Mostrando entradas con la etiqueta asesorías. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta asesorías. Mostrar todas las entradas

lunes, 27 de enero de 2014

14 Consejos para Contratar una Asesoría con Acierto (II)

En la primera parte de 14 Consejos para Contratar una Asesoría con Acierto vimos las 7 primeras recomendaciones para encontrar al asesor que necesitas. En esta encontrarás los 7 restantes.


Vamos a ello...


8.- Valora la distancia a la que se encuentra la asesoría, porque el tiempo es dinero. Aunque suelen contarte que ellos se acercarán de forma periódica para retirarte y entregarte documentación, a la hora de la verdad, cuanto más lejos está la asesoría, menos aparecerán por tu negocio. Y más tendrás que desplazarte tú si necesitas algo.


9.- Pide un contrato de prestación de servicios donde se especifique claramente qué incluye su tarifa y que está excluido. Y, por supuesto, también te debe proporcionar un listado con los precios de los servicios extraordinarios que podrías necesitar. Si los términos del acuerdo no están perfectamente delimitados, podrías tener problemas en el futuro.


10.- Busca un buen precio, pero no te guíes sólo por él. Si al tarifa es muy baja, las prestaciones y/o la calidad también serán mínimas. Si es muy alto, puede ser porque te ofrezcan un cierto valor añadido... o porque sean malos profesionales intentando aparentar lo que no son. Lo mejor es centrarse en los que tengan precio en el término medio y que te generen confianza. Hasta la fecha mi experiencia es que, el más caro, es siempre el peor.


personas trabajando en el despacho
¿Trabajan para ti o tú para ellos?
11.- Un punto que debes tener muy claro es que el asesor trabaja para ti, no tú para él. Es frecuente que te exijan una gran cantidad de documentación innecesaria o que te pongan plazos ridículos para que les entregues información, cuando no es necesario. Entiendo que haya asesorías que pidan las facturas de forma mensual para que no se les acumule el trabajo cuando venza el trimestre, pero debe ser eso, una petición, no una imposición. Quizás haya meses en los que te sea imposible cumplir con esa periodicidad y ellos deben entenderlo


12.- Debes pactar con el asesor que te mantenga informado periódicamente de la marcha de tu negocio. Contar con balances mensuales o trimestrales, te dará una idea de cómo van las cosas y te dará un cierto margen de maniobra para tomar decisiones: inversiones, aplazamientos, financiación, etc.


tomando notas
Fórmate para poder supervisar su trabajo
13.- Y, hablando de información, ninguna asesoría debe tener los originales de tus documentos. Te aconsejo que digitalices toda tu información y se la envíes escaneada. Así evitarás la pérdida de documentación importante o de que pueda usarse de forma indebida. Además, te será más cómodo porque podrás enviarles la información a través de correo electrónico y te evitarás desplazamientos.


14.- Y un consejo final: aunque tu asesor debe quitarte trabajo que no puedes hacer, eso no significa que no tengas que supervisarle. Apúntate a cursos de formación sobre contabilidad, finanzas para no financieros, temas laborales, etc. Eso te dará una pequeña base para poder entender qué hace y si lo está haciendo correctamente.


Espero que estos consejos te hayan ayudado. Si tienes alguna recomendación o idea sobre este tema, me encantaría que la compartieses, este también es tu blog.


Nos vemos en cuatro días con un nuevo tema. 




También te puede interesar:

14 Consejos para Contratar una Asesoría con Acierto (I)






jueves, 23 de enero de 2014

14 Consejos para Contratar una Asesoría con Acierto (I)

hombre haciendo cuentasSi estás pensando crear tu propio negocio, te daré un consejo: busca una buena asesoría que se encargue de todos los trámites fiscales, laborales y administrativos con los que te enfrentarás en tu día a día. 


