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miércoles, 15 de abril de 2026

Diferencias entre Identificación, Validación, Verificación, Autenticación y Autorización

Seguro que has oídos hablar de identificación, validación o autenticación, e igual de probable es que los confundas... como hacemos la mayoría.

 

Y es que no son lo mismo, aunque los términos suenen parecidos. Cada uno de ellos hace referencia a un nivel de seguridad a la hora de acceder a un sistema, vinculando la identidad digital con la física.

 

Si quieres conocer las diferencias básicas entre identificación, validación, verificación, autenticación y autorización, no tienes más que seguir leyendo el post...

 

Diferencias entre identificación, validación, verificación, autenticación y autorización

 

Identificación

 

Identificarse es presentarse, decir quiénes somos, utilizando un identificador único (o más de uno), como un nombre de usuario, un correo electrónico o un número de DNI. 

 

El usuario inicia sesión, se identifica inequívocamente como tal y el sistema en el que entra lo reconoce. 

 

Pantalla de acceso a un servicio en Internet

 

Verificación

 

Confirma o garantiza que la prueba que damos de nuestra identidad es cierta (que somos realmente quien afirmamos ser con la identificación), confirmándolo o cotejándolo con bases de datos oficiales o reconocidas por la entidad ante la que nos identificamos y que garantizan su legitimidad. Es decir, vincula al usuario con una identidad del mundo real. 

 

Validación

 

Con ella se confirma que algunos datos, que no son la propia identificación, existen. Aunque no puede garantizar que pertenecen a un usuario, puesto que no los vincula de manera directa. 

 

La validación, para ser segura, tiene que ir unida a otros método que la garanticen.

 

Pantalla con un check de verificación

 

Autenticación

 

Con ella se prueba que realmente somos quién afirmamos que somos, gracias a una prueba que hemos proporcionado previamente. 

 

Puede ser algo que tenemos, como un certificado digital (aunque luego necesites algo que sabes para hacer uso de él), una tarjeta digital, una tarjeta de coordenadas o un móvil.

 

También puede ser algo que somos, como nuestros datos biométricos, ya sea nuestro rostro, la huella dactilar, el iris del ojo, la voz...

 

O incluso algo que sabemos, como un PIN, una contraseña, un código de un único uso o preguntas de seguridad.

 

Acceso a un smartphone con huella digital

 

Autorización

 

Tras identificarse y autenticarse, puede haber un paso más, la autorización, que es la comprobación y validación de las acciones, permisos y privilegios a los que tiene derecho un usuario dentro de un sistema.

 

¿A que ya no te parecen tan similares estos términos? 

 

 

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Motivos por los que No Deberías Ceder Tu Certificado Digital 

Iniciar una Sesión con una Cuenta en RR.SS. y Otros Servicios: Ventajas e Inconvenientes 

 

La primera vez que apareció el post Diferencias entre Identificación, Validación, Verificación, Autenticación y Autorización fue en el blog de Todos Somos Clientes.  

 

Diferencias entre identificación, validación, verificación, autenticación y autorización © 2026 by 1 de N Tecnologías de la Información - Arancha Moreno is licensed under Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International

miércoles, 1 de julio de 2015

Cómo Cuidar Tu Reputación Online (II)

¡Qué pronto pasa una semana! Parece que fue ayer cuando publiqué la primera parte de este post: Cómo Cuidar Tu Identidad Digital y Tu Reputación Online (I).


Hoy te traigo la segunda parte del artículo, que espero que te sea útil e interesante.


Vamos a ello...


Cómo cuidar de tu reputación online (II)


Los contenidos


Piensa dos veces antes de escribir cualquier contenido en Internet. Repasa y comprueba si ese texto transmite realmente el mensaje que quieres transmitir. Valora el tono y la forma de expresarlo. 


Contenidos digitalesContrasta tu información antes de colocarla en la Red, porque luego es difícil dar marcha atrás. Cuando compartas contenidos y noticias, averigua sin son fiables o son fakes. Cada uno de estos contenidos inexactos mancha tu reputación on-line, haciéndote cada vez menos fiable de cara a los demás. 


