para períodos largos sin actividad. Para períodos cortos sin uso, es mejor suspenderlos o hibernarlos, asi también reduces el consumo en la pantalla y en el disco, aunque ganas tiempo a la hora de volverlo a poner en marcha. Así que si te vas a comer o a visitar a un cliente, te compensa más suspender o hibernar tu PC antes que apagarlo.


Calefacción / Aire acondicionado


Utiliza reguladores de temperatura para mantener la sala confortable. Se considera que los 23-25º C son los más confortables para el verano y los 21-23º C en invierno.


En el caso del aire acondicionado, lo ideal es que no esté a menos de 26º C. Cada grado de menos incrementa el consumo de forma importante. Un gran error es pensar que los grados que elegimos en el regulador son los que saldrán por el aparato de aire acondicionado, cuando no es así, puesto que los 25-26º C son los que queremos que tenga la sala, mientras que el aire que sale por la rejilla puede rondar los 12º C.


Si se trata de calefacción, lo mejor es que el espacio de trabajo tenga entre los 19 y los 23º C.


También es importante mantener un buen grado de humedad, porque influye en el bienestar de los trabajadores y en su percepción de la temperatura. Se recomienda que esté entre el 40 y el 60%.


Si se regula adecuadamente la temperatura no será necesario abrir las ventanas teniendo la calefacción puesta o tapar las rejillas del aire acondicionado, como es muy habitual en los lugares de trabajo y que supone un gasto innecesario e irresponsable. 


Apaga la calefacción y el aire acondicionado en los espacios que no estés utilizando, siempre que sea posible.


Prueba los ventiladores de uso individual. Los hay muy eficientes y que evitan encender el aire acondicionado si no hace muchísimo calor. Doy fe de que son de lo más útil.


Ventilador


Aseo


Coloca difusores de agua en los grifos de los aseos y la cocina, así ahorrarás agua sin apenas darte cuenta.


Pon sistemas de ahorro de agua en las cisternas de los inodoros, si no puedes, al menos coloca una o dos botellas de agua en el interior para evitar que se llene al máximo.


Instala secadores de manos o coloca toallas individuales en lugar de toallas o rollos de papel.


Utiliza botes rellenables para el jabón de manos en lugar de comprar un nuevo dispensador cada vez que tengas que reponerlo.


Papel


Apuesta por el formato electrónico en lugar del papel para enviar y recibir documentos, siempre que se pueda. Se ahorra papel, tinta y espacio.


Si es necesario imprimir, hazlo siempre por ambas caras.


Recicla el papel usado para tomar notas, por ejemplo.


Elige la impresora que más se adapte a tus necesidades y que sea más eficiente. Ni te imaginas las diferencias que puede haber entre los diferentes proveedores y modelos.


Impresora


Aprovecha los cuadernos que suelen regalar en conferencias y cursos para tomar notas o apuntar ideas, así evitarás tener que comprarlos.


Material de oficina


Comparte todo el material de oficina posible. En la mayor parte de los casos no tiene sentido tener una grapadora, un quitagrapas, unas tijeras, una taladradora o un dispensador de papel celo por cada trabajador.


Recicla los clips, sobres y carpetas siempre que te sea posible. Incluso los que tienen membretes de clientes o proveedores pueden utilizarse de nuevo, siempre que no se reenvíen a un tercero.


Recicla las carpetas y archivadores.


Más


Opta por el transporte público siempre que puedas, tanto para ir y volver del trabajo como para ir a visitar clientes. Si eres muy deportista (y no te importa llegar bañado en sudor a visitar a tus clientes 😉), siempre puedes utilizar la bicicleta.


Utiliza aplicaciones y herramientas gratuitas, cuando tus necesidades se puedan cubrir con la versión free en lugar de la pro.


Si tienes cafetera en la oficina, es mejor que sea de goteo o exprés en lugar de las de cápsulas. El precio de las cápsulas es mayor y su reciclaje más complicado.


¿A qué esperas para ahorrar?





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