Es un consejo que a algunos nuevos emprendedores puede sorprenderles porque, por una parte desean recortar los gastos al mínimo y, por otra, porque tienen un cierto complejo de superhéroes ;) y piensan que pueden con todo. Pues bien, nada más lejos de la realidad. Si no tenemos conocimientos profundos (y actualizados) de contabilidad, finanzas, fiscalidad, derecho laboral o trámites administrativos; llevar nosotros mismos ese tipo de asuntos no sólo no supondrá un ahorro, si no que puede acarrearnos muchos gastos: multas, sanciones, recargos, demandas, etc. Y, por otro lado, dedicar tiempo y esfuerzo a esos asuntos nos impide hacer lo que de verdad importa: producir.


Pero, ojo, una mala asesoría puede ocasionarnos aún más problemas que hacerlo por nuestra cuenta. Y aquí habla la voz de la experiencia.


Para ayudarte a elegir una buena asesoría, en este post encontrarás 14 consejos que te pueden ser útiles. En esta primera parte veremos los 7 primeros:


equipo trabajando
Pide opinión a tus amigos y conocidos
1.- Pide a tus amigos y conocidos que te recomienden a alguien es una buena idea pero, cuidado, no siempre funciona. Quizás la persona que te da el contacto no tenga tus necesidades, expectativas o no tiene demasiada base para juzgar correctamente al profesional. Todavía recuerdo a una conocida que nos recomendó a un asesor (porque le conocía de toda la vida y era una persona muy profesional y honesta)... y acabó incurriendo hasta en falsificación documental; estaba claro que no entendíamos el término honesto de la misma forma.


2.- Con la misma precaución y por los mismos motivos, es conveniente tomar en cuenta las referencias que podáis pedir del asesor. Por supuesto, es mejor pedir opinión y referencias que ir a ciegas.


3.- La empresa y las personas con las que vayas a trabajar te deben inspirar confianza, porque vas a dejar asuntos importantes en sus manos. Y eso no quiere decir que te deban caer simpáticos, te deben parecer honestos, profesionales y correctos en el trato. Si además conectáis a nivel personal, miel sobre hojuelas. Una sugerencia: fíate de tu intuición. La intuición no es un término metafísico, es una forma de registrar ciertos datos y detalles de manera subconsciente y que son capaces de alertarnos sobre algo (en sentido positivo o negativo); aunque también hay que utilizar la razón, por supuesto.


4.- Algo que también debes tener en consideración es si tenéis la misma forma de ver las cosas o, al menos, si será capaz de respetar la tuya. Hace un tiempo me entrevisté con un asesor (estaba seleccionando uno en aquel momento) que casi me llamó descerebrada porque quería cumplir escrupulosamente con mis obligaciones fiscales. Por supuesto, no le contraté... y sigo durmiendo tranquila.


asesor trabajando
¿Ofrece calidad en su atención al cliente?
5.- Te aconsejo que te fijes en la calidad de la atención al cliente cuando tengas los primeros contactos: cómo atienden el teléfono, cómo actúa su personal auxiliar, cómo están organizadas sus oficinas, etc. Eso te dará una idea muy precisa de cómo será el trato que recibirás mientras trabajes con ellos.


6.- Exige que el personal tenga la titulación y experiencia necesaria para el servicio que requieres. Un becario tiene que aprender, claro, pero no haciéndose responsable de tu negocio.


7.- Desconfía si la asesoría tiene otras actividades paralelas, porque siempre irá en perjuicio tuyo. He visto ya de todo: asesoría + inmobiliaria, asesoría + grupos de networking (piramidal), asesoría + empresa de software... y todas, todas, traen problemas para el cliente. Por una parte, los esfuerzos y atención se dispersan y se resta calidad en el servicio; por otra, se intenta aprovechar al cliente, vendiéndole sí o sí la actividad paralela.


Y hasta aquí los 7 primeros consejos, nos vemos en la próxima entrega.



También te puede interesar:

14 Consejos para Contratar una Asesoría con Acierto (II)