No copies contenidos, sé original. Si quieres vender tu imagen, personal o profesional, debes partir de vender la tuya, no la de otro. Las copias te desprestigian y pueden llegar a costarte muy caras, no sólo por las consecuencias profesionales, también por las multas e indemnizaciones que te pueden exigir.


Educación, ante todo...


Si tienes que participar o comentar, hazlo de forma elegante. Se trata de aportar, aunque sea una crítica. Sé constructivo y positivo en tus aportaciones. 


Atribuye la autoría o las fuentes, cuando sea necesario. Es algo que se agradece y que da una imagen profesional y madura.


Da las gracias por los comentarios y por los contenidos compartidos, siempre que puedas. Es una forma de demostrar educación y profesionalidad.  


Discúlpate cuando sea preciso. Si has cometido un error, reconócelo y pide perdón. Eso no te hace parecer más débil, sino más sabio.


Trata de evitar los temas sensibles, no porque no puedas expresarte con libertad, sino porque es contraproducente para tu imagen digital. Si no hablarías de ciertos asuntos con el presidente de tu empresa o con tu vecino del 5ª, quizás tampoco deberías hacerlo en Internet, salvo en plataformas centradas en esos temas o que te interese cultivar una imagen provocadora. La política, el fútbol, la religión o el sexo, son temas delicados y que suelen sacar la parte más radical de nuestra personalidad; tanto del que expresa su opinión como del que la recibe. 


Ten cuidado con la ironía y el humor duro, porque no se suelen entender a distancia, incluso utilizando emoticones. Es muy fácil malinterpretar lo que estamos expresando sin la ayuda de los gestos y el tono de voz. Sólo hay que ver la cantidad de mensajes en redes sociales que se han convertido en meteduras de pata épicas por este motivo, con o sin razón.  


DiccionariosCuida tu ortografía. Escribir de forma descuidada, le quita puntos a tu imagen y a tu reputación en la Red. Todo cuenta, hasta las cosas que pueden parecer más nimias. 


¡Ah! Y no aproveches cualquier plataforma para venderte, así, sin más. Utilizar los comentarios en blogs y foros para colocar de clavo tu empresa o tus productos es una muestra de falta de educación (y de profesionalidad). Si ves necesario promocionarte, al menos hazlo de una forma elegante y da algo a cambio: un comentario, un enlace (del otro, no tuyo), comparte algún contenido de la otra parte...


Cada crisis es una oportunidad


Internet, una ventana abierta al mundo Gestiona bien las crisis. Si has tenido un desliz, tu empresa está pasando un mal momento o te has encontrado un malvado troll empeñado en fastidiarte la existencia, trata de controlar la situación de la mejor forma posible. Para ello, no te lo tomes como algo personal, sé sincero, toma la educación y el respeto por bandera, no te dejes avasallar, pide perdón si es necesario y toma medidas correctoras lo antes posible. Por cierto, medidas correctoras no significa borrar el mensaje incómodo o bloquear al usuario, salvo que sea estrictamente necesario.


Maneja adecuadamente las críticas. Aunque a nadie nos guste que nos critiquen, es cierto que en cada comentario negativo, suele haber una valiosa enseñanza. Por ello es necesario manejarlas y responderlas con serenidad, sin entrar en discusiones e insultos. Si la crítica es cierta, da las gracias e intenta mejorar; si no lo es, plantéate el porqué real de ese desagrado y explícale al otro tus razones. 


La competencia


¿Comunidad o competencia?Fíjate en tu competencia, en qué hace bien y en qué hace mal. Busca ser el mejor en tu sector y encuentra lo que te diferencia de los demás. No quieras ser uno más, porque esos puestos están todos ocupados...


Valora si ese profesional o esa empresa a los que ves ahora como competencia, pueden acabar convirtiéndose en colaboradores. Piensa en qué forma podríais poner en común vuestros conocimientos y experiencia para trabajar en nuevos proyectos. Ya sabes, todos somos clientes...


Espero que este artículo contribuya de forma favorable a mi reputación on-line... ¿tú qué opinas?



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miércoles, 24 de junio de 2015

Cómo Cuidar Tu Reputación Online (I)

Seguro que has oído hablar de eso de la identidad digital y la reputación on-line, pero quizás te plantees qué significan realmente esos términos. Porque parece que son muy importantes, aunque a veces no se les tome muy en serio.


Para conocerlos más, quizás habría que comenzar por definirlos. 


Identidad digital


Es el rastro que dejamos cuando navegamos y llevamos a cabo cualquier tipo de actividad en Internet, como individuos o como organizaciones. Con esa exposición en la Red revelamos información de forma voluntaria o involuntaria sobre nosotros: datos, imágenes, comentarios, noticias, etc. 


Y precisamente por el lugar donde se va almacenado inexorablemente esa información, Internet, la identidad se magnifica... para bien y para mal. Para bien, porque permite que las personas puedan expresarse, colaborar y establecer más y mejores relaciones, tanto profesionales como personales. Para mal, porque es más fácil que vean comprometida su privacidad, con todo lo que ello conlleva. 


Reputación on-line


Esa exposición, con sus pros y sus contras, acaban construyendo la reputación on-line, que no es ni más ni menos la percepción que los demás tienen de nosotros, a partir de esos rastros que vamos dejando en la Red. Para resumirlo en pocas palabras, la identidad digital es lo que somos (o lo que pensamos que somos)  y la reputación on-line es lo que los demás creen que somos.


De todo esto se deduce que ambos conceptos son importantes, tanto si somos profesionales como particulares. Lo ideal sería transmitir una identidad digital que se corresponda lo más fielmente posible con la identidad real, de tal modo que seamos nosotros los que controlemos la cantidad y calidad de esa información. Y utilizar esa identidad digital de tal modo que vaya construyendo poco a poco una buena reputación on-line. Ya sabes: "la mujer del César no sólo tiene que ser honrada, también debe parecerlo".


Para conseguirlo, aquí tienes algunos consejos:


Cómo cuidar tu reputación online (I)


En general


Define tus objetivos, tu mensaje y tu estrategia, a partir de los cuales crearás esa identidad digital y esa reputación on-line. Si no cuentas con ellos, darás vueltas sin sentido, como un pollo sin cabeza. Enfócate y utiliza toda tu energía para conseguir esos objetivos.


Huella en InternetEs un trabajo de fondo, por lo que no debes buscar resultados rápidos. Los atajos no suelen ser buenos, y en este caso más aún. Se trata construir (con esfuerzo y tiempo), no de conseguir un producto barato y prefabricado. 


Se constante en tu proyección en Internet. Alimenta tu identidad y reputación de forma periódica, manteniendo tu presencia viva en el mundo on-line; no la descuides. Las lagunas de actividad crean desconfianza y merman el interés por ti y por lo que haces. 


Y tú, ¿quién eres?


¿Quién eres?
Si tienes o quieres tener algún tipo de actividad profesional, ten en cuenta que es difícil separar esa faceta de la personal. Es decir, cada comentario, foto o noticia que compartas, aunque sea como particular, formará parte indivisible de tu perfil laboral. Piensa que los que buscamos información profesional de alguien en Internet, nos acabamos topando también con esa información personal. Incluso si utilizas la opción de privacidad en algunas redes o grupos, esos datos pueden acabar siendo públicos en algún momento (brechas de seguridad, ataques, etc.)


Procura que tu identidad digital sea lo más parecida posible a tu identidad real. La mayor parte de las relaciones que iniciarás en la Red, sobre todo si lo haces como organización o como profesional, tienen como finalidad tener una continuación en la vida real (visitar a clientes, solicitar un puesto de trabajo, etc.), por lo que es necesario que exista coherencia entre ambas. Puedes engañarte a ti mismo en Internet, pero no engañarás a los demás en la vida real, no al menos durante mucho tiempo.


Controla tú la información que emites, no al contrario. No facilites todo tipo de datos, sin ton ni son, en Internet. Antes de regalarlos, valora el coste en privacidad y en seguridad que puede suponerte a corto y largo plazo. Y esto es importante, tanto a nivel profesional como personal. Ahora todos acabamos googleando a clientes, proveedores o candidatos a un puesto de trabajo; por no hablar de amigos, vecinos y conocidos. Antes de facilitar un dato sensible, piensa si querrías que lo supiese tu proveedor... o tu suegra.


Los contactos
 

Contacta con personas que realmente te interesen. Internet puede ser un cruel ladrón de tiempo, así que utiliza tus preciosos minutos sólo en personas y compañías que te aporten algo y a las que puedas aportar tú. 


Establecer contactoSi te dedicas a una actividad profesional, procura establecer contacto con personas relevantes en tu sector y con influencers. No sólo te podrán dar aportar conocimientos y experiencias valiosas, además te pueden servir como plataforma.


Elige cuidadosamente a tus contactos. Si quieres una reputación on-line de calidad, ten en cuenta que ésta también se construye a través de los contactos. Es lo de siempre: calidad en lugar de cantidad.


Y hablando de contactar, facilita que las personas que te busquen puedan localizarte: e-mail, formulario de contacto, teléfono, etc. Valora en cada caso cuál de estas vías te interesa, para que estés localizable sin comprometer demasiado tu privacidad. Cuando no hay forma de localizar a alguien (hablando del terreno profesional), se crea desconcierto y desconfianza.


Cómo venderte


Twitter
Cuida tus perfiles en redes sociales y procura que tengan coherencia entre sí, enviando el mismo tipo de mensaje (aunque adaptado a cada red) y manteniendo una misma imagen de marca (personal o empresarial). Y mantenlos actualizados.


Busca las RR.SS. y plataformas idóneas para ti y para tu actividad. No todas te ayudarán a conseguir tus objetivos, ni tienes porqué estar en todas ellas. 


Entrevista de trabajoRecuerda que los responsables de RR.HH. ya usan las redes sociales y el rastro en Internet para investigar a los candidatos o para monitorizar a los empleados. Así que no publiques nada, público o privado, que no puedan ver tu madre o tu jefe.


Comparte tus conocimientos, ideas y experiencias y valores. Y que te conozcan por ello. Utiliza el gran escaparate que es la Red para venderte lo mejor posible, ya seas empresa, profesional o particular. 


sincero, pero sin pasarte. Esto quiere decir que debes ir con la verdad por delante, pero sin utilizarla como arma arrojadiza contra los demás.


honesto y transmite con cada palabra, cada comentario y cada aportación tu honradez y tu rectitud. Y, ojo, eso no significa ser rancio o aburrido, sino de fiar.


No hables sólo de ti, comparte información también de los demás. Tu reputación on-line no se basa en el monólogo, sino en el diálogo.  


No critiques de forma destructiva a nadie. Ya sabes que hablar mal de alguien dice más del que critica, que del criticado. 


Demuestra humildad, sin necesidad de quitarte méritos. Y no estoy hablando de falsa modestia, sino de transmitir que valoras y respetas a los demás, sus conocimientos y opiniones, tanto como lo haces contigo mismo.


Escucha, escucha y escucha; como en el mundo off-line. Empápate de los mensajes de los demás, antes de expresar los tuyos. Aprenderás más, conocerás a tus contactos (o a tu competencia) y te permitirá hablar con más autoridad y acierto de cada tema. 


Y como este tema da para mucho, lo siento, he vuelto a caer en mi tendencia a los post dobles (hacía mucho que no tenía una recaída), así que lo dejo aquí. Pero no te pierdas el siguiente post en el que te hablaré de los contenidos, los modales y el manejo de las crisis y de la competencia.


Nos vemos, no faltes...